Crónica de una noche cultural universitaria (GALERÍA)

El día de ayer se vivió la 4ta Noche Cultural en la Universidad Autónoma de Baja California, Unidad Valle Dorado, en donde alumnos, egresados y profesores tuvieron la oportunidad de convivir y disfrutar de presentaciones artísticas.

Sand Sandoval / Fotografías por Jesús Saucedo

(Para ver la galería haz click en la foto de abajo)

 

Llegar a la noche cultural fue toda una experiencia. El sol iluminaba aún y en el jardín de FCAyS (Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales) ya había unos cuantos alumnos sentados en el pasto esperando su inició. Frente a ellos un templete con una lona que hacía referencia al evento; desde lejos se podía leer “4ta. Noche Cultural”.

Entre los asistentes pude percibir tanto a egresados, alumnos, profesores y organizadores: era una comunidad unida con el fin de conocer y disfrutar el talento universitario.  Al lado del templete se encontraba una pequeña mesa en donde repartían café chiapaneco gratuito a todos aquellos que llevaran su termo o taza. Así, poco después de las 6:00pm, con café en mano y el sol en ocaso, dio inicio la Noche Cultural.

Grupo Palomazo Cósmico dándole inicio la 4ta Noche Cultural.

El primero número en presentarse en el escenario fue el del grupo Palomazo Cósmico, agrupación formada por tres chicas, quienes desde 2014 se dedican a expresar ideas, pensamientos y emociones con sus letras. Su música tiene algo de improvisación artística, sus líricas son poesía que despiertan sensaciones y hacen reflexionar a sus escuchas sobre realidades existenciales pero también políticas. Con su música mantuvieron atentos a los espectadores y al terminar, los aplausos las despidieron para dejar el escenario al siguiente grupo, el cual conformado, por un egresado de la Universidad y un estudiante de psicología, hicieron cantar baladas a los presentes. 

Mural escultórico creado por ex alumnos de la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales.

Las presentaciones continuaron y al voltear a mi alrededor pude percatarme de que la cantidad de asistentes aumentaba: había estudiantes parados, sentados en el pasto y otros más reposando en algunas bancas cercanas. El turno siguiente fue del maestro Manuel Sánchez, quien explicó la historia sobre la creación del mural escultórico que está colocado en medio del pasto donde los alumnos y profesores nos encontrábamos, por lo que fue más fácil contemplarlo al mismo tiempo que la historia era contada.

Explicaba que fue una iniciativa que pronto paso a formar parte del trabajo colectivo de estudiantes de la Facultad. La figura representa a Nahualli, el cual -explicó el maestro- es un hechicero transformista atribuido a una colectividad. Su forma tiene una carga subjetiva muy grande ya que depende en todo tiempo de la figura que le den los creadores. De esta manera, -según dijo- Nahualli representa la unión y el esfuerzo entre las diversas carreras que conforman la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales (FCAyS), porque, según comprendí, la diversidad estudiantil lo creó, formó y transformó.

Aproximadamente a las 7:30, ya con el frío presente y la luna en el cielo, el escenario fue de Juan Pablo Mélchum, más conocido como “Noche ADN”, artista urbano que levanto los ánimos de los estudiantes rapeando dos canciones de su autoría. “La segunda canción habla sobre mí vida”, comentó antes de comenzar y al escucharlo me di cuenta la profundidad de sus palabras: vida transformada, que salió de las calles, adicciones y peleas para ser un estudiante universitario, artista y padre.

Artista urbano Juan Pablo Mélchum «Noche ADN»

Más tarde la Sociedad de Alumnos comenzó a ofrecer tostadas de ceviche, tinga, postres y agua de Jamaica por cooperación voluntaria, por lo que tuvimos la oportunidad de cenar al mismo tiempo que continuaba el evento.

Música de diversos géneros, canto, exposiciones fotográficas, proyecciones de cortometrajes, lectura de poesía y cuentos cortos fueron las actividades que los alumnos estuvieron presentando. En la Noche Cultural no hubo temáticas específicas, no existieron límites para aquellos alumnos y profesores que desearon expresarse, hacerse visibles y compartir sus historias.

Antes de que finalizara el programa pude ver muchas caras de alegría y entre los comentarios cercanos escuche un «¡Ojalá hubiera más eventos como este!». Así, supe de inmediato que se había cumplido el objetivo: crear un espacio de expresión para visibilizar a la comunidad universitaria. Con trova contemporánea finalizó el evento. Pero los eventos culturales apenas comienzan. 

También te puede interesar: http://www.4vientos.net/2017/03/07/noche-adn-el-arte-urbano-como-libertad-y-expresion-colectiva/

 

*Sand Sandoval, practicante en 4 vientos,  estudiante de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Comprometida con la cultura, bibliófila, escritora asidua y cronopia.