«Leer es un acto de rebelión»: Rael Salvador y la importancia de la literatura en la adolescencia

Hombre de letras, poeta natural, o como él diría: «psicólogo de los enunciados, sociólogo de las frases». Rael Salvador, escritor, poeta, maestro, columnista, periodista cultural y editor se define a sí mismo como: «lector de tiempo completo, historiador de la literatura y médico de las palabras».

Sand Sandoval* / A los 4 Vientos / Ilustraciones: Lamadieu T.

Ensenada B.C., 23 de febrero, 2017.- Es reconocido tanto a nivel estatal como nacional. Ha escrito libros como “Obituarios intempestivos. Vida y muerte de Albert Camus, Facundo Cabral y Anna Politkóvskaya”, “La resaca del sol de las anémonas”, sin dejar de mencionar su más reciente obra, Claridad y Cortesía. La creación de una belleza nueva”, libro en donde la educación es el tema predominante.

El escritor y profesor Rael Salvador.

Hombre comprometido, filósofo nato, lucha por el bienestar social compartiendo conocimiento e inspirando a todo el que le rodea. Sus más grandes pasiones van desde la literatura y la cultura hasta la educación. Es así como el poeta, nos dejó entrar en su basto universo intelectual, compartiéndonos su opinión respecto a la importancia de la literatura en la juventud. Intercambiar palabras con este amante de las letras es como leer un libro con cada oración; envuelve a todo aquel que lo escucha y enamora de filosofía.

 

La literatura despierta el pensamiento crítico en una actualidad carente de ello 

En la actualidad vivimos en la civilización del espectáculo, esa que se interesa más por la distracción, el posicionamiento, el estatus y el entretenimiento tecnológico que por el conocimiento en sí mismo. Investigado ya por muchos, el tema sigue despertando inquietudes de aquellos que la lectura resulta un acto imprescindible. Vargas Llosa, escritor peruano, lo enfatiza de la siguiente manera “Esta cultura de masas, según los autores, nace con el predominio de la imagen y el sonido sobre la palabra, es decir, con la pantalla”. (Vargas M. 2015; 27).

Sin embargo, esto no quiere decir que haya un retroceso intelectual, sino por el contrario, existen formas de fusionar tanto la tecnología como las prácticas contemporáneas, con proyectos que, a través de lazos unan y enriquezcan los saberes. «Los saberes pueden juntarse, pueden sumarse y pueden ofrecer un mosaico muy interesante lleno de historicidad, de revelación, lleno de misterio, lleno de psicología, lleno de compromiso social».  

Respecto a esto, Rael Salvador opina que, «debemos voltear los ojos a la historia», no olvidar que la lectura es la base de todo el conocimiento: «Tú vez la pantalla de una computadora y es lo mismo que un papiro pero nada más lleno de luz, […] Si un monje se mira en un espejo lo único que va a ver es un monje, si un chango se mira en un espejo lo único que mira es un chango. La computadora te va a dar lo que tú le solicites».

 

La lectura refuerza nuestra identidad

La adolescencia y juventud son fases psicoevolutivas, en donde se decide el rumbo de nuestra vida, se desarrolla la inteligencia y capacidades que posteriormente formarán parte de la etapa adulta. Para Salvador, la literatura reúne, unifica y  crea un ramo de saberes tomando así el lugar de una filosofía. Son por estas razones que leer es fundamental en esta etapa de nuestra vida.

Cabe destacar que, lamentablemente, una de las características de las lecturas juveniles es que las preferencias lectoras de estos se basan principalmente en emociones más que en las técnicas o calidad de lo literario.  Por otro lado,  al realizar esta actividad, se activan procesos cognitivos que expanden la mente a través de nuevos mundos imaginarios; ampliando puntos de vista y formando mentes críticas.

«Esa es la importancia que tiene la literatura, y esto hay que tomarlo muy en cuenta, es un acto socrático,  saca lo que tú eres. El libro hace la función mayéutica es decir, saca tu verdadero ser […]. Leer es un acto imprescindible para cualquier ser humano».

Los seres humanos, en palabras de Salvador, estamos dotados para la narración, para recibir información desde pequeños, «Uno empieza leyendo en una gramática del espacio, lee profundidades, lee colores, lee texturas, lee sombras, lee luces». Entre otros beneficios el escritor mencionó que la literatura guía al lector al conocimiento profundo de la vida, estructura un esquema de pensamiento y ofrece la posibilidad de comparar e incluso asimilar esas ideas que andan sueltas y que son divagadoras.

La lectura es una pasión que debe desarrollarse desde la niñez. Por ello resulta clave que los padres comiencen a leerles a sus hijos desde las primeras etapas de su vida, para que así, estos encuentren los beneficios de lo narrativo. «La existencia es una narración crónica, los libros iniciáticos de la lectura infantil le dan los fundamentos, las bases, los cimientos para que se generen castillos, estructuras, en donde las personas se puedan ver a través de esas ventanas».

 

Escribir ordena ideas, ordena mundos

En cuanto a la escritura, -actividad fusionada a la literatura-, Rael Salvador menciona que es una forma de derramar los ríos de tinta que se absorben con la lectura, actividades sumatorias de beneficio. De este modo invita a todo aquel que desee organizar ideas, inspiraciones y materializar una parte de su ser más profundo a redactar sin desistir.

La escritura es una virtud en sí misma

«La escritura me deja la revelación del mundo. Escribir para mí es leerme a mí mismo después de haber leído a todos los demás. Si para un ciudadano común que no es escritor leer le ayuda a organizar su pensamiento y su discurso, ya te has de imaginar a uno que es escritor».

De esta manera, el escritor intenta alentar a los jóvenes a leer y escribir, hábitos que en la actualidad representan un desafío. «Si tú abres un libro, abres las alas de una vida, abres la puerta a otro mundo, abres una ventana a otros universos ¿por qué se da esa magia? Porque el escritor ha tenido la selectividad de escoger las mejores palabras, las mejores ideas, las situaciones más gozosas y funcionales que son dignas de conformar un relato».

Al final, Rael con una sonrisa en la boca y ojos intensos da un mensaje para todos aquellos jóvenes que quieren hacer la diferencia: «Yo le recomendaría a los jóvenes que lean desaforadamente, como si encontraran parte de su ser, de su locura, de sus derroteros en esas páginas. Esa es la función de la lectura. La lectura se da cuando bajas el libro de tus ojos, y tu mirada se va a pasear al horizonte cósmico en donde encuentras la relación».

 

Libros recomendados

Como último acto fue fundamental pedirle al escritor que nos recomendara libros para la iniciación de la lectura de todo aquel joven interesado, por lo que el ensayista mencionó los siguientes libros y escritores:

«Empezaríamos por El libro de los abrazos de Eduardo Galeano, Rayuela de Julio Cortázar. De poetas hay que leer a todo Jaime Sabines, hay que leer todo Octavio Paz, hay que leer a Juan Gelman, a Borges poeta y a Borges cuentista, Baudellaire, hay que leer a Vallejo».

Y agregó: «Hay que pedir ese auxilio de estos hombres que recorrieron los caminos y encontraron en ellos la salvedad de la palabra para un bien común sin vender el espíritu, es decir, para una humanidad que eleve su calidad de vida, y eso es lo mejor que le puede pasar a una población terrestre».

Escribir, pero sobre todo leer no deben ser actos de obligación, hemos crecido en un mundo donde el profesor deja que se lea cierto libro para sacar una buena nota y donde pesa a los alumnos cumplir con esa labor. Debemos comenzar a darnos cuenta que leer es apasionante porque nos dota de conocimiento que nunca imaginamos, de pasiones, de posibilidades infinitas en esta sociedad mediatizada y es que, como diría Rael Salvador: «Leer es un acto de rebelión, un acto contestatario si alguien anda con un libro, hay que cuidarse porque puede darte la sorpresa más grande de tu vida: ayudarte a pensar».

Rael Salvador es colaborador de 4vientos, en donde publica su columna semanal «Los perros guardianes». A continuación algunos de sus explosivos textos:

Un asesinato en Turquía

Nos vamos a morir y no sabemos cuando. Deliberaciones existenciales en la apariencia de lo nimio

Quémese después de leerse

El pequeño Sartre que no hay en Slim

Vargas M. (2015). La civilización del espectáculo. Edición: Punto de lectura. México D.F., P.27

*Sand Sandoval, practicante en 4 vientos,
estudiante de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación. Comprometida con la cultura, bibliófila, escritora asidua y cronopia.