REDES DE PODER: El estado de bienestar

Los criterios que emite la Corte Interamericana de Derechos humanos son vinculantes para los estados firmantes. Es decir, quienes firman se obligan a cumplir.

Alfonso Torres Chávez* /A los 4 vientos

El estado mexicano es parte de la Convención Americana de Derechos Humanos de 1969, desde 1981 cuando fue ratificada siendo presidente de México el licenciado José López Portillo.

La CADH da toda una serie de mecanismos que garantizan los derechos de las personas.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos tiene competencia en diversos puntos de Latinoamérica para conocer y resolver asuntos relacionados directamente con violaciones a los derechos humanos.

Los derechos humanos son tan antiguos como la misma humanidad.

solon-sabio-griego
Solón fue uno de los siete sabios de Grecia, además de poeta, legislador, reformador y estadista. En su poema EUNOMÍA, sobre el buen gobierno y contra la corrupción, menciona «el muro», que tienen que saltar los pobres para migrar a tierra extranjera en busca de un mejor futuro

Desde El Muro de Solón [1] hasta la Declaración de Derechos de 1776 o las Cartas del Congreso de Boston de 1775, los derechos humanos siempre han estado presentes.

En un videoclip de algunos minutos que promociona una campaña internacional en pro de los derechos humanos, se hace un recorrido histórico desde los documentos de Solón hasta la Declaración Universal de los Derechos Humanos del 10 de diciembre de 1948.

La Declaración de 1948 abrió amplias puertas a los derechos humanos. Había terminado la Segunda Guerra Mundial, lo que era razón suficiente para buscar el concierto de las naciones.

Nadie en su sano juicio quería otra confrontación bélica.

La solución final de la que habremos de hablar en próximas entregas, trajo consecuencias fatales y la humanidad ya no necesitaba otra guerra para darse cuenta de ello.

derechos-humanos-mx

Los derechos humanos en México, entraron en boga desde la reforma constitucional de 2011, aunque el sistema jurídico mexicano ha estado ligado desde siempre con la aplicación del llamado derecho de los tratados que básicamente se traduce en el contacto que el orden jurídico nacional tenga con los tratados internacionales en materia de derechos humanos.

México tiene firmados un promedio de 190 tratados internacionales. Ese número nos da una idea de la dimensión de esos derechos que desde la reforma constitucional del 2011 son lenguaje común en el argot jurídico, pero de los que hay que decir que nos han protegido desde siempre.

derechos-humanos-defensoras-asesinadas-15-en-dos-anos-proceso
Entre diciembre de 2010 y noviembre de 2012, al menos 15 defensoras de derechos humanos fueron asesinadas, la mayoría de ellas provenientes de los estados de Chihuahua y Guerrero (semanario Proceso)
[1] Solón de Atenas (fecha de nacimiento, 640 a.C; fecha de muerte, 558 a.C) fue un poeta, reformador político, legislador y estadista ateniense, considerado uno de los Siete Sabios de Grecia.

Solón emprendió la reforma económica y social de Atenas a principios del siglo VI a.C. Logró hitos importantes como la abolición de la esclavitud por deudas; sin embargo, a pesar de sus esfuerzos las reformas no dejaron satisfechas a todas las partes implicadas, lo que lamentablemente hizo la tiranía de Pisístrato “inevitable y necesaria”. Una concentración del poder frente a la que Solón ya previno a sus ciudadanos: “A quien en exceso se exalta no es fácil contenerlo después”.

Escribió una elegía exhortando a los ciudadanos a abandonar la “codicia de plata y el excesivo orgullo”.  Su poema «Eunomía», que significa «Buen Gobierno» está incluido en la «Antología de la poesía lírica griega», obra clásica de Carlos García Gual, quien realizó la traducción de los poemas de Solón, los cuales tienen una vigencia asombrosa a pesar de los siglos transcurridos.

Eunomía

    No va a perecer jamás nuestra ciudad por designio

    de Zeus ni a instancias de los dioses felices.

    Tan magnífica es Palas Atenea nuestra protectora,

    hija del más fuerte, que extiende sus manos sobre ella.

    Pero sus propios ciudadanos, con actos de locura,

    quieren destruir esta gran ciudad por buscar sus provechos,

    y la injusta codicia de los jefes del pueblo, a los que aguardan

    numerosos dolores que sufrir por sus grandes abusos.

    Porque no saben dominar el hartazgo ni orden poner

    a sus actuales triunfos en una fiesta en paz.

    Se hacen ricos cediendo a manejos injustos.

    Ni de los tesoros sagrados ni de los bienes públicos

    se abstienen en sus hurtos, cada uno por un lado al pillaje,

    ni siquiera respetan los augustos cimientos de Díke,

    quien, silenciosa, conoce lo presente y el pasado,

    y al cabo del tiempo en cualquier forma viene a vengarse.

    Entonces alcanza a toda la ciudad esa herida inevitable,

    y pronto la arrastra a una pésima esclavitud,

    que despierta la lucha civil y la guerra dormida,

    lo que arruina de muchos la amable virtud.

    Porque no tarda en agostarse una espléndida ciudad

    formada de enemigos, en bandas que sólo los malos aprecian.

    Mientras esos males van rodando en el pueblo, hay muchos

    de los pobres que emigran a tierra extranjera,

    vendidos y encadenados con crueles argollas y lazos

    Así la pública desgracia invade el hogar de cada uno,

    y las puertas del atrio no logran entonces frenarla,

    sino que salta el muro del patio y encuentra siempre

    incluso a quien se esconde huyendo en el cuarto más remoto.

    Mi corazón me impulsa a enseñarles a los atenienses esto:

    que muchísimas desdichas procura a la ciudad el mal gobierno,

    y que el bueno lo deja todo en buen orden y equilibrio,

    y a menudo apresa a los injustos con cepos y grillos;

    alisa asperezas, detiene el exceso, y borra el abuso,

    y agosta los brotes de un progresivo desastre,

    endereza sentencias torcidas, suaviza los actos soberbios,

    y hace que cesen los ánimos de discordia civil,

    y calma la ira de la funesta disputa, y con Buen Gobierno

    todos los asuntos humanos son rectos y ecuánimes.

alfonso-torres-chavez* Alfonso Torres Chávez. Licenciado en Derecho por la Facultad de Derecho Z. Costa UABC Tijuana. Maestro en Derecho, Facultad de Derecho UIA Tijuana. Especialista en Derecho constitucional y Amparo Facultad de Derecho UIA Tijuana. Abogado litigante. Profesor-Investigador del Centro Universitario de Tijuana campus Ensenada. alfonsotorr@gmail.com