Urge reformar la Ley de Pesca y Acuacultura para que los municipios impulsen esta actividad: Dip. Claudia Agatón

Crear unidades administrativas de pesca en los municipios y constituir las comisiones de pesca y acuacultura en los cabildos de los cinco ayuntamientos  de Baja California, en el marco de una reforma al artículo 11 de la Ley estatal de Pesca y Acuacultura sustentables, a fin de fomentar esta actividad económica en toda la entidad, es la propuesta que presenta este jueves la diputada Claudia Agatón Muñiz al Congreso local.

A los 4 Vientos

«Con más de 1550 kilómetros de litorales marinos incluyendo el golfo, el pacifico y las costas insulares, nuestro estado debería ser una potencia pesquera y sin embargo el sector pesquero ha quedado rezagado en comparación a otras entidades del país», dijo la legisladora ensenadense al presentar este jueves 25 de mayo su propuesta a la asamblea plenaria que realiza el Congreso en Playas de Rosarito.

En la exposición de motivos, la diputada ensenadense Claudia Agatón destacó los argumentos que aquí reproduce  A los 4 Vientos:

En el pasado, la pesca en Baja California llego a ser una actividad altamente significativa por su impacto en la economía general y en la generación de empleos.

Con litorales en el Pacifico y en el Mar de Cortes, Baja California tiene una ubicación geográfica excepcional para el desarrollo pesquero. Y sin embargo algo ha pasado que esta actividad se estancó, yendo incluso en decrecimiento su volumen de pesca anual.

Banco de sardina en aguas oceánicas de Baja California. Foto: archivo La Jornada

Reconocemos el esfuerzo de la secretaria de pesca del estado con base a las normatividades y excesivo centralismo de la federación en esta materia. Pero creemos que más allá de la coadyuvancia con la federación, si se hace necesario un impulso de largo aliento en este sector, sin pasar por alto la normatividad federal, pero incentivando y promoviendo la diversificación de las pesquerías y el otorgamiento de permisos a pescadores locales y no solo a empresas trasnacionales.

Si continuamos con visiones de corto plazo, al paso del tiempo nos daremos cuenta de que al empobrecer a los pescadores y basar la actividad pesquera exclusivamente bajo criterios técnicos y con una reducida cantidad de especies determinadas por el mercado nacional e internacional, pondremos en riesgo la actividad pesquera estatal.

De acuerdo con estadísticas oficiales en el litoral del estado, existen aproximadamente 180 especies marinas que se capturan comercialmente, aunque reconocen que el esfuerzo pesquero se ha centrado en las especies de mayor abundancia y disponibilidad como los pelágicos menores, atún, curvinas y chanos, calamar gigante y tiburones, así como en las de mayor valor y demanda en el mercado internacional como el erizo, camarón, abulón, langosta y almeja generosa.

Captura de langosta con trampas instaladas en zonas costeras de San Quintín, Ensenada. Foto: El Vigía

Esto es delicado porque si continuamos por ese camino, estaremos tarde o temprano dependiendo de otras entidades y países para llevar estos productos a nuestra mesa.

Entiendo que la actividad pesquera debe impulsarse en términos de productividad, valor del mercado, sustentabilidad y eficiencia del esfuerzo pesquero. Pero creo sinceramente que se ha dejado de lado al factor más importante de la actividad pesquera: Los pescadores.

¿Cómo viven nuestros hombres del mar y sus familias? ¿Han sido insertados y beneficiados por las grandes empresas productoras y acuicultoras? No. Lamentablemente no.

Y tampoco son cabalmente representados por la CANAINPESCA. Ya que los pescadores ribereños carecen de apoyos institucionales y de capital privado para logar insertarse de forma competitiva o con beneficios en las cadenas productivas derivadas de la actividad pesquera.

De ahí que consideramos que se hace necesario sumar de forma institucional y debidamente normada a los gobiernos municipales en esta materia.

Toda vez que el Municipio, por su cercanía con los ciudadanos, es la instancia idónea para el impulso del desarrollo y la mejora progresiva de las condiciones de vida de las sociedades locales, esto siempre y cuando no sean avasallado ni sometidos los gobiernos municipales, por los ámbitos estatal y federal en sus capacidades de interactuar en beneficio de sus habitantes y potenciales recursos económicos.

Es importante entender y apoyar a los ayuntamientos para que estos puedan fomentar la organización social de los pescadores y que el municipio sea capaz de incidir mediante diagnósticos y mecanismos de facilitación de la gestión pesquera en coordinación con las instituciones estatal y federal.

Hoy es tiempo de ver a largo plazo y entender que la participación del gobierno municipal en la promoción del desarrollo de sus comunidades, debe ser apoyada en los términos que las leyes le permitan la concurrencia con otras autoridades públicas en materia pesquera.

Pescadores ribereños de San Felipe, Mexicali. Foto: internet /UniMexicali

En este sentido, tenemos que reconocer que el Ayuntamiento como entidad de gobierno ha sido desplazado por otras instancias de la administración pública federal y estatal, en materia pesquera y en otros ámbitos.

Dejando a los ayuntamientos en muchas ocasiones únicamente como los encargados del mantenimiento de las ciudades y poblados. Como los conserjes de la administración pública, a los que se les ve como menores de edad incapaces de dar el paso para asumir responsabilidades mayores en diversos ámbitos de la gestión pública.

Y ante una dependencia cada vez mayor de la asignación presupuestal de los gobiernos estatal y federal los ayuntamientos quedan imposibilitados para invertir en obras de infraestructura para la producción en general, no únicamente pesquera. Al estar fuera del ámbito de competencia municipal, por lo cual, si una autoridad federal o estatal no atienden ni resuelven las peticiones de los pescadores, estos quedan sin un respaldo efectivo en su calidad de productores.

Afortunadamente en las leyes de Desarrollo Rural Sustentable, si reconocen al Municipio como una entidad articuladora de los diferentes programas sectoriales vinculados al desarrollo del medio rural. Y la pesca es uno de estos rubros.

Es por tal razón que con base a esta visión de articulación todas las dependencias de la administración pública deben concurrir en el desarrollo de dicho medio, en este caso el de la pesca, a través de un Programa Concurrente que permita el concurso federal y estatal con la autoridad municipal para lograr una acción pública concertada, en materia pesquera.

Creo que si logramos la incorporación del Ayuntamiento en tareas de promoción del desarrollo pesquero daremos un paso importante para impulsar una pesca responsable, sustentable y socialmente incluyente.

En este tenor con base al avance de nuestras instituciones públicas y la participación del sector social y privado creemos que es tiempo de que los municipios con actividad pesquera den el paso para institucionalizar su participación en el ámbito pesquero.

La captura del codiciado atún aleta azul. Foto: archivo A los 4 Vientos

Y en congruencia con las facultades y atribuciones que le señala al Ayuntamiento la Ley del Régimen Municipal de la entidad, creemos que se debe impulsar la creación de unidades o direcciones de pesca municipal que coadyuven con el sector pesquero dotando a estas dependencias municipales por lo menos de las siguientes atribuciones:

  1. Planear, programar y proveer los bienes y servicios necesarios para el adecuado funcionamiento de las localidades del medio rural vinculadas con el sector pesquero.
  2. Participar en la regularización de la tenencia de la tierra, de los Campos pesquero para dotarlos de certeza jurídica.

III. Colaborar en el fortalecimiento del desarrollo pesquero estatal, impulsando la organización económica de los pescadores ribereños, de la pesca deportiva y propietarios de embarcaciones menores. Así como impulsar y facilitar la actividad acuícola entre los ejidos y pequeños propietarios del ámbito rural.

Sabemos que algunos municipios ya han avanzado en esta materia, como es el caso de Ensenada, pero nos preocupa que se den paso atrás, con la intención de desaparecer o fusionar a esta dependencia municipal en materia pesquera, ya que esto implicaría reducir su campo de acción.

Esta iniciativa encuentra su sustento en el principio de concurrencia previsto en el Articulo 73, fracción veintinueve, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables, con la participación de los productores pesqueros y acuícolas; con el fin de impulsar el desarrollo integral y sustentable de la pesca y la acuacultura

*Imagen de portada: pescadores de curvina en el Alto Golfo de Baja California. Foto: Instituto Nacional de la Pesca