Viajando a través de la lectura

           En la vida hay títulos, diplomas, visas que se obtienen mediante la acreditación de varios requisitos, existe un solo requisito: LEER para obtener el hábito de la lectura.

Óscar Villarino Ruiz / A los 4 Vientos

      Leer no solo es aquel instante en que tu mirada se posa sobre las letras, las palabras, las frases, las oraciones, los párrafos, las poesías, los cuentos, las novelas, es la regularidad y constancia con que se hace hasta obtener el habito de la lectura.

        Este proceso de aprender a través de la lectura lo vas adquiriendo sin que nadie te califique, sin que nadie te mida, solo te guía la chispa de conocer, de disfrutar, de soñar, de leer por gusto y no obligado, de viajar por el mundo, conociendo muchos personajes, que llegas a querer o a odiar, a estimar, a conocerlos mucho más y así, los vas integrando a tu vida.

        Son los protagonistas de miles de historias que están sembradas en cientos de sitios diversos, lugares descritos por su clima, sus suelo, su flora y su fauna y de todas las personas que los habitan, relacionados con una forma de vivir, de vestirse, de comer, con tradiciones culturales únicas que te provocan conocer más de ellos, agregándose una trama, de diverso género y grado de comprensión.

      Solo hay un pasaporte para viajar a través de la lectura: el hábito de leer, es el manto que te echas encima para conocer tu región, tu país, el mundo.

       En la biblioteca existe un espacio, una mesa servida, que te ofrece los alimentos para nutrir nuestro espíritu, del saber, del sentir, de la imaginación para recorrer la tierra y conocer a sus habitantes: poemas, cuentos y novelas que te hacen viajar de La Rumorosa a Japón; de Maneadero a Suecia; de San Quintín a Turquía; del Valle de Mexicali a la Argentina; de Rosarito a Sudáfrica; de Tijuana a Francia y Siria; del Valle de Guadalupe al Brasil; de El Sauzal a Italia y así, caminas, con tu pasaporte adherido vas conociendo, aprendiendo sin maestro, disfrutando sin alcohol de las letras, de las palabras, las frases, los párrafos, los poemas, los cuentos, las novelas marcado por ese preciso instante de poner la vista en ellas, como  una degustación literaria.

En Ensenada, un grupo pequeño que crece cada cambio de estación, hemos decidido ser parte del CLUB DE LOS LIBROS PERDIDOS, que nos coordinamos para cada cambio de estación para sembrar libros, si tú quieres ser parte de esta RESISTENCIA CULTURAL para enfrentar la tristeza y desolación del que NO LEE. Despréndete de un libro que en tu librero ya nadie más lo va a leer, déjalo libre en un lugar público y mira volar las letras que entraran en otra mente, en otro corazón  LECTOR.

UNETE AL CLUB DE LOS LIBROS PERDIDOS

 Atentamente  Oscar Villarino Ruiz. Promotor y sembrador de libros.