El problema de problemas es…

Asistimos a una rebelión ciudadana nunca antes vista en nuestro país. Una rebelión que viene desde atrás construyendo un camino que lleve al pueblo a una vida humana, vivida en autodeterminación. Pero a esta exigencia, el liberalismo burguès no le abrirá nunca cauce a la democracia, a las libertades civiles y al libre y soberano ejercicio de gobierno.

Jesús Sosa Castro / A los 4 Vientos

La normatividad estatal, y todo lo que esta implica y significa, se ha documentado con los testimonios y luchas del pueblo. Es verdad que éste ejerce su derecho a que sus exigencias le sean satisfechas por el liberalismo burgués. Sin embargo, quienes sostenemos que sólo derrocando a la burguesía se van a resolver sus demandas fundamentales, no podemos darnos el lujo de que nos sigan golpeando sin estar en condiciones de dar las respuestas necesarias.

Convocados por un sector de inconformes de Morena por las políticas de alejamiento con las demás resistencias populares y por las formas en que se resuelven algunas de las cuestiones fundmentaales de la polìtica de organización y construcción del partido, se reunieron en la Delegación Iztapalapa para examinar crítica y autocríticamente lo que pasó antes, durante y después de las elecciones del 4 de junio.

Nadie pudo negar que en este proceso electoral participaron miles, tal vez millones, de actores de pueblo que cifraron sus esperanzas en los resultados de esas acciones. No lo hicieron por capricho, por ignorancia o por equivocación. Lo hicieron por instinto de clase que les permitió ver el significado de ese espacio de la conflictividad. Intuyeron que allí anidaban expectativas históricas para erradicar sus males y la posibilidad de una apertura para contar con una vida mejor.

Esos sectores de pueblo, sin embargo, no pudieron ver por sí solos el lugar que en la vía de la revolución le ha asignado la historia al trabajo político electoral. Explicar esto a la gente era la tarea prioritaria de los revolucionarios. Lamentablemente no lo hicimos.

Nos quedamos a la orilla del camino. Confiamos en los enlaces que fueron nombrados para hacer el trabajo organizativo y de defensa del voto. Dijeron que en el EdoMex estaban cubiertas todas las secciones electorales y en consecuencia, garantizada la informaciòn correcta y oportuna de lo que había ocurrido en todas las casillas. Me alarma pensar que mucho de lo que se afirma fueron cuentas de papel.

Pues informes de los responsables y de dirigentes de primer nivel, señalan que apenas se cubrieron el 70% de las mismas. El priismo y sus compinches aprovecharon esta situaciòn, y justo en esas casillas y secciones electorales hicieron sus trapacerìas rellenando urnas con más votos que electores registrados en el padrón.

Morena desplegó una campaña politico electoral poniendo en el centro de la discusión, la transformación de la vida económica, social y cultural. Buscó el debate con partidos y grupos de poder que no debatieron por la sencilla razón de que ellos no tienen ninguna propuesta de cambio. Mantener el actual estado de cosas es lo que favorece sus políticas de avasallamiento de la población.

Por su lado, los morenos se obviaron los elementos de clase de las campañas del PRIANRD. ¡Ese fue su error! Perdieron la oportunidad de exhibir las políticas de clase que por décadas ha venido aplicando, sin contratiempos, el grupo de Atlacomulco y la burguesía rapaz que desgobierna el país.

Le dieron trascendencia a los procedimientos y a las formas, en detrimento de una conducción revolucionaria de la campaña poniendo por delante su carácter de clase. Para nosostros, los inconformes, “la resistencia polìtico electoral se caracteriza por su desarrollo desigual, por sus flujos y reflejos, por sus avances y retrocsos.

Pero como todas las demás, esta resistencia adolece de lo mismo que las otras: no está dirigida por fuerzas revolucionarias de carácter proletario, que busquen el cambio verdadero, radical e irreversible”.

Todas las rebeliones populares, aún las que fracasan, nos dejan grandes lecciones para impedir que se vuelvan a cometer los mismos errores. Pero en la medida en que la próxima revolución anticapitalista, necesaria y posible, tenga ante sí junto con las tareas antiburguesas, tareas de carácter democrático, la acción en la política electoral es parte de las tareas de los revolucionarios, de los luchadores por las transformaciones radicales que requiere el pais.

“Por lo tanto, el problema de problemas consiste en la dirección de ese proceso. Dirección que no se deriva automáticamente del carácter económico social que funda a la misma resistencia. Si la resistencia político electoral está teñida de un carácter democrático burgués no quiere decir que deba ser la burguesía la que dirija. Los revolucionarios proletarios pueden y deben dirigir estas luchas” (*)

(*) Hoy, sobre el proceso político electoral. Mis claves para reflexionar sobre el actual proceso. Documento personal del Dr. Armando Martínez Verdugo