DANZAR HASTA QUE LLUEVA: elecciones de Sociedades de Alumnos en UABC

Aunque no he tenido el gusto de encontrarle en los pasillos de la UABC, durante la Semana de Festejo del 43 Aniversario de la Facultad de Derecho, campus Mexicali, pude saludar «de lejecitos» a Víctor Lujano Sarabia, durante una conferencia en el Aula Magna. Con mucho tino Víctor supo que una pregunta, inteligentemente atribuída por el maestro de ceremonias a sus alumnos, contenía un cuestionamiento que por razones ideológicas y políticas, era de mi incumbencia. Le agradezco que hiciera pública su convicción.

Daniel Solorio Ramírez/ A los 4 Vientos

Una grata experiencia de todo profesor universitario es, a la vuelta del tiempo, alternar en la cátedra con quienes otrora fueron sus alumnos. Eso me ocurre, entre otros, con Victor Lujano Sarabia, lúcido y joven profesor cuyo panismo no logra opacar su valiosa aportación al conocimiento del juicio de amparo.

Era yo hace unos 20 años director de la Facultad de Derecho y él un inquieto estudiante. Organizó una planilla, compitió por la presidencia de la Sociedad de Alumnos y triunfó en unas elecciones con sello democrático que la dirección respetaba y promovía, a pesar del injerencismo del gobierno central de Universidad Autónoma de Baja California, cuyo director general de Bienestar Estudiantil, Noé López Aguilar, por algún motivo que nunca logré comprender del todo, creía necesario «controlar las elecciones» y determinar quienes sí, y quienes no, podían ser dirigentes estudiantiles.

Ignoro si Noé lo hacía o no por instrucciones del entonces rector Luis Javier Garavito Elias, o del rector Victor Beltrán, según el momento, o por cuenta propia, pero eso sí, Noé López tenía iniciativa. Quien podría aportar sus experiencias en materia de elecciones estudiantiles podría ser el médico y abogado Jaime E. Hurtado de Mendoza, quién también fue por aquellos tiempos, director de Bienestar Estudiantil del gobierno central de UABC.

victor-lujano-sarabia-frontera
Víctor Lujano Sarabia (Foto: Frontera)

Victor Lujano no fue un dirigente dócil, ni complaciente con la autoridad universitaria. Ejercía la independencia de su representación. A la vuelta de los años se volvió un abogado estudioso y, según entiendo, también un funcionario público en las esferas del gobierno estatal panista.

Tampoco fueron complacientes, ni subordinados del director, ni Marcos Pérez Esquer, ni Leonardo Guillén Medina, otros dos presidentes de la Sociedad de Alumnos en aquellos tiempos todavía frescos en la memoria universitaria. Lamento que a la postre los tres hayan resultado panistas, pero en fín, algún defecto habían de tener. Quedan estas líneas a su consideración. Tal vez ellos guarden mejores recuerdos, más frescos aún.


DANIEL SOLORIO RAMIREZDaniel Solorio Ramírez. Maestro en Derecho Público. Ex Magistrado Presidente de la Segunda Sala del Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Baja California. Profesor de la UABC.