LOS PERROS GUARDIANES: Erri de Luca. La belleza digna de la palabra contraria

Rael Salvador / A los 4 vientos

Ensenada, B.C.

I

Juzgado en Turín, por instigación al sabotaje, el escritor italiano Erri de Luca, lección viva para todos los hombres, sentencia: “Si mi opinión es un delito, no voy a dejar de cometerlo”.

De Luca fue procesado por el crimen de ejercer el “derecho a la palabra contraria”.

Ha declarado, prensa abierta al mundo, que la construcción del tren de alta velocidad (TAV) que uniría Turín (Italia) con Lyon (Francia), vía los Alpes, debía ser “saboteado”.

De historia, un poco: Diez años atrás recibió la noticia de que la policía había irrumpido a bastonazos, a medio de la noche, en un campamento de activistas del grupo No-TAV que, desde hace dos décadas, se oponen a la perforación de unas montañas del valle de Susa repletas de uranio y asbesto (cancerígenos).

Erri De Luca escalando “Viaggio = infinito” (Foto: Planet Mountain).

En 2013, oposición radical, declaró: “Las mesas de negociación del Gobierno han fracasado. El sabotaje es la única alternativa”. La empresa francesa, constructora LTF, querelló contra el autor de Los peces no cierran los ojos, de tal forma que la fiscalía de Turín lo procesó por el delito de “incitación a la violencia” (penalizado entre uno y cinco años de cárcel).

La respuesta sigue siendo “sabotaje”, y un libro (cien páginas) donde Erri De Luca explica sus “razones cívicas” y su “deber, antes que derecho, a la palabra contraria”.

II

Erri De Luca es un escritor sin igual.

Su prosa cuida hasta la más mínima pulcritud nostálgica, como si construyera un puente, sólido y elegante, donde el pasado desfilará en los colores de su propia fiesta: su remembranza nos dice que la vida pasada no es una espina en sepia, ni una sorda imagen de guerra en blanco y negro.

Hay en sus relatos una recuperación de las emociones a través de las palabras justas, históricas, equitativas, honestas, naturales…

El placer de leer El peso de la mariposa y El día antes de la felicidad me llevó al encuentro de Los peces no cierran los ojos.

III

Al ajustar cuentas con Los peces no cierran los ojos, trataba de mantener sin parpadear los míos, sólo para sostener en ellos la imagen que flota, sinuosa y ya desamparada del teatro de mi mente, de un bello fin de lectura en el espejo de mi feliz lamento contenido.

Dado el lector, ¿literatura rosa y lágrimas negras? Tratándose de mí, sí. Literatura que surge de un mar que se desgaja de un arcoíris y revienta en cada una de las letras que componen el libro, como si fueran el tornasol de un cardumen bebiéndose la luz con la piel.

Dejo el libro y canto: llueven pétalos de escamas.

IV

El escritor italiano Erri De Luca en La Pedrera de Barcelona (Foto: El País).

Los peces no cierran los ojos trata de un hombre que recuerda el verano de sus diez años en un pueblo costero cerca de Nápoles, la  preadolescencia del amor: el más dulce, literario e inocente de los castigos divinos, aparte de ser poeta. Quiero que lo leído no sea únicamente el tejido luminoso de la imaginación, sino la realidad, hierro y carne, chispa y espíritu del autor puestos en la parrilla del libro, sobre todo esa imaginación que no escapa de las mandíbulas de Nabokob, cuando sentencia: “La imaginación, supremo deleite del inmortal y el inmaduro, debería ser limitada”.

Bueno, a catar, cantar y danzar, y leer libros.

V

Erri De Luca nació en Nápoles, Italia, en 1950. A los dieciocho años participó en el movimiento del 68 y posteriormente fue miembro del grupo Lotta Continua. Ha trabajado como albañil y camionero, y durante la guerra de los Balcanes fue conductor de vehículos de apoyo humanitario. Es un apasionado alpinista. Es autor de más de cincuenta obras, entre las que destacan: Aquí no, ahora no (1989), Tú, mío (1998), Tres caballos (1999), Montedidio (2002), o El peso de la mariposa (2009), La palabra contraria (2015). Aprendió de forma autodidacta diversas lenguas, como el hebreo o el yiddish, y ha traducido al italiano numerosos textos, entre ellos algunos de los libros de la Biblia. Considerado uno de los autores italianos más importantes de todos los tiempos, sus libros han sido traducidos a 23 idiomas. Ha sido galardonado con varios premios, entre los que destacan el Premio France Culture y el Femina Étranger en Francia, o el Premio Petrarca en Alemania.

*Escritor, profesor y periodista, autor de los libros Obituarios intempestivos, Ensenada, instrucciones para hacer fuego con el mar y Claridad & Cortesía. En su momento, editor del suplemento cultural Palabra. Correo electrónico: raelart@hotmail.com