DANZAR HASTA QUE LLUEVA: Los socios del gobierno. Urge prevenir una conflagración política y social

La marcha ( ya no » el desfile» ) del próximo  primero de mayo será un buen indicador de si hemos desarrollado o no, capacidad para resolver por vías pacíficas la corrupción institucionalizada, y por tanto la de distender la gran confrontación que vendrá, entre los que tienen muy poco o casi nada, y los que se han adueñado de casi todo por las vías de la corrupción.

Daniel Solorio Ramírez/ A los 4 Vientos

Sí, una es la corrupción lisa y llana, y otra la corrupción institucionalizada. La primera es la normal, la ordinaria, la de siempre, la de pequeñeces, la que consiste en dar una dádiva al patrullero para evitar una multa, una propina al actuario del juzgado para que haga o deje de hacer una notificación, o al empleado público para que desaparezca, o haga aparecer, un expediente deliberadamente oculto, o cualquiera otra de esas menudencias que forman parte de nuestro mundo ordinario.

La otra corrupción es la más fea y socialmente agresiva. A ella sólo tiene acceso el grupo dominante, la cúpula empresarial y los gobernantes convertidos en uno sólo. Ese tipo de corrupción que nuestra élite político empresarial ha instalado, dentro de la ley para apoderarse legalmente de los bienes públicos. Es delincuencia de cuello blanco.

Seguros ya de su poder de dominación, deciden ya no obrar delictivamente ni incurrir en ilegalidades. Es muy incómodo llevar en su conciencia que obran mal. Por eso deciden robar legalmente. Acomodan las leyes a su gusto, las escriben conforme a sus necesidades y su abundante sed de acumular mucho, pero mucho dinero. Hacen leyes a su contentillo, dicen en Sonora. Hacen por ejemplo, leyes de Apps y con ellas en la mano se convierten en socios del gobierno. Socios mayoritarios, desde luego. Mayoritarios en ganancias, claro. Ponen muy poco y sacan mucho. Eso son las Asociaciones Público Privadas de Kiko Vega (empresario-gobernador de Baja California). Son la corrupción metida en las leyes votadas por los diputados, supuestamente representantes del pueblo.

Cartón publicado por el Movimiento Mexicali Resiste

A partir de esas leyes se va instando en el gobierno un grupo de personas que jamás fueron candidatos a nada, que nadie conoce, que no tienen más compromiso que el de acumular, acumular, acumular y acumular mucho dinero en sus cuentas bancarias. Esos personajes se vuelven gobernantes, hacen la obra pública que les arroja más ganancia y no la que el pueblo necesita. Se convierten en prestadores de servicios públicos que por Constitución deben estar a cargo de los electos por el pueblo. Practican la corrupción institucionalizada.

A partir de las impresionantes «Marchas de Enero», Mexicali se convirtió en el espontáneo centro de atención del país: la gente estaba en la calle, exigiendo, reclamando, reprochando la pillería, pero no una pillería cualquiera: la rapacidad institucionalizada por la clase empresarial y gobernante, unificadas en un solo bloque, unidos por el poder del gran dinero a partir del latrocinio de los bienes públicos.

Por eso es tan relevante lo que ocurra en las calles el próximo primero de mayo.

Marchas multitudinarias de enero en Mexicali en contra del gasolinazo, de la privatización del agua y la corrupción en el gobierno. Foto: internet

En las Marchas de Enero estaba la clase media, las familias mas o menos «acomodadas», la burocracia, la gente que tiene su cheque seguro, pero hubo muy pocos trabajadores propiamente dichos. Muy pocas personas de esas que apenas sobreviven con los salarios casi miserables que les pagan las maquiladoras, muy por debajo del mínimo que exige la Constitución para todo trabajador. No estaban en las marchas porque tenían que estar en la maquiladora, maquilando, claro.

No estaban en las marchas de enero y son la inmensa mayoría. Los que pagan la mayor parte de los impuestos que sostienen al gobierno. No estaban los trabajadores asalariados en las marchas de enero, pero sí podrán estar en la marcha del primero de mayo. Si se unen a la marcha, podrán demostrar, a nuestro rapaz grupo dominante, que sin justicia no hay paz que dure. Dejarán claro que esta paz que supuestamente vivimos, para milllones de personas es la guerra.

Foto de portada: Internet, del sitio Tacnacomunitaria

DANIEL SOLORIO RAMIREZDaniel Solorio Ramírez. Maestro en Derecho Público. Ex Magistrado Presidente de la Segunda Sala del Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Baja California. Profesor de la UABC.