Acusación contra familiares de Omar García, “falsa, incompleta y política”

Presuntos vacíos legales en el Reglamento de Alcoholes para el Municipio de Ensenada en lo que concierne a la regulación de la venta, almacenaje y consumo de bebidas con graduación alcohólica para salones sociales, en conjunto con intereses políticos de algunos regidores y servidores públicos del ayuntamiento, se conjugan para intentar manchar la imagen del ex candidato independiente a Munícipe Omar García Arámbula.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ciria Maribel García Arámbula, hermana del político independiente que ocupó el tercer lugar en la votación municipal del pasado 5 de junio, reveló que la apertura y operación del Salón Social Bambú, propiedad de ella y su esposo, y que inició sus trámites en los primeros  meses de 2014 cuando adquirió el predio en donde se asentó el negocio en la colonia Hidalgo, “ha sido un viacrucis” por las dificultades que han afrontado.

Manifestó que en 2014 logró que el Ayuntamiento de Ensenada emitiera un dictamen a favor del cambio de uso de suelo habitacional a comercial, así como la concesión de la licencia de construcción de la obra, y que fue el gobierno municipal, a través de la Dirección de Comercio, Alcoholes y Espectáculos Públicos quien le indicó que si quería abrir el local tenía que contar con un permiso de alcoholes.

El giro de nuestro negocio es el de fiestas de piñata. Obviamente no era mi intensión vender, almacenar o consumir este tipo de bebidas, pero me indicaron que si no aceptaba hacer el trámite no me permitirían abrir el negocio. Fue entonces que me enteré que para poder obtener la licencia tenía que pagar 18 mil pesos y contar con la aprobación de los vecinos”.

Platicó entonces con 43 de ellos, incluso con el pastor de una iglesia que presuntamente no estaba registrada en el municipio como centro de culto religioso al momento del trámite, y todos firmaron su aprobación para la operación del salón social; con excepción de una vecina –Elizabeth González Gutiérrez- que se dio a la tarea de reunir la oposición de 14 vecinos.

“Platiqué con los que se oponían, algunos de los cuales también firmaron a favor del salón, y me dijeron que apoyaron a Elizabeth Gutiérrez porque la conocen desde que era niña y se le hizo feo no respaldarla”.

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Obstáculos y exigencias para algunos y manga ancha e impunidad para otros. La imagen es del Palenque Los Gallos, que actuó ilegalmente por años sin que autoridad alguna molestara a los propietarios hasta el escándalo de la balacera que costó la vida a varios porteños (Foto: Uniradio Informa).

Posteriormente, dos abogados del área jurídica de la oficina de Catastro del Ayuntamiento realizaron un careo entre los dueños del salón y los vecinos opositores, y tras escuchar los argumentos de las partes en conflicto resolvieron -el 8 de enero de 2015- que la queja contra el inmueble “no procedía”.

“Así reanudamos nuestro trámite para obtener el permiso de alcoholes y por indicación verbal de los abogados de Catastro abrimos ocasionalmente el salón y lo cerrábamos a las 19.30 horas, sin vender bebidas alcohólicas”.

Esto hasta que inspectores de Comercio, Alcoholes y Espectáculos Públicos se presentaron en mayo de 2015 para cerrar el establecimiento, “de una manera prepotente y grosera”, porque no contaba con el permiso de la dependencia.

En diciembre del año pasado los inversionistas lograron un amparo federal contra el operativo municipal de cierre del salón, excesivo en el uso de la fuerza pública para clausurarlo “cuando en otros sitios de la ciudad, como el palenque Los Gallos se violaban infinidad de normas municipales y nadie hacía nada”, y el sitio reabrió ocasionalmente sus puertas porque el director de Comercio, Hans Appel Lafarga, les indicó que podían hacerlo.

Finalmente, en enero de 2016 Maribel García y su esposo decidieron no abrir hasta contar con el permiso de alcoholes.

En 5 de septiembre de este año el ayuntamiento tomó la decisión de aprobar el permiso al salón Bambú –igual sucedió con varios documentos más que estaban pendientes-.

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Regidora Ana Daniela García Salgado, del PVEM: ¿la mano que mece la cuna? (Foto: Ricardo Meza Godoy / Portal plexmx.info).

Me presenté para pagar los derechos, que ascendieron a poco más de 18 mil pesos. Hice un convenio de pago y di un primer abono pensando que así podía abrir sin problemas, pero en la caja de recaudación (municipal) me indicaron que no podía operar hasta que no se pagara todo y el alcalde firmara el permiso por ser el único que está autorizado hacerlo”.

Resumió en que nunca se han vendido bebidas alcohólicas en el salón social –“que en verdad es un piñatero”-, y que solicitó el permiso porque así se lo exigió el ayuntamiento debido a que no existe un reglamento exclusivo para salones de fiestas infantiles.

También que la vecina que se opone a la apertura del local presuntamente es amiga de la regidora Ana Daniela García Salgado del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), coordinadora de la Comisión de Ecología y Desarrollo Urbano en el Ayuntamiento local, que voto en contra del permiso a «Bambú», siendo quizá ésto el origen del hostigamiento a su negocio.

“De todo esto que le indico hay pruebas documentales que obran en poder de las autoridades municipales. Han sido tres años de vía crucis con el ayuntamiento y ahora se aprovechan para sacar información incompleta y falsa, que busca también dañar la imagen de mi hermano, con obvios intereses políticos”, destacó.

Sin embargo, este presunto “calvario” de la inversionista es selectivo. A los dueños de un hotel que recién abrió sus puertas enfrente de la Playa Pública de la ciudad se le concedió el permiso el mismo día que a “Bambú” –el 5 de septiembre- pese a que presuntamente tenía 11 días operando públicamente sin contar con el documento de alcoholes.