A DOS DE TRES CAÍDAS: Sociedad modorra con gobierno sonámbulo.

Despertar es un acto natural, instintivo, no se piensa para despertar del sueño, no se requiere de toma de análisis alguno para despertar… Aunque despertar de una realidad que parece pesadilla no es tan fácil. Para eso si se necesita de voluntad, porque hay muchos que parecen optar por seguir en sueños, evadiendo la realidad buscan “distractivos” que los abstraigan de la realidad.

Arturo Ruiz. El Súper Cívico/ A los 4 Vientos

Estas vías de escape pueden ser variadas, el alcoholismo social, el fanatismo deportivo o religioso, el aturdimiento televisivo o la inmersión en redes sociales que terminan en no pocas ocasiones en la construcción maquillada de vidas superfluas, mediante espejos que filtran nuestra realidad a modo.

Enajenado con el Internet, puede pasar horas en un ordenador, y claro que las redes sociales cuentan, como lo es Facebook y G+ (Foto: My Succubus)

Despertar modorro… deambular por las habitaciones, salir de casa aun con ese estado de ánimo entre sueños y pereza, modorros pues… Y después los atisbos de realidades crudas, grotescas, monótonas muchas veces y ante eso, una opción es acurrucarnos literalmente en nuestras islas particulares buscando el amor, el sexo, la protección laboral, la complicidad social de quienes igualmente se acomodan en la apatía y que a lo mucho se atreven a las críticas de café, al insulto vano a la clase política, como catarsis relajante.

Recordemos que la modorra puede llegar a ser patológica, cuando causa un sopor intenso difícil de sacudirse, para lograr un despertar total. ¿Le ha sucedido?

No, despertar no es fácil, salir de los sueños retenidos a base de evasiones y construcciones huecas de realidades ficticias, es un reto porque implica retratarse sin maquillaje alguno, sin abstracciones de nuestra propia realidad y sobre todo porque implica la determinación de hacerse cargo del propio destino y del papel que juega uno dentro de una familia, de una comunidad y de una sociedad.

Imagen de internet

Un mundo próximo, el nuestro, en donde los aparatos ideológicos se modernizan junto con la tecnología, se adaptan para evitar la toma de conciencia de las personas. Y para evitarlo se requiere de entender que las personas somos más importantes que los medios de comunicación y la tecnología, son tan solo instrumentos de las personas y no nuestros nuevos corrales mentales.

De igual forma se hace necesario comprender que los hobbies, las religiones y los clubes son espacios para comunicarnos con otros, pero que no son lo más importante en nuestras vidas. Lo más importante somos cada uno de nosotros y nuestra capacidad de ser libres y constituirnos en nuestros propios constructores de vida.

Pero no me haga mucho caso, si es que toleró llegar hasta este párrafo, porque al último ¿quién soy yo para dar consejos no pedidos? ¿Qué puede aportar a los demás un humilde luchador social envejecido y muchas veces costaleado por la vida? Nada. Absolutamente nada… y sin embargo escribo por amor a mi familia y amigos. Escribo como un pequeño acto de rebeldía y porque al escribir me reafirmo como ser consciente.

Pero ya basta de peroratas y reflexiones ingenuas… mejor unámonos cómodamente a las mayorías que festinan el triunfo democrático y de avanzada política que implico que en Baja California hayan votado la mayoría del Congreso y la mayoría de Cabildos por la desaparición del Fuero constitucional

Ante esta victoria, que importa que en paralelo se incrementen los homicidios en más de 40 casos en Ensenada y por cientos en el estado. ¡Qué importa que la ciudad siga llena de baches, sin alumbrado público, con mayor índice delictivo y con un deficiente servicio de recolección de basura!

Lo importante es que los munícipes ensenadenses se cubrieron de gloria votando por la eliminación del fuero… no cabe duda, esta es una sociedad modorra, con un gobierno sonámbulo. ¿O no?

Todo Ensenada es un bache. Foto: El Mexicano

P.D. No se pongan el saco a los que no les quede: Atte El Súper Cívico.

* Jorge Arturo Ruiz Contreras. Biólogo. Ex subprocurador de Derechos Humanos y Protección Ciudadana en Ensenada. Asesor político de grupos parlamentarios en el Poder Legislativo de Baja California