Los pasados latrocinios

Al final, la lucha descarnada por el poder, abreva de un solo elemento, la permanencia de las canonjías. La política en México parte de una obviedad, enriquecerse lo más rápido posible con el menor esfuerzo. Un régimen tiene que negociar la victoria de otro régimen de distinto color. Un cambio de timón brusco supondría un descalabro mayúsculo para todos los involucrados en las negociaciones subterráneas. En el fondo, se desea que lo que se proteja sea el latrocinio, en curso, o ya consumado. Las leyes de la inmediatez política permiten la laxitud en la observación de la ejecución de los recursos públicos.

Ramiro Padilla Atondo/ A los 4 Vientos

Una cacería de brujas de las administraciones pasadas es un mal negocio para todos. Así lo entendió Vicente Fox al hacer mutis con respecto al extraordinario y gordo expediente de la dinastía priísta. Al perdonarlos a ellos se perdonaba a sí mismo a futuro. Igual pasó con Calderón. Por ello Fox se convirtió en promotor de Peña Nieto. El mismo tipo que como un cruzado prometió recuperar las tierras santas de manos de los musulmanes terminó convirtiéndose al Islam.

El sistema neurológico de la corrupción tiene infinitas conexiones. Y los panistas no son ajenos a ellas.

México de manera obvia, es un país rico con una mayoría de su población en la pobreza. Eso lo han anunciado infinidad de académicos. Y en el ecosistema político no caben improvisados. La desbandada de políticos hacia MORENA presupone a su vez un control de calidad de aspirantes mucho más pobre. Y los video escándalos lo certifican. Pero todos estos rufianes no son requeridos por su pureza moral, sino por su capacidad de operar de manera política. Al igual que la narcisista-leninista Rosario Robles, que traicionó al comunismo por un puño de monedas, las ratas que corren al refugio de MORENA ofrecen sus servicios de sicariato político.

 Y ante la desventaja en las encuestas se aplica la teoría del mínimo común denominador; todos saben que YO soy corrupto, entonces y para nivelar el rasero ellos también deben ser corruptos aunque el montaje sea burdo. Eso permite un margen de maniobra un poco más amplio, el que esté libre de pecado que tire la primer piedra. De manera lógica, el discurso de pureza y ética de acuerdo a los cálculos políticos debe ser ajustado. Bienvenido a la cancha política que ha sido nivelada.

Entonces el candidato puntero (al que no le han podido probar nada, porque si se lo hubiesen probado, ya se estuviera pudriendo en la cárcel con esta partida de caraduras en el gobierno) prefiere evitar el mea culpa y su discurso simplista le hace ver un poco torpe. Tiene un capital político inmenso y de manera anticipada ofrece una amnistía. Para los que saben leer entre líneas queda claro que el corto brazo de la ley no alcanzará a la gigantesca cleptocracia mexicana, dividida de manera piramidal para que todos se beneficien.

Los tránsfugas quieren certezas. Quieren que esté grabado en letras de oro que sus robos no serán perseguidos cuando caminen por New York o Beverly Hills. Quieren disfrutar en santa paz sus castillos en Francia y sus romances con mujeres europeas rubias y altísimas. Quieren que en veinte años sus apellidos sean tan reconocidos como los de los Corcuera y los Rivadeneira, seguir en las portadas de Caras y Hola, que sus robos y crímenes sean recompensados con una palmada en la espalda.  

Imagen tomada de Internet, publicada por Taringa

 La verdadera tragedia de México es saber que una parte importante del producto interno bruto está ya en manos de unos cuantos miles de políticos. Y que estos mismos políticos con el dinero de nuestros impuestos, juegan al tío dadivoso en plena campaña electoral.

No hay inocentes en la política mexicana. O parafraseando a Orwell, todos los políticos, son iguales, pero algunos son más iguales que otros. Esa anormalidad, ese monstruo de mil cabezas llamado PRI, tiene los días contados. Solo falta un poco más de hartazgo.

Imagen portada: Proyecto3

* Ramiro Padilla Atondo. Escritor ensenadense, columnista y ensayista. Autor de los libros de cuentos A tres pasos de la línea, traducido al inglés; Esperando la muerte y la novela Días de Agosto. En ensayo ha publicado La verdad fraccionaday Poder, sociedad e imagen.