La política fiscal desalienta el desarrollo económico en México

Además desalienta la creación de nuevas empresas y dificulta la sostenibilidad de las que ya existen debido a la falta de reciprocidad entre lo que se paga al erario y lo que se recibe en infraestructura, servicios y calidad de vida.

A los 4 Vientos / CANACINTRA

Ensenada, B.C., 26 de junio del 2017.- El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) en Ensenada, Jorge Eduardo Cortés Ríos identificó como uno de los inhibidores para la economía, la dificultad para pagar los impuestos aún para las personas físicas con actividad empresarial y las micro y pequeñas empresas.

Esto debido, dijo, a toda la «tramitología» a la que se somete al contribuyente y al complicado Sistema de Administración Tributaria (SAT).

Destacó que la obligatoriedad en el uso de la tecnología es un gran contrasentido en la intención del gobierno en un país en donde la gran mayoría de los contribuyentes son analfabetas tecnológicos y que, por lo mismo, deben recurrir a despachos en donde tienen que pagar un alto porcentaje de sus ingresos para pagar impuestos.

“Hablamos de firmas electrónicas, claves de acceso, buzones electrónicos, declaraciones informativas, pagos interbancarios, uso de tarjetas, cuentas de cheques, sistema de facturación, timbrado de nóminas, certificaciones diversas y un larguísimo etcétera”

Esto, comentó, es demasiado para el dueño de un taller mecánico, un carpintero, un panadero, o cualquier otra de las microempresas que conforman el 80 o 90% de la industria nacional.

El industrial consideró que la política fiscal en México va en la dirección contraria a lo que debiera ser su objetivo en pos del desarrollo, pues fomenta la informalidad, grava los empleos de alta productividad y subsidia los empleos de baja productividad.

Por ejemplo, los impuestos reducen el nivel de ingresos de las personas y aumentan los precios de los bienes y servicios que afectan toda la cadena productiva como es el caso del IVA, que se ve sometido a un proceso repetitivo de pago y deducciones hasta llegar al consumidor final, situación que encarece la producción de bienes y servicios, dificulta la contabilidad y merma su pago al gobierno.

La propuesta de la Canacintra, apuntó Cortés Ríos, es que el porcentaje de IVA sea menor, que sea universal para que se cargue a todo tipo de mercancías con la única excepción de ciertas medicinas y alimentos, y que sea pagado solamente por el consumidor final, con lo que se facilitaría su pago y haría más eficiente su captación por parte del sistema tributario.

«Lo más importante de esta propuesta es que con ello se elimina la mayor parte administrativa de este impuesto, incrementaría y abarataría la producción y, contribuiría a la creación de más empleos, por ejemplo en la industria restaurantera donde se consume una gran cantidad de la producción primaria del campo y los mares.»

Pero no se trata solamente de ese impuesto, agregó. También el ISR presenta enormes dificultades debido a que además de ser muy alto, su esquema es injusto ya que no contempla la deducción de todos los gastos que implica producir, como en el caso de las nóminas que solamente se puede acreditar parcialmente como gasto, lo que resulta absurdo e ilógico.

Por si fuera poco, señaló, generar empleos también tiene un costo a nivel estatal ya que se tiene que pagar el 1.8%, al Estado, por lo que muchos miniempresarios prefieren no crecer y trabajar en familia para producir solo lo indispensable para sobrevivir, situación que inhibe el desarrollo económico y la generación de empleos.

Negocio Familiar (Foto: Il tempo)

Pero eso no es todo, agregó, ya que otro de los grandes problemas es el esquema de seguridad social en donde un gran porcentaje debe ser pagado al IMSS e INFONAVIT cuya eficiencia para cobrar es enorme, pero a la hora de brindar los servicios son altamente deficientes y de mala calidad.

“Horas y horas para ser atendido 15 minutos por un médico, días, semanas o meses para que te hagan algún análisis clínico, viajar kilómetros para ver al especialista por la falta de un hospital de especialidades, y una permanente carencia de medicamentos en el IMSS; y un via crucis para obtener una vivienda del INFONAVIT que resulta con goteras o inundaciones que serán notables en las primeras lluvias”, lamentó.

El presidente de la Canacintra manifestó que en México el sistema impositivo también es regresivo, ya que extrae proporcionalmente mayores recursos a quien menos ingresos genera.

Un sistema regresivo no es deseable, subrayó, porque es desproporcional y genera injusticia, lo que da lugar a un país con enormes desigualdades que han hecho la brecha más grande entre ricos y pobres.

Lo anterior explica el inmenso porcentaje de pobreza en México -indicó- ya que cobrando más impuestos no es como se abatirá ese problema, sino creando y desarrollando más empresas que generen empleos bien remunerados.

«Tampoco resolverá el país sus problemas de infraestructura, competitividad y desarrollo económico con una política fiscal errónea y regresiva, sino reduciendo el enorme costo de la administración pública, abatiendo el derroche oficial y eliminando la corrupción que mantiene estancada a la nación y desalentada a la población».