Sin votos no hay dinero, pero, ¿Sin dinero no hay votos?

Querido lector, ¿se siente usted representado por algún partido político? Seguramente no, o al menos tres de cada cuatro mexicanos así se sienten. De acuerdo a una encuesta realizada en 2015 por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP),  74 % de los mexicanos consideran que estas organizaciones políticas no los representan.

Álvaro de La Chica / A los 4 Vientos

Hace unos días, me tocó participar en una de las mesas de trabajo, dentro de la Estrategia Nacional de Cultura Cívica, convocada por el Instituto Nacional Electoral, la cual busca fomentar la apropiación de los principios y valores, en el contexto de los “Diálogos para una Cultura Cívica”,  y uno de los reclamos que se pusieron en una de las mesas, aunque fuera de contexto, fue la disminución de prerrogativas económicas a los partidos políticos.

Y esto viene a colación, porque, el mismo día, el Congreso de Jalisco aprobó reducir el financiamiento a partidos políticos, tras el apoyo de los diputados a la propuesta que incluyó a la iniciativa “Sin Voto No Hay Dinero”, impulsada por el diputado independiente Pedro Kumamoto y que establece que en año electoral el presupuesto a partidos políticos se aplique en base a una fórmula con la que se esperan ahorros de 556 millones 019 mil pesos, entre 2017 y 2018. Se estima que la reducción será de más de 60 por ciento de la bolsa que actualmente reciben las instituciones políticas.

La mencionada reforma, proyecta que los partidos políticos vinculen sus gastos y prerrogativas directamente con la cantidad de votos válidos recibidos en el último proceso electoral. Cada partido recibe $44.50 pesos por persona registrada en el padrón electoral, sin importar si acudieron o no a ejercer su voto, o si lo anularon, por lo que proponen realizar una nueva ecuación para que los recursos se entreguen a cambio de los votos válidos emitidos: multiplicarían los $44.50 pesos por cada persona que haya elegido a un solo partido. Con «Sin voto no hay dinero» los partidos tendrán que implementar mejores medidas para ser electos. Con esta reforma, la política debe ser hecha por personas que basan sus esfuerzos en procesos y proyectos, no en las chambas y no en los huesos.

A nivel federal, esta misma iniciativa de reforma, ya  se encuentra en la Cámara de Diputados y fue llevada por Kumamoto  y Manuel Clouthier, quienes proponen que el financiamiento que se va a entregar a los partidos se determine de la misma manera que en Jalisco, tomando en cuenta el número de votos válidos que obtuvieron en los procesos electorales, dando así por terminado el mecanismo actual en el que se conceden los recursos por el número de personas inscritas en el Padrón Electoral.

Los diputados independiente federales Pedro Kumamoto y Manuel Clouthier, impulsores de la iniciativa #SinVotoNoHayDinero. Foto: Enfoque noticias

La iniciativa #SinVotoNoHayDinero no es tan nueva, pero en su primer intento no avanzó porque el tema del dinero que reciben los partidos político no había acaparado tantas miradas de la población, situación que se dio con el aumento a la gasolina registrado a inicios del presente año. La noticia ya llegó a todos los rincones del país y, con ello, algunos diputados han empezado a hablar de la posibilidad de que ésta llegue a otras entidades, lo que sería un movimiento que los ciudadanos habrán de aprobar en todos los sentidos.

En México, país con un gran problema de pobreza y desigualdad, nuestra democracia electoral necesita de los partidos políticos, creo que la democracia es importante y necesaria, pero se tienen que cambiar la lógica de los partidos políticos, convirtiéndolos en espacios austeros, que rindan cuentas, que sean espacios de discusiones políticas no de grilla o marrullería, de búsqueda de huesos o de búsqueda del puesto por el puesto.

Es evidente que reformas como ésta, no va a resolver nuestro problema de representación por completo. Falta tocar otros temas que son nodales y que distorsionan nuestra relación con los partidos, como el clientelismo electoral, el dinero ilegal que entra a las campañas políticas, la falta de transparencia en el gasto de cada partido y un largo etcétera. Sin embargo, el hecho es que este tipo de iniciativas ponen el dedo en la llaga de un grave problema: la necesidad de cerrar la enorme distancia que hay entre los ciudadanos y los partidos que simulan representarnos.

Pienso que es momento de hacer algo para cambiar esta realidad. Podemos recuperar la política partidista para que sirva a quienes realmente deberían de servir: al ciudadano, a quienes pagamos impuestos, al bien común. Hagámoslo ya. ¡#SinVotoNoHayDinero!

Foto de portada: youtube

ALVARO DE LACHICA* Álvaro de Lachica y Bonilla. Representante en Ensenada de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C.

andale94@gmail.com