SERVICIO PÚBLICO: Periodismo oficial en tiempos del PAN

En la última edición del semanario Cambio 16, impreso y distribuido por la administración de Javier Corral Jurado del PAN, para exaltar las acciones del gobierno chihuahuense, se incluye una nota de Chínipas firmada por el historiador Edelmiro Ponce de León.

Carlos Omar Barranco Aguirre / A los 4 Vientos

Ese pequeño pueblo serrano, otrora explotado por la riqueza de su minería, ubicado en los límites con Sinaloa, se hizo famoso recientemente porque de ahí era originaria la periodista Miroslava Breach Velducea, asesinada el pasado 23 de marzo.

El texto rememora la celebración los días 19 y 20 de abril pasados, del aniversario 341 de la reconstrucción del pueblo, ocurrida en 1676.

La descripción del historiador contrasta con lo que hace unos meses escribieron Miroslava Breach y Patricia Mayorga, sobre desplazamiento de comunidades asoladas por el narco, complicidad de jefes policiacos con familias de mafiosos, infiltración del narco en el proceso de selección de candidatos y un negro etcétera.

Decir que grupos de narcotraficantes mantienen asolados los municipios serranos, exhibe en su ineficacia a los gobernantes -del partido que sean- y los deja mal parados frente a la opinión pública internacional, cada vez más difícil de contener gracias al internet y las redes sociales.

En Chínipas y en toda la franja fronteriza de la sierra Tarahumara con Sonora, por años lideró Adán Salazar Zamorano «Don Adán” a “Los Salazar”; De hecho, fue uno de los operadores y lugarteniente de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Foto: La Silla Rota

El artículo de Ponce de León finaliza afirmando que la población chinipeca vive «en un agradable ambiente, con oportunidades económicas en su producción de ganado, granos, frutas tropicales y la cordialidad de su gente».

Hoy, a casi dos meses del asesinato de Breach y a pocas semanas de que Mayorga dejó el país, los síntomas de que la sierra de Chihuahua está a merced del narco, son inocultables.

Frente a esa realidad, la mirada de Ponce de León deviene en una extraña forma de realismo mágico oficialista, que muy poco proyecta la vida de la gente, y si acaso, solo le cumple el favor al gobierno para mantener la ilusión de la estabilidad y la paz.

«Unas 300 familias que habitan en la comunidad Las Chinacas, municipio de Chínipas (a unos 600 kilómetros de la capital del estado), huyeron ayer de sus hogares después de que un comando amenazó a los pobladores, mató a dos hombres y levantó a varios más. En la balacera resultó herido un niño de nueve años, informó La Jornada. A su vez, Proceso divulgó que otras 400 familias huyeron de Milpillas, comunidad también del municipio Chínipas, luego de la acometida de un nuevo grupo delictivo»: Nota escrita por Miroslava Breach, corresponsal de La Jornada, asesinada el 23 de marzo de 2017, y Patricia Mayorga, corresponsal de Proceso, quien amenazada de muerte se vio obligada a abandonar el país» (nota publicada por «Oseri, cultura y derechos humanos», dos años antes del asesinato de Breach)

El fin de semana pasado el asesinato de Andrea Athie Corral, estudiante del Tec de Monterrey, quien fue privada de su libertad y asesinada en la carretera de Chihuahua a Cuauhtémoc, y en los últimos días enfrentamientos a balazos entre narcos en ese municipio, son un botón de muestra de cómo esta la verdadera situación en la puerta de entrada a la región serrana.

Qué bueno fuera que Cambio 16 tuviera la suficiente estatura moral, para no solo ser un órgano de auto elogio gubernamental. Sus páginas reflejando la realidad social de los chihuahuenses, darían cuenta de un verdadero compromiso del gobernador Javier Corral con su pregonado respeto a la libertad de expresión.

Nada habría que justificar. Al fin y al cabo el periódico se hace con el dinero de los chihuahuenses.

No es cosa menor usar el periódico del gobierno para promover los actos del actual régimen y de paso incluir temas para señalar la corrupción del anterior. Esa es una vieja práctica que se ha hecho siempre con una clara intención política.

Pero aunque el gobernador sea emanado del PAN, la comunicación social no debería tener ese sesgo. No son solo panistas los que pagan impuestos.

Se debe, como lo saben bien los demócratas, gobernar para todos. Las elecciones se ganan con votos pero los votos no gobiernan. El que gobierna es el pueblo a través de sus impuestos.

El gobierno de Corral criticó con espada de fuego el mal uso de los recursos públicos para comprar la linea editorial de medios de comunicación.

No descubrió el hilo negro. Lo hicieron por décadas todos los gobernadores de todos los estados, presidentes de la república, diputados y senadores. Todos quienes tenían la intención de convencer a la opinión pública compraron los espacios que los medios ofrecían. Era la forma de perpetuarse en el poder y vivir del presupuesto. Hipócritas, nunca los movió la mística del servicio público.

Pero ahora las redes sociales les dan a los políticos el acceso directo al gran público y Corral se resbala en la ilusión de que ya no necesita a los medios para legitimarse.

Se yergue como el poseedor de la única verdad y menosprecia la labor profesional de periodistas de cepa que hay en este estado.

Javier Corral, visitó en febrero pasado la comunidad de Cuiteco en Urique donde firmó el Acuerdo con el Gobierno Tradicional Rarámuri para el impulso de obras orientadas al desarrollo de la Baja Tarahumara. Foto: Cambio 16

En el colmo de la ceguera y la soberbia, comete un error aún más grave. Abre un medio de comunicación con los dineros de los contribuyentes y lo usa para beneficiar el proyecto político del PAN.

No solo corrompe el sentido institucional de la comunicación social. Cae en el mismo error que sus antecesores, pero con el agravante de la hipocresía.

Un órgano de difusión oficial que no publica los problemas de la gente y que no da espacio a las voces críticas que también conforman el entramado social de Chihuahua, está condenado a lo mismo que aquellos que hoy fueron excluidos de la ubre presupuestal por lisonjear al gobierno, a cambio de un contrato de publicidad oficial: perder la credibilidad.

Cambio 16 se imprime y distribuye en todo el estado, en las oficinas públicas del gobierno y los municipios, utilizando dinero de los contribuyentes. Sus páginas debieran reflejar, con mucha más fuerza que los medios comerciales, la realidad de Chihuahua. No solo la versión maquillada del gobierno.

Foto portada: Cambio 16. «Santa Inés de Chínipas; pueblo paradisíaco de la Sierra», texto de Edelmiro Ponce De León

Carlos Omar Barranco Aguirre. Periodista. Licenciado en Comunicación Universidad Veracruzana. Diplomado en Nuevo Periodismo Iberoamericano ITESM y diplomado en Marketing Político en la Universidad Autónoma de Chihuahua.

www.periodismodeverdad.wordpress.com