Lecciones desde el abstencionismo electoral: Doctor Ignacio Carmargo

Hay que leer al abstencionismo como una paradójica protesta al sistema

Natalia Rivera Lugo/ Conacyt 

Baja California, 3 de febrero 2017.- El doctor Ignacio Camargo González, académico de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), estudia la percepción de la democracia mexicana entre los candidatos independientes, así como el fenómenos del abstencionismo electoral y la clasificación de los abstencionistas que en las últimas elecciones conformaron el 53% del listado nominal del Instituto Nacional Electotal (INE).

Recientemente observamos en elecciones que quienes ganan deben su triunfo a que los votantes desean un cambio. Gracias al análisis cualitativo aplicado a estos temas, podemos conocer a fondo cómo éstas decisiones individuales terminan en colectivo siendo muy importantes en las formas de gobierno.

Las entidades que registran más abstencionismo son en orden descendente: Baja California, Chihuahua, Aguascalientes y Quintana Roo. Los distritos más abstencionistas según datos del INE se concentran en la región noroeste, dos pertenecen a Tijuana (el 8 y el 4) con porcentajes arriba del 70%, mientras que Ciudad Juárez tiene el sitio número uno y Mexicali el siete.

Dr. Ignacio Camargo González

El doctor Camargo se ha concentrado en un estudio de las mayorías electorales, es decir los abstencionistas; “Hay una relación dialéctica entre el acto de votar/abstenerse y el sistema de creencias, este sistema refleja lo que las personas tienen en mente, yo creo que podría sintetizarse en el dicho: ‘más vale viejo conocido que nuevo por conocer’. Ese es el voto PRI o PAN; sobre los demás partidos ‘no sé qué van a hacer’, eso parece pensar el votante chihuahuense.

Las democracias toman a las elecciones como un referéndum. Por esta razón, la preocupación en las esferas gubernamentales por el voto es creciente.

–¿Qué podemos aprender del abstencionismo en general?, ¿Es este fenómeno una salida efectiva del sistema?

El especialista en sociología política de la Universidad Autónoma de Chihuahua, dijo que en todos sus estudios ya publicados sobre los fenómenos electorales, hasta los que realiza actualmente, analiza por qué la participación de los jóvenes es más escasa que la de ciudadanos de mayor edad.

HACIA UNA TIPOLOGÍA DE VOTANTES

Las tipologías del voto son ya parte del lenguaje cotidiano, muchas veces hemos escuchado hablar del voto duro, el voto clientelar, el voto del miedo, etc. En un ejercicio de construcción tipológico de los abstencionistas mexicanos, a pesar de generalizar hasta cierto grado fue posible encontrar ciertas recurrencias, señaló el especialista.

Todos tenemos un familiar o conocido que es un abstencionista técnico, cívico o racional y que está convencido de realizar su acto como una protesta. El abstencionismo no es un fenómeno nuevo, en México se sigue con atención desde 1964. Según cálculos hechos por el doctor Camargo, con la información recopilada de las últimas ocho elecciones federales, el promedio de abstencionismo en 2009 era del 35.98%.

Existen muchas hipótesis que intentan explicar el fenómeno del abstencionismo, cabe mencionar que las respuestas cambian de elección en elección.

De acuerdo con las investigaciones del doctor Camargo los abstencionistas se pueden clasificar de la siguiente manera: invisibles, es decir los que no están registrados en el padrón; técnicos, se refiere a  quienes no les fue posible ejercer el voto por causas ajenas a su voluntad, como el caso de los ciudadanos que se ven imposibilitados de acudir a las urnas por obstáculos de tipo geográfico; el racional político, categoría que comprende a quienes no ejercen su voto por estar convencidos de ello, porque creen que el abstencionismo es una decisión política válida; y por último, los beligerantes, los que inducen a la abstención.

Hay quienes consideran que el abstencionismo o el voto nulo es una práctica que daña el entramado democrático, otros lo defienden como un derecho para expresar su insatisfacción. Estudiosos del tema como Ignacio Camargo consideran el abstencionismo como un indicador de los niveles de lealtad y legitimidad de las instituciones políticas.

En los ejercicios democráticos electorales, se ha observado que varios factores determinan la participación del electorado; el tipo del régimen, el sistema de partidos, la migración, la cultura ciudadana, el nivel educativo, el grado de desarrollo económico entre otros. Influye también si el régimen que puede aplicar sanciones por la abstención.

Según el doctor Camargo, el perfil ideológico del norteño en nuestro país quedó de manifiesto al votar por “El bronco” como gobernador de Nuevo León, pues aun cuando sea candidato independiente, “saben por quién están votando, el electorado no es tan ignorante como se podría suponer, este sentido común se nutre mucho de los medios masivos de comunicación”.

El futuro de las candidaturas independientes

Uno de los factores que afecta a las candidaturas independientes es la competencia asimétrica, dijo el especialista en sociología política.

Armando Cabada, alcalde de Ciudad Juárez

Así como se hace necesario dilucidar qué tan independientes son, agregó, pues hemos visto que muchos candidatos han tenido una larga militancia en un partido y al no ser nominados por sus partidos buscan ser candidatos «independientes».

En Ciudad Juárez ganó la alcaldía Armando Cabada, candidato independiente, pero el doctor Camargo hace hincapié en que “los votantes saben que pertenece a la oligarquía económica y política del municipio, demostrado por las actividades a las que se ha dedicado y por los miembros de su equipo de trabajo ahora que ha tomado posesión; es alguien que ha estado con el PRI toda su vida”.

-¿Cuál es la motivación que usted puede observar en el  norteño que vota entre PRI y PAN?

«Publiqué un artículo sobre los votantes chihuahuenses y abstencionistas, ahí expuse una tipología de los votantes abstencionistas; me acuerdo mucho del abstencionista racional político, en Ciudad Juárez apenas votaba el 26% de la población, en el 2009 se hizo este estudio.

«Este tipo de abstencionista (racional político), es un ciudadano hiperpolitizado, es alguien que sabe mucho de política y es muy crítico. Es un ciudadano que no vota y es capaz de argumentar las razones por las cuáles no lo hace, entre esas razones destaca las siguientes: no le agrada el sistema político-electoral, ni los partidos, ni los candidatos, en pocas palabras decide rechazarlos y se excluye del sistema. Estos abstencionistas afirman que la alternancia de los partidos en el gobierno «no nos ha traído nada”.

Foto: Internet

Nominalmente sí es un sistema pluripartidista el que funciona en México, sin embargo, esto no se traduce en elecciones competitivas.

Hay más partidos por los que se pueden votar, pero en la práctica, sólo dos tienen oportunidades reales de triunfo; hay enclaves en los que sólo el PRI ha ganado elecciones, como el Estado de México, Campeche, Quintana Roo, Coahuila, Durango, entre otros. Es algo que deberíamos estudiar más, pues parece imposible que esto ocurra.

El INE hace sus propios estudios sobre el abstencionismo, es un ejercicio de legitimación gubernamental. Así, la participación electoral es solo una posibilidad que la ciudadanía tiene de participar en la esfera de lo público.

Otra de las preguntas obligadas dado el contexto actual es ¿Cómo leer la abstención en tiempos recientes?

Javier Corral Jurado, gobernador del estado de Chihuahua. Foto: PAN

Al respecto, el catedrático de la UACH asegura que el abstencionismo disminuyó en la última elección efectuada en junio del 2016 en Chihuahua. Dijo que en ese proceso donde el panista Javier Corral ganó la gubernatura, se incrementó la participación debido a que hubo mayor interés de los ciudadanos por cambiar al gobierno que estuvo gobernando (el PRI) y votaron por el PAN. «Este cambio de partido, más no de ideología, desde mi punto de vista, apeló al cansancio de los electores que consideraron que los gobiernos priistas no estaban haciendo bien su trabajo. Corral es un político muy crítico para su propio partido, es como un izquierdista dentro de la derecha ideológica». 

Entonces, agregó Camargo González, digamos que la participación electoral es una evaluación que hace la ciudadanía que yo consideró también muy subjetiva, porque es el pueblo soberano quien decide el tipo de gobierno o la orientación de determinado tipo de políticas públicas del partido y la que subyace un sistema de creencias. En el caso de los estados del norte las competencias partidistas son binarias, ocurren siempre entre PRI y PAN; dos partidos que se ubican en el espectro ideológico de la derecha.

Imagen internet: e-consulta

Aquí hay que remarcar, dijo el politólogo, que tanto el PRI como el PAN son partidos de derecha. Y, tenemos esta noción de que la votación es la única manera de incidir en la política, aquí podríamos irnos al concepto de hegemonía o al de violencia simbólica de Pierre Bordieu, con el que se explica la forma en la que se te ‘intoxica’ para que participes exclusivamente como votante, como funcionario electoral, como observador; se te invita a participar, pero solo donde no hay una retribución ni se propone el ejercicio real del poder ciudadano. En esto nos dice el maestro Bordieu de la violencia simbólica que no es otra cosa que violentarte con tu permiso. Pensaría la ciudadanía: ‘estoy de acuerdo que solo me inviten a votar y no a gobernar o a controlar los partidos políticos’.

La ciudadanía misma debería buscar canales de participación política alternativos, exigir esa posibilidad, el presupuesto participativo en política que le atañe, enfatizó.

Observó que al igual que en el sistema norteamericano, en el bipartidismo que existe fundamentalmente en el norte de México no hay mucha diferencia sustancial entre PRI y PAN. La participación/abstención es un fenómeno multifactorial, el PRI pierde varias gubernaturas y esto se debe en parte a los escándalos de corrupción que pesaron sobre el presidente de la república y sobre los gobernadores. Esto llega al imaginario colectivo, a la opinión pública, en estas entidades, luego inclinan la balanza a un partido distinto, pero insisto en la misma ubicación cuando se trata del sistema de creencias (derecha) sobre lo qué debe ser la política.

Trump y sus simpatizantes. Foto BBC

«El fenómeno Trump muestra que no es un solo hombre que se hace elegir, es el partido republicano que hizo su trabajo, se promocionaron una serie de propuestas en política nacional e internacional; es muy importante hacer notar que hay un grupo de la población que piensa como el candidato, que considera sus propuestas como viables, que son la respuesta a una serie de fenómenos y de problemáticas que deben responderse», concluyó el doctor Camargo. 

natalia-rivera-lugo* Coordinadora de divulgación en la Dirección Regional Noroeste del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)