La magia del cuentacuentos infantil y sus efectos

Las salas de lectura son espacios en donde la imaginación emerge. No hay lugar específico para leer, no hay limitantes cuando de compartir lecturas se trata, sin embargo, cada una cuenta con características individuales: las hay coloridas, grandes, pequeñas, con sillas o alfombras pero en todas hay un factor imprescindible: los libros. 

Sand Sandoval*/ A los 4 Vientos

Uno de los lugares que tiene sala de lectura y espacio de cuentacuentos es la librería, café y foro cultural Libromar. Entre el universo de libros que se encuentran dentro de esta librería, al fondo, se puede ver un espacio amplio en forma de templete, decorado con cuentos infantiles y otros cuantos más, con dos sillas que predominan en el medio y con alfombra lo suficientemente cómoda para que los niños puedan acostarse a escuchar o leer.

Ahí, en ese amplio espacio de lectores, llega Valentina, una niña de aproximadamente 9 años familiarizada ya con la lectura, ya con sus efectos, que imagina y se deja llevar por el rio caudaloso de las letras. Pequeña de estatura, cabello corto; vestida con blusita rosa, jeans y zapatitos, llega silenciosa para escuchar el cuento de ese domingo: ­­­­Las medias de los flamencos, que forma parte de la obra Cuentos de la Selva del autor Uruguayo Horacio Quiroja.

Ilustración de: Pawel Kuczynski.

Observa los libros callada, sube al templete donde se encuentran los demás niños, los cuentos infantiles y la alfombra. Deja pasar un momento, se acuesta boca abajo y comienza el cuento…

“Hola niños, ¿Conocen a los flamencos?, son unos animalitos que tienen unas patas largas, largas, largas, ¿Saben de qué color tienen las patas? …”

Desde hace 6 meses comenzó el proyecto, -secciones de cuentacuentos cada quince días-, una iniciativa de Libromar con el fin de impulsar la imaginación y la cultura literaria en los infantes. Melissa Islas Garzón, licenciada en educación preescolar y maestra en educación especial, ama trabajar con niños, los libros infantiles y el fomento de la cultura usando la creatividad, por ello, ahora funge como cuentista en la librería.

Fotografía: Libromar

“Conocí la librería, me gustó mucho y me motivé a iniciar este proyecto” -dice Melissa-.

Desde chica le han gustado tanto los cuentos infantiles como la educación. Comenta que su experiencia en Libromar como cuentista ha sido enriquecedora; aprende de los niños al mismo tiempo que ellos aprenden de los libros a través de su voz.  Para ella el trabajar la lectura con los niños implica fortalecer el conocimiento de si mismos, favorecer y estimular la creatividad, así como la imaginación.  

 

“Yo los veo. -Menciona al mismo tiempo que se le dibuja una sonrisa, y prosigue- Me encanta ver esas caritas de asombro cuando cambio de voces y les platico algo con más feeling. Hacen expresiones de impresión, que me dice que están manejando toda su creatividad e imaginación”.
Ilustración de: Pawel Kuczynski

La literatura para niños crea una experiencia que funciona como elemento imprescindible para enriquecer su vocabulario y reforzar su identidad, es por esto que: “El uso del cuento se convierte en instrumento de enseñanza útil para acompañar emocional y creativamente a los niños en su proceso de formación” (Caldera V. y Escalante D. 2008. P. 670)

Son por estas razones que uno de los factores importantes al organizar las sesiones de cuentacuentos en Libromar es escoger la lectura del día. Ya que, se procura escoger cuentos que provoquen la curiosidad y el conocimiento en los niños.

“Nos vamos por temas y secciones, el primer tema fue de cuentos y leyendas mexicanos, como una manera de rescatar y promover nuestra cultura […] Y en está ocasión acabamos de terminar con la sección de cuentos de Horacio Quiroja. Tratamos mucho de hacer ese tipo de cosas, el explicarles a los niños a través de las lecturas el porqué de todo”.

Por ello, las elecciones de estos se hacen con anticipación, y se pretende que estén en la librería para que sean accesibles al público en caso de compra. “Muchos de los primeros cuentos que se han contado están aquí, entonces, puedes escucharlo y comprarlo”. Cada lectura es como una incursión que enseña y motiva al pequeño a enfrentar retos que acrecientan su universo intelectual, debido a que, “los niños aprenden a partir del lenguaje que constantemente escuchan”. (Caldera V. y Escalante D. 2008. P. 670)

Durante toda la sesión de cuentacuentos los niños escuchan atentos, mueven los piecitos, observan las mímicas que realiza Melissa al relatar la historia y opinan cuando ella les hace preguntas referentes al cuento.

“El llevarlos a la creatividad con materiales sencillos y esa estimulación que se crea en su celebro para mi es magia. Hemos tenido muy buena recepción por parte de los niños, porque participan y se motivan a estar integrados en el cuento”.

Al finalizar, Melissa agradece a los niños su presencia mientras aplausos la despiden. Valentina, pequeña y curiosa se para de la alfombra donde estaba recostada, sacude su ropa, levanta su mirada y puedo percibir en su rostro un brillo que refleja felicidad. Me entero que no es la primera vez que asiste a este espacio, así que me acerco y le hago unas preguntas:

¿Qué opinas del cuentacuentos y cuál ha sido tu cuento favorito?

 “Está padre, me gusta porque los cuentos son interesantes -piensa un poco-, mmm, mi cuento favorito ha sido Un huipil para la muerte -cuento mexicano de Esmeralda Ríos que enseña a través de la metáfora-, ese, ese me gustó mucho” -responde tímida-.   

Alguna vez había oído que, para los niños, el escuchar cuentos es un motor de felicidad que mejora con el tiempo. Sea como fuere, comprobé con el rostro de Valentina la felicidad que le causaba oír los relatos que ofrece la literatura. Así, tras finalizar la pequeña entrevista, Valentina se va, seguramente -pienso yo-, esperando el próximo cuentacuentos…

Sobre Libromar:

Ubicación: Boulevard Costero 263, entre Macheros y Miramar. Frente a Plaza Marina.

Próximo cuentacuentos: Domingo 9 de abril a las 16:00Hrs.

Facebook: https://www.facebook.com/libromar

Teléfono: Tel. 156 5138

(estacionamiento gratis para clientes). 

Referencia:

Escalante D., y Caldera, R. (2008). Literatura para niños: una forma natural de aprender a leer. Educere, 12(43). P. 670. Recuperado de: https://www.saber.ula.ve/handle/123456789/26689

 

 

*Sand Sandoval, practicante en 4 vientos, estudiante de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Comprometida con la cultura, bibliófila, escritora asidua y cronopia.