REDES DE PODER: La ejecución de la pena de prisión

Con la reforma en materia de derechos humanos una nueva oportunidad se abrió. De todas formas los problemas y defectos jurídicos de las nuevas normas siguen vigentes.
Alfonso Torres Chávez / A los 4 vientos

La Ley Nacional de Ejecución Penal no evitó que todos los vicios del sistema fueran transferidos al supuesto nuevo sistema penitenciario, presumiendo el estado que una vez expedida la nueva miscelánea penal, todos los vicios del sistema penitenciario desaparecían por arte de magia. Nada más equivocado.

La intervención de la nueva miscelánea penal nos recuerda un poco el estado rudimentario de los vicios antiguos.

 

Ataques furibundos ha recibido la prisión, pero de fondo sigue siendo víctima de sus propios demonios: todos los vicios y los problemas legislativos de que sufre la miscelánea penal tienen que ver por la afición de nuestros legisladores de pensar que sin clasificación criminológica y aumentado las penas vamos a resolver los graves problemas de nuestro sistema penitenciario.

Imagen: La Jornada

El aumento de penas ya demostró su ineficacia. De nada sirve su aumento si en prisión, los sujetos no entran en un verdadero programa de reinserción social.

En materia de adolescentes tenemos otros problemas:

La Ley Nacional del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes ya desapareció totalmente la clasificación.

Además, tampoco necesitábamos una norma tan específica y defectuosa, era suficiente con mencionar en un artículo de la ley anterior que los menores dejaban de ser considerados como tales y se les castigaría como adultos hubiera sido suficiente.

Pero en México tenemos una grave afición por solucionar todo con la expedición de toda una norma, sobre puntos que se pueden resolver con la reforma a un artículo o la adición de uno nuevo a una norma ya en vigencia.

Los autores han señalado que estos problemas no se van a resolver con una norma nueva.

Lo que necesitamos son programas que reinserten y repersonalicen (en cuanto al aspecto criminológico a través de un estudio de peligrosidad) a los sujetos penalmente responsables.

Si no sabemos hacer eso, y no podemos clasificar de forma correcta, seguiremos teniendo problemas para determinar la responsabilidad penal.

Imagen de portada: internet (El Molino Online)

alfonso-torres-chavez* Alfonso Torres Chávez. Licenciado en Derecho por la UABC. Maestro en Derecho, Facultad de Derecho UIA- Tijuana. Especialista en Derecho Constitucional y Amparo. Académico-Investigador del Centro Universitario de Tijuana campus Ensenada. alfonsotorr@gmail.com