Isabel Allende: Un mundo inventado para todo lector

“Si escribo algo, temo que suceda, si amo demasiado a alguien temo perderlo; sin embargo no puedo dejar de escribir ni de amar” ― Isabel Allende

Ana Paula Cortés* / A los 4 Vientos

La profesión de escritor no es una para la que se estudie, por más que las universidades costosas quieran convencernos de lo contrario, y esto es porque del mismo modo que un músico, un pintor, una bailarina o incluso un cocinero nacen con el arte en las venas, al escritor le pasa igual.  

Por lo tanto, el molde de escritor es uno que se rompe todos los días. Tenemos a los arcaicos, emblemáticos, clásicos y dramáticos como William Shakespear, que hizo ver al amor como algo apasionante y al suicidio como algo trágico y melodramático.

Ilustración del escritor Edgar Allan Poe.

Hombres que solo estando ahogados de borrachos o deslizándose por los fosforescentes y alucinantes caminos de la absenta lograron crear sus obras maestras. Encabezando en esta categoría están Ernest Hemingway, Edgar Alan Poe, Rosa Parks y Oscar Wilde.

Hay escritores que antes de decidirse a luchar por sus sueños fueron desde vendedores de calcetines, músicos, conserjes, hippies y esposas frustradas como la engañada Zelda Fitzgerald, el temible Stephen King y el controversial Paulo Coehlo.

Por supuesto hay escritores que simple y sencillamente nacieron para escribir y donde pusieron el ojo cayó la bala; con todo y décadas de hambruna y pobreza como el mágico e inolvidable Gabriel García Marqués.

Y hay escritores que, aunque llevan décadas escribiendo y son conocidos en todos los continentes, se tardan en aceptar esta naturaleza que no buscaron ni se les ocurrió; sino que simplemente salió de sus poros en forma de frases sobre un papel. Tal es el caso de la espiritista, bruja e inmortal Isabel Allende.

Periodista, personalidad de medios, feminista, docente y escritora chilena con nacionalidad estadounidense desde el 2003; nacida en Perú, habitante de Bolivia, Líbano, y actualmente California, exiliada  a Venezuela después del golpe de estado en Chile y del asesinato de su tío Salvador Allende, 2 divorcios pero aún fiel creyente del amor a primera vista, 21 libros publicados traducidos a 35 idiomas, más de 67 millones de libros vendidos y 50 premios en más de 16 países, Isabel es de esas mujeres que tiró por la borda los ortodoxos oficios a los que una mujer podía aspirar.

Si bien para ella el ser madre, abuela y esposa ha sido inspiración para más de uno de sus libros, el ser una mujer latinoamericana sobreviviendo a los yugos de los bajos estándares que se esperan de una dama profesionalmente hablando ha sido una pauta tanto en su carrera como en cada uno de sus libros.

Desde su primer boom literario con “La casa de los espíritus” —llevada a la pantalla grande en 1993 con Meryl Streep como la pitonisa Clara del Valle Trueva—, Allende mostró un marcado empoderamiento de sus personajes femeninos que no hizo más que crecer conforme fueron avanzando sus novelas.

En las novelas de la chilena podemos disfrutar las aventuras de la intrépida rompecorazones Irene Beltrán en De amor y sombras; una adolescente desquiciada y prófuga en El cuaderno de Maya que está dispuesta a llorar por desamor porque significa que vivió lo que muchos no experimentan en toda una vida; Amanda Martín, que junto con cuatro adolescente que nunca ha conocido descubren al culpable de los asesinatos acontecidos en San Francisco en El juego de Ripper; y la historia de una abuela loca y aventurera dispuesta a arrastrar a su nieto al amazonas con tal de enseñarle la manera apropiada de hacer uso de su vida en La ciudad de las bestias.

Isabel Allende ha sido duramente criticada argumentando que solo escribe sobre un periodo en particular y que su literatura es puramente femenina, más al final, la odies o la ames, tiene novelas para todo gusto y cada una de esas narraciones son trampas para la atención humana: no puedes evitar seguir leyendo hasta el final.

Si eres mamá y quieres una novela que te entienda o la historia de los golpes de estado son algo que te apasiona, lee Paula.

Si las historias de amor son lo tuyo, donde lo que importa es el recorrido y no el desenlace, Los amantes japoneses o De amor y sombra es lo que necesitas.

Si quieres sangre, asesinatos y esos personajes que te dan ganas de zarandear para que entiendan cómo diferenciar entre una mala y buena decisión, El juego de Ripper y El cuaderno de Maya te están esperando.

¿Eres mayor de edad y quieres un clásico de la literatura latinoamericana? La casa de los espíritus no te va a decepcionar y, si puramente quieres conocer cómo es la vida de una escritora tan galardonada que ha vivido desde un trance con ayahuasca hasta un matrimonio sacado de la manga, La suma de los días es una manera increíble de conocer no solo a Isabel  y sus locuras de vieja bruja; sino a todos los verdaderos y peculiares personajes que la rodean.

El pasado mes de junio se publicó su última novela, titulada Más allá del invierno, donde ella habla sobre un amor entre personas maduras. Dos personajes que creyeron imposible que entre sus futuros se encontraran el enamorarse. ¿Autobiografía o mera ficción? Queda en ustedes decidirlo.

 

* Ana Paula Cortés Ruiz es estudiante de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Baja California en Ensenada. Ganó tercer lugar en el concurso anual “El joven y el mar” en el 2010 y aspira a ser una escritor publicada. Ha colaborado en medios periodísticos como La Gaceta de la UABC y  escrito para Caracol: museo de ciencias y acuario cuentos inspirados tanto en la fauna y flora de la Baja California, como en la cultura y costumbres de la península.