Trump propone un recorte drástico de la ayuda económica a México y Centroamérica

La propuesta de presupuesto reduce hasta un 45% los fondos para esos países, acechados por la violencia del narcotráfico

Joan Faus / Diario El País / Foto principal: Huffington Post

Oficialmente se siguen “priorizando” los programas relacionados con las organizaciones criminales y la seguridad fronteriza. Pero sobre el papel la propuesta de presupuesto del Departamento de Estado para el año fiscal 2018 supone un recorte drástico de la ayuda exterior de Estados Unidos en América Latina. La doctrina del presidente Donald Trump de América Primero se traduce en 614 millones menos de dólares en ayuda para la región respecto a 2016. Los más afectados son México y Centroamérica, acechados por la violencia del narcotráfico y pobreza estructural que alimenta la emigración hacia EE UU.

Trump convirtió en bandera electoral la humillación a México y la estigmatización de los inmigrantes indocumentados. Prometió construir un muro con el país vecino para frenar la llegada de “violadores y drogas”, y sigue insistiendo en que la barrera se construirá y la pagará México. Pero paradójicamente el presupuesto del Departamento de Estado —que sufre un severo descenso generalizado pero que podría ser modificado en su proceso de votación en el Congreso— reduce la ayuda a México y Guatemala en seguridad y lucha contra el narcotráfico.

Según la propuesta difundida este martes, México recibiría 87,7 millones de dólares, un descenso del 45,3% con respecto a 2016. La partida de control internacional de narcóticos y seguridad se disminuye de 100 millones a 60 millones. Los fondos contra la corrupción crecen ligeramente, pero se cortan por la mitad los dirigidos a derechos humanos y respeto a las leyes. Y se reduce a menos de un cuarto la ayuda para reformar las fuerzas de seguridad. Desde 2006, más de 100.000 personas han muerto en México por violencia relacionada con el narcotráfico.

Un patrón parecido de recortes se repite en Guatemala, El Salvador y Honduras, los tres países desde los que parten más inmigrantes en un espeluznante periplo hacia México con destino a EE UU. La rebaja de fondos de Trump debilita la estrategia del anterior gobierno de Barack Obama de reforzar el músculo institucional y de seguridad de esos países, sobre todo tras la crisis en 2014 por el éxodo masivo de menores que viajaron solos a EE UU.

Trump reduce a menos de un cuarto la ayuda para reformar las fuerzas de seguridad pese a que desde 2006, más de 100.000 personas han muerto en México por violencia relacionada con el narcotráfico. (Foto: Nota Central).

El plan de presupuesto establece que Guatemala obtendría 80,7 millones de dólares, un 40% menos que en 2016, mientras que Honduras (67,8 millones) y El Salvador (46,3 millones) recibirían un tercio menos. La ayuda también se desploma para Nicaragua, Costa Rica y Panamá.

“Es una reducción, pero realmente prioriza los programas centrados en interrumpir la actividad de las organizaciones criminales trasnacionales, fortalecer la seguridad fronteriza y combatir la corrupción”, dijo el director de la oficina de ayuda exterior del Departamento de Estado, Hari Sastry, en una charla con periodistas. El funcionario esgrimió que, pese al recorte, se seguirán abordando las “causas de raíz” de la inestabilidad en Centroamérica.

El presupuesto detalla las ayudas económicas a cada país pero no precisa si se beneficiarán de un plan global para programas de seguridad y contra el narcotráfico en todo el mundo.

Las entradas de inmigrantes indocumentados en la frontera de EE UU con México se han desplomado en los primeros meses de presidencia de Trump. La policía detuvo a 15.780 personas en abril, unas 1.000 menos que en marzo, que fue el mes con menos entradas desde el año 2000. Los expertos atribuyen el descenso, que puede ser temporal, a la política de mano dura del presidente que ha facilitado la deportación masiva de indocumentados.

Golpe a Cuba y Venezuela

La Habana, Cuba (Foto: Jularm).

El hachazo a la ayuda exterior estadounidense también se extiende a otros países latinoamericanos. Se elimina toda la partida para Cuba, que en 2016 recibió 20 millones de dólares en asuntos relacionados con la sociedad civil y derechos humanos. Y también desaparece el programa específico de ayuda a Venezuela, que obtuvo 6,5 millones de dólares en asuntos relacionados con la gobernanza y el respeto democrático.

Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump ha elevado el tono ante La Habana pero no ha alterado por ahora el deshielo diplomático iniciado por Obama; y también ha endurecido las sanciones a Caracas por el deterioro democrático en ese país.

En el resto de la región, la propuesta de recortes apenas afecta la partida dedicada a Colombia, pero sí habría descensos significativos para Perú, Chile y Brasil.

* Liga a la nota original:

http://internacional.elpais.com/internacional/2017/05/24/estados_unidos/1495586500_038971.html