Los 12 mexicanos… más pobres

Estimado lector, cada año, la revista Forbes lanza su lista con los hombres y mujeres más ricos del planeta, la cual nos cuenta a detalle cuánto dinero han ganado, con sus respectivas empresas, nombres como Carlos Slim, Mark Zuckerberg, Bill Gates y el mismísimo Chapo Guzmán; en fin, personas que todos conocemos y ubicamos, no importa cómo llegaron ahí, da igual cómo hicieron su dinero ni quiénes estuvieron ligados a su ascenso: desde aquellos a quienes robaron o engañaron o metieron a la cárcel, hasta los que estuvieron ocultamente asociados, los que los beneficiaron con asignaciones tramposas y contratos a modo. La perversidad de la riqueza es su convicción existencial de que se justifica a sí misma…pero ¿y qué hay acerca de los más pobres?

Álvaro De Lachica y Bonilla/ A los 4 Vientos

Hace unos días, cayó en mis manos un libro, cuyo título me capturó: “Los Doce Mexicanos más Pobres. El Lado B de la Lista de Millonarios”.

En la contraportada del libro se lee lo siguiente: “Más de la mitad de la población mexicana está en situación de pobreza». El reporte “Desigualdad extrema en México” (Oxfam, México, 2015) revela que «el 1% de la población concentra el 43% de la riqueza del país”.

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En este libro se nos cuenta cómo se vive en el sótano del país. Ellos habitan las comunidades más marginadas de algunos de los estados con mayor pobreza extrema. Son los olvidados de los olvidados. Son doce historias de desigualdad. Doce historias de mexicanos que ejemplifican lo que muchos preferiríamos  no ver.

Mientras que la fortuna de Slim, Bailleres, Larrea y Salinas Pliego pasaba del 2% al 9% del PIB en una década, la desigualdad ha escalado posiciones en los rankings mundiales: ahora México se encuentra entre los 25 países con mayor desigualdad del planeta, sólo superado por naciones africanas y países latinoamericanos como Haití, Honduras o El Salvador.

Si nosotros pensamos que sólo las historias de los más ricos importan en esta sociedad, lo que sale en las pantallas de televisión y en las portadas de las revistas para gente bonita, en donde aparecen los famosos con sus mansiones (aunque sean blancas), también  los que son famosos por la ostentación en su estilo de vida… los que son famosos porque sí, porque un asesor de marketing lo construyó o porque supo hacer las relaciones públicas adecuadas y satisfacer a quien podía darle arrastre.

El abismo entre los más ricos y los que menos tienen queda retratado en este proyecto editorial que, además de libro impreso y digital, cuenta con un motor de expresión fondeado en una página web que nos muestra: videos, fotogalerías, historias y contextos que muestran a personas con rostro, nombre y apellido.

Con el objetivo de contar las historias de la pobreza profunda, el colectivo de cronistas iberoamericanos “Cuadernos Doble Raya.com”, OXFAM México A.C y “Ojos de Perro Contra la Impunidad A.C”, con el impulso de Editorial Planeta Mexicana, diseñaron una metodología para darle visibilidad a las condiciones de vida de estas personas.

Basados en criterios del Coneval, eligieron los diez municipios con mayor pobreza extrema de los diez estados con más carencias del país. A ello se le sumó la comunidad más pobre de la Ciudad de México  y la ciudad con más mexicanos en el extranjero, Los Ángeles, para generar elementos  de contraste.

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Este libro, refleja a un México  que no voltea a ver a quienes tienen que caminar horas para llegar a la escuela, a quienes sobreviven sin servicios básicos, como agua y electricidad, a quienes los programas sociales les pasan de lado.  Tantos mexicanos habitando comunidades que no generan fuentes de empleo, donde la tierra ya no sirve, en los municipios más pobres, en los estados más pobres. Los olvidados de los olvidados que cobran presencia gracias al esfuerzo de un grupo de periodistas empeñados en recordarnos que existen.

Deberíamos preguntarnos sinceramente si este es el país que deseamos, donde la mayoría de los mexicanos no tienen la oportunidad de siquiera soñar, donde la condición de pobreza pareciera ser vitalicia y hereditaria, donde el pobre es ignorado y rechazado por el simple hecho de haber nacido como tal (algo que no eligieron).

Recordemos que todos somos mexicanos y tenemos los mismos derechos, e incluso cuando el gobierno falla en su tarea para garantizarlos, nosotros podemos contribuir aunque sea un poco.

ALVARO DE LACHICAComisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C.

andale941@gmail.com