A DOS DE TRES CAÍDAS: El Muro de Trump y la Dignidad Perdida.

Si tu vecino no te quiere recibir ¿Qué haces? ¿Le suplicas de rodillas con lágrimas en los ojos? ¿O actúas con dignidad y le devuelves el gesto cerrando las puertas de tu casa para él?

Arturo Ruiz, El Súper Cívico / A los 4 Vientos/ Foto: Notimex

Y no, no quiero ser ingenuo, entiendo el tamaño del golpe en materia económica que implica el rompimiento del TLC, del cual Canadá ya decidió salirse.

Como señalaron desde hace más de un año algunos expertos en materia económica, entre ellos Adolfo Laborde, director de la cátedra de Relaciones Internacionales del Tecnológico de Monterrey, los sectores que tendrían un mayor impacto ante la salida de Estados Unidos del TLCAN serían el agropecuario y el automotriz, además de la energética, manufacturera, aeroespacial, y farmacéutica.

Y como ejemplo expuso que de enero a mayo de 2016, el 60.6 por ciento de la producción total automotriz de México se envió a Estados Unidos.

Por otra parte, también señalo que con el tratado las exportaciones agropecuarias a nivel mundial crecieron un 565.3 por ciento en 2015, respecto a 1993.

México creció en exportaciones durante el TLCAN en sectores agropecuario, automotriz, energético, manufacturero, aeroespacial, y farmacéutico; sin embargo, su economía profundizó su dependencia de Estados Unidos, desmanteló gran parte de su industria nacional, dejó de ser autosuficiente en la producción de alimentos básicos.

Nuestra economía se hizo dependiente, y ahora estamos solos, hay que entenderlo y hay que entender que durante décadas, los gobiernos federales de carácter neoliberal del PAN y PRI le apostaron a este acuerdo comercial para hacer de México un puente de inversiones extranjeras para acceder al mercado norteamericano y dejamos de fortalecer nuestras propias cadenas productivas.

Maquilizamos el empleo y gran parte de la economía, sobre todo en la frontera norte del país. Le apostamos a traer inversiones por la ventaja de que los productos ensamblados en México podrían ingresar sin aranceles especiales a los USA y ofrecimos como ventaja una mano de obra barata y Normas Ambientales sumamente laxas.

¡Nos equivocamos… bueno se equivocaron nuestros gobernantes y sus asesores en materia económica!

¿Qué hacemos ahora?

Sacar a las grandes cadenas comerciales COSTCO, WALMART y otras de origen y capital estadounidense.

Atraer inversiones de otros países.

Fomentar la producción agrícola, ganadera y pesquera, asociándola a agroindustrias que agreguen valor a estos productos.

Construyamos carreteras que conecten las zonas de interés turístico, minero y agropecuario, para hacerlas atractivas a la inversión productiva.

Apliquemos de forma emergente medidas de ahorro en el gasto público

Reduzcamos el financiamiento a los partidos, reduzcamos salarios y prerrogativas de todos los altos funcionarios y de los organismos descentralizados y paraestatales. Y ese ahorro destinémoslo no a despensas o apoyos en especie, sino a créditos a micro y medianas empresas productivas.

Saquemos un decreto en donde se exima por un periodo de pagar impuestos a quienes se pongan a trabajar las tierras actualmente ociosas y a quienes inviertan en la generación de empleos.

Que el Muro de Trump sirva para que ellos se encierren, no para que nosotros nos veamos rotos, porque al final, allá en las grandes extensiones de América del Norte, está sangre de nuestra sangre; parte de nuestra historia y nuestra cultura vive en millones de México Americanos que sabrán estar a  la altura de estos nuevos retos, emanados de un ultra nacionalista xenofóbico.

Ese próximo muro en nuestra frontera, puede ser el inicio del reencuentro con el nacionalismo que hemos perdido y de una nueva era para que los mexicanos y el gobierno se comporten con dignidad y valentía ante la adversidad.

El pueblo hoy está convulsionado y harto de malos gobiernos y de una economía que ha generado millones de pobres.

O revertimos eso, o corremos el riesgo de que este país estalle… ¿O No?

Foto portada: Marcha de inmigrantes en julio de 2016, contra el anuncio que hizo Donald Trump de que construiría un muro en la frontera de México si ganaba la elección presidencial. En esa ocasión se manifestaron inmigrantes indocumentados y activistas de Atlanta, Nashville y Phoenix, la mayoría del grupo de defensa de los migrantes “Mijente” (Mi Gente). Foto: EFE

ARTURO RUIZ CONTRERAS* Jorge Arturo Ruiz Contreras. Biólogo. Ex subprocurador de Derechos Humanos y Protección Ciudadana en Ensenada. Asesor político de grupos parlamentarios en el Poder Legislativo de Baja California