EL PROBLEMA NO ES QUE MIENTAS, EL PROBLEMA ES QUE TE CREO

Al más puro estilo del canta-autor guatemalteco Ricardo Arjona, con su bonita canción “El Problema”; así  nos encontramos los mexicanos con nuestros gobernantes, luego de que se diera a conocer que Donald Trump amenazó a nuestro presidente, Enrique Peña Nieto, con mandar tropas americanas a México porque había muchos «bad hombres» (refiriéndose al narco), ante lo cual Peña nos negó que la amenaza hubiera ocurrido.

Álvaro de Lachica y Bonilla/ A los 4 Vientos

Y no creemos que fue un problema de  interpretación sobre un hecho concreto, la conversación telefónica entre dos presidentes. Ahí es, donde una incómoda filtración de la agencia ASOCIATED PRESS destapa fragmentos que levantan ampollas para los mexicanos. El mandatario del norte le hace saber a su colega del sur que podría enviarle tropas para capturar individuos a los que califica de “bad hombres allá abajo” (¿delincuentes?, ¿más abajo?, ¿políticos?)… Champurrado bilingüe. Tras publicarse la nota a media tarde del miércoles en redes sociales, esta sería después refutada por nuestros líderes políticos con negativas fulminantes.

¡Ah, bueno!… Aunque ello no le resta gravedad si recordamos el tono de las ofertas que se acostumbran en estas esferas (“I’ll make him an offer he can’t refuse”). Peor todavía, CNN enmarca dicho ofrecimiento entre una cascada de opiniones negativas y ofensivas, expresadas por el mandatario estadounidense en la susodicha llamada telefónica. En traducción algo arcaica, habría expresado que en México hay “hombres verdaderamente difíciles” y “tienen que ser eliminados”. Versión paralela: “Tienes un montón de bad hombres allá abajo”,no estás haciendo lo suficiente para detenerlos, creo que tu ejército está asustado, nuestros militares no lo están;  así que simplemente podría enviarlos para que se ocupen de ello.”

Donald Trum y Peña Nieto, la llamada telefónica. Foto: AP

No sería la primera vez que Donald Trump aludiera a las tropas en relación a México. En su campaña presidencial, al hablar de quién pagaría el muro, dijo que de negarse,  “… a México no le gustaría jugar a las guerritas con un Ejército rejuvenecido como el que tendría de llegar a la Presidencia”.

Pero Peña Nieto dijo que los comentarios reportados por AP «no ocurrieron.»

Es decir, Peña mintió. Trump sí amenazó no sólo a Peña, sino a todo el país.

Y Peña no hizo nada al respecto. No se quejó ante ninguna instancia como la ONU; no exigió una disculpa pública; y no tuvo una postura de defensa del país ante lo que claramente era una agresión por parte de Trump. Era como para que Peña hubiera dicho que no estaba dispuesto a tolerar ese tipo de comentarios y que no hay nada más que discutir. Acto seguido, Peña debió haber hecho pública la conversación. Pero no: Peña trató de mantener en secreto la amenaza de Trump y nosotros como mensos, le creímos.

¡Órale  pues!… Los desmentidos del lado mexicano se fueron desgranando uno tras otro de Cancillería a Los Pinos, el grito invariable de la frase: “no fue así”,  se escuchó de todas las maneras posibles. Quejándose unos de falsedad absoluta, otros de poca veracidad y alguien más de lectura sesgada por ausencia de contexto. Detalle curioso fue que por el lado mexicano se manifestó  mayor interés en negar el tono de amenaza,  que el hecho mismo. Como si le estuvieran diciendo a la opinión pública y a los propios medios: “miren, acá entre nos, sí hubo algo, pero no como ustedes lo dicen.”

La debilidad en la respuesta de Peña, es la fortaleza en la filtración mediática de Trump, si la respuesta hubiese sido firme y con argumentos sólidos, la actitud del duro y “bad” hombre, sería diferente. Ojalá Peña alcanzara a entender que no son negociaciones normales, pero me temo por su discurso de hace unos días, que no entiende nada de nada.

Es triste, pero  Trump está logrando lo que pretende.

Donald Trump…la tiranía. Foto: internet

Todo político del mundo ya sabe que el gringo demente hará llamados furiosos, unilaterales, sin consultarlo con nadie, en tono de pleito callejero. Nada diferente tendríamos que  esperar.

Hoy, Estados Unidos es una dictadura;  la cara dura de un negociante tragaldabas y de una sociedad intolerante. Por otro lado, un presidente Peña Nieto, sumiso y espantado frente al gringo gandalla y ojete.

Pareciera que nuestro presidente prefiere no dar a conocer la verdad de la conversación telefónica, que informarle al pueblo a quien se debe;  pero parece que es algo que nunca hará.

Imagen de portada: Twiter/@molotovbanda

ALVARO DE LACHICA* Integrante de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C.

andale94@gmail.com