Ni paciencia ni prudencia.., solo delincuencia.

¡Ah, la vida de los poetas y políticos veracruzanos!: como el poeta Javier Duarte, quien podría figurar entre los jarochos ilustres cuyos nombres engalanaron por igual el pase de lista a los presos y los índices de las antologías poéticas. 

Álvaro de Lachica y Bonilla / A los 4 Vientos

Este pasado martes, después de haber comparecido ante las autoridades guatemaltecas para ventilar el asunto de su extradición a nuestro país,  el ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte, se enfrentó con los micrófonos de la prensa que lo esperaban fuera de la Sala de Audiencias,  fue entonces  que decidió echarse un  genial  malabarismo  verbal, al decir: “Paciencia, prudencia, verbal contingencia (sic)…dominio de la ciencia, presencia o ausencia, según conveniencia…”, ¿qué demonios quiso decir, o a quién se la dedicó? A pesar de que tuvo un desacierto, pues es obvio que quería decir continencia y no contingencia, el mensaje enriquece el halo de misterio que ya envuelva al famoso “Javidu”.

La frase con que Duarte Ochoa nos deleitó se trata de un dicho popular en Sevilla, capital de la comunidad autónoma de Andalucía en España que tendría su origen en un evangelio escrito probablemente en el año 150 por Santiago, pero que después fue excluido de las sagradas escrituras: “En Sevilla hay que tener paciencia y prudencia, verbal continencia; no exhibir excesiva ciencia, y presencia y ausencia según conveniencia”, esta es  la frase utilizada por los sevillanos para salir bien librados de algún observación incómoda o del que no se tiene una respuesta segura. 

Sí nosotros quisiéramos interpretar su dicho, analizando línea por línea el refrán, podríamos llegar a las siguientes conclusiones:

Paciencia: claramente se refiere a la fuerza de voluntad que exige estar preso en tan terribles circunstancias. Pero también podría tratarse de un mensaje dedicado a su musa fugitiva, Karime (su esposa), que por cierto, desde Europa, ya ando tramitando el divorcio, ¡ni aguanta nada!

Prudencia: en su caso, podría referirse a la cantidad de información sensible que el poeta veracruzano podría estar guardándose para una mejor oportunidad. ¿Cuándo soltará la sopa?

Verbal contingencia: aquí el vate jarocho explaya su dominio del idioma al agregar un adjetivo a un sustantivo. Luego de dos versos usando sólo sustantivos, la adición de “verbal” añade un sentido extraño. Lo podríamos traducir  a la forma en que Duarte tendrá que cerrar el pico a la espera de una mejor oportunidad para decir sus secretos y las intimidades de sus cómplices.

Dominio de ciencia  claramente se refiere a la ciencia jurídica que, eventualmente, podría ser la llave de su libertad.  ¿Estará convencido de sus argumentos legales para salir de prisión?

Presencia, ¿o ausencia?: en esta parte, sugiere dos cosas: la primera, que internamente se debate entre evadir los reflectores por un tiempo.  La segunda, es que en su fuero interno se debate entre evadir o no la misma justicia y dejar su cautiverio por la fuerza.

Según conveniencia: un final poco claro que nos deja muy confusos. ¿Podría evadir la justicia según estén las aguas? ¿Sugiere que todo este teatro está orquestado? De ser así, ¿saldrá libre a la brevedad?

Javier Duarte exgobernador de Veracruz preso, en el momento en que recita el evangelio según Santiago Montoto (Sevilla 1890-1973), licenciado en Derecho y Filosofía y Letras por la Universidad de Sevilla, fue un investigador de historia de su ciudad natal. FOTO: EFE

¿Acaso su seudofilosófico discurso  no sea sino otra de esas formas de enfrentarse a una realidad de la que desconocemos cuál será su probable resolución? Ni paciencia ni prudencia y mucho menos continencia… Javier Duarte regresará a México y esa puede convertirse en la mayor, ahora sí, “contingencia” de muchos, muchísimos personajes.

Ojalá estas coplas de Javidú, sirvan para que más poetas reciten en público sus rimas, máxime si es en televisión luego de una audiencia legal. Porque, como en todo buen poema, lo más importante es lo que no se dice, aquí todo rima con DELINCUENCIA.

Foto de portada: Cuartoscuro (El exgobernador de Veracruz Javier Duarte y su esposa Karime Macías, quien ya está solicitando el divorcio al exmandatario encarcelado)

 

ALVARO DE LACHICA* Álvaro de Lachica y Bonilla. Representante en Ensenada de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C.

andale94@gmail.com