El repaso de los (D)años

Los años pasan, las cosas cambian, la gente muere, los jóvenes aman, los niños crecen, los bebes nacen, los presidentes caen, los ídolos fallecen, las trompetas suenan, los ineptos gobiernan, los vendidos callan, los muros hablan, los verdugos disparan, los vencedores festejan, los oprimidos sufren, los opresores gozan, los inconformes marchan, los ciegos ignoran, los amigos abrazan, la lluvia danza: la historia avanza.

Daniel Arellano Gutiérrez * / A los 4 Vientos

En los tiempos modernos de híper-conectividad digital, cada semana la humanidad se ve atiborrada de noticias horripilantes, asombrosas, dolosas, indignantes y así con un sinfín de adjetivos más. Los que nos dedicamos a observar estos acontecimientos —que hoy en día vendría siendo cualquiera con un perfil de Facebook— vivimos todos los días presenciando un tsunami informativo, olas y olas de hechos que inundan nuestras redes sociales a diario con las más variadas novedades y en los más diversos formatos: todos los días hay millones de cosas nuevas en el Internet.

Muchos reaccionamos a las noticias que nos revuelcan el corazón y tratamos de dilucidar cómo intervenir en la sociedad con base a la información que recibimos de los medios, otros prefieren construir un muro digital a su alrededor con paredes hechas de contenido no informativo ni crítico, ¿para qué? Para no ver, para no oír, para no sentir el dolor de pertenecer a la misma humanidad que sigue reproduciendo tanto sufrimiento y pena a diestra y siniestra. Y claro, hay quienes absorbidos por el ritmo acelerado de una rutina de vivir para trabajar, terminan sin energías para prestarle atención a la actualidad.

Noticias
Olas y olas de hechos inundan nuestras redes sociales a diario en un tsunami informativo

Este espacio informativo y opinativo, al que he decidido llamar “El repaso de los (D)años”, nace con el objetivo de hacer un ejercicio analítico-retrospectivo semanal de las noticias que, en mi opinión, deberíamos de atender como ciudadanos, como nación y como humanos. Al ser un ejercicio de síntesis —una habilidad que los que me conocen saben no he desarrollado muy bien, y que espero pulir realizando este ejercicio—, muchas noticias quedaran fuera, muchas otras (quizás demasiadas) quedaran dentro.

¿El criterio de selección? Con alto grado de subjetividad y con base a mis criterios éticos, políticos y mis ideales humanos. Ya el tiempo dirá qué quitar y qué poner en la agenda. Así pues, invito a mis lectores a que me acompañen en este viaje de observar, semana con semana, cómo van pasando los años que nos forman, nos elevan, y al final, también nos entierran.

De muertes, impunidad y cambios generacionales: una semana histórica

PeñaJuanga
El mes patrio inició con luto y furia. Imagen: Internet.

Si algo nos quedó claro la semana pasada fue lo evidente de la transición generacional que estamos atravesando los mexicanos jóvenes. Desde la muerte de Juan Gabriel hasta los diferentes hechos que han ido consolidando el suicidio político de Peña Nieto, la última semana de Agosto estuvo plagada de un tsunami de noticias de gran calado a nivel nacional e internacional.

En materia nacional, el mes patrio inició con una mezcla de luto y furia. A diferencia de la semana pasada (del 22 al 28 de Agosto), que inició con el debate sobre el reportaje publicado por Carmen Aristegui —referente al plagio de tesis de licenciatura de Enrique Peña Nieto—, la primera noticia que acaparó la opinión pública del lunes 29 de Agosto fue una: La muerte de Juan Gabriel.

No fueron pocos los medios que decidieron dedicar un espacio de su programación para brindarle un homenaje a uno de los íconos más grandes de la música popular mexicana, quien con su muerte, reiteró una inminente verdad anunciada desde que el 2016 se convirtió en un año marcado por el fallecimiento de varias personalidades artísticas como Prince o David Bowie: los ídolos musicales del siglo pasado están pasando a mejor vida, y con ello, los vestigios del Siglo XX poco a poco van quedando bajo tierra.

Dentro del tema de la muerte de Juan Gabriel no faltaron los escándalos: por declaraciones descalificadoras y «clasistas» contra el occiso, renunciaron el director de la UNAM, Nicolás Alvarado, y el director de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, Irving Berlín Villafaña. Además, se hizo pública una carta que supuestamente le habría enviado el ahora occiso al presidente de la república, donde el cantante afirmaba que “el PRI nunca se irá, ni yo tampoco”.

Nicolás Alvarado
Nicolás Alvarado renunció de TV UNAM por declaraciones en contra de Juan Gabriel. Imagen: El Sol de México.

El luto nacional por la muerte del artista parece continuar hasta la fecha. Por otro lado, pocos fueron quienes se dieron por enterados de la muerte del documentalista mexicano León Serment, apuñalado 8 veces en la Ciudad de México en un robo violento. Una tragedia más al luto nacional, pues Serment fue un cineasta que dedicó su carrera profesional a retratar el dolor nacional y llevar al cine la historia reciente de un país que lleva años acumulando desdichas.

Por el lado de la política nacional, los escándalos —o “el mame”, cómo los millennials suelen denominar a los temas del momento que más captan la atención de los cibernautas y desatan una ola de opiniones (y memes) diversas por todo el Internet— tampoco hicieron falta.

A la par de la muerte de Juanga, la semana inició con el pronunciamiento de la Universidad Patoamericana Nacional —sí, patoamericana, que es patito pues, de “mentiritas”—, quien respecto al plagio de tesis de Peña Nieto dijo que sí, el presidente robó el 28% de su trabajo, pero “frente a un acto consumado […] es imposible proceder en ningún sentido”, porque, pues, ya pasó mucho tiempo.

Con este acto de impunidad, la UPN no hizo más que demostrarnos algo que muchos ya sospechábamos: hay universidades privadas que no pocas veces se convierten en maquiladoras de títulos para los mirreyes y futuros funcionares corruptos de nuestra ostentosa clase política; no educan ni forman ciudadanos comprometidos con la comunidad, sino con su riqueza personal.

Patoamericanaa
Universidad Patoamericana Nacional, dícese de una universidad patito que es de “mentiritas”

Por otro lado, el pronunciamiento de la patoamericana evidenció otro hecho: la figura presidencial permanece intocable por más delitos que acumule, lo que no ayuda nada a construir un verdadero Estado de Derecho en el territorio mexicano, mucho menos a legitimarlo, ¡pero bien por el Sistema Nacional Anticorrupción, se ve que funciona!

A pesar de todo, la investigación de Aristegui no fue en vano (hablando en términos legales, porque mediáticamente el golpe de desprestigio contra EPN fue contundente), pues el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) se encuentra analizando la petición para retirarle su título al presidente de México. Veremos cómo progresa el asunto esta semana.

Con respecto a la Reforma Educativa, luego de una serie de marchas y plantones, los maestros de la CNTE —único grupo masivo y disidente a nivel nacional que le ha plantado cara al gobierno con acciones contundentes y organizadas— decidieron en que volverán a clases el próximo miércoles 7 de Septiembre, pero con la advertencia de que si el gobierno federal no retoma las mesas de negociación, realizarán acciones más radicales contra los oídos sordos del gabinete presidencial. Si bien los maestros regresaran a clases, continuarán también con las marchas contra la reforma educativa, y realizarán un “anti-grito” el 15 de Septiembre por motivo del Día de la Independencia, “con el objetivo de sabotear el festejo oficial en la sede del Palacio de Gobierno”.

De traiciones, informes y suicidios políticos

Enrique Peña Nieto recibiendo al candidato republicano, Donald Trump. Foto: Notimex
Enrique Peña Nieto recibiendo al candidato republicano, Donald Trump. Foto: Notimex

Continuando con los asuntos políticos, los dos temas de mayor impacto a escala nacional fueron dos: la invitación de Peña Nieto al candidato xenófobo y racista Donald Trump a Los Pinos, y el 4to Informe de Gobierno en su novedoso “formato”. Empecemos con el primero. Si bien infinitos medios ya han señalado todas y cada una de las razones por las que la invitación de Trump representó un “error histórico” para el presidente (Enrique Krauze), hay quienes todavía no terminan de comprender el por qué.

Tal como lo señaló el director mexicano, Alejandro González Iñárritu —a la par de cientos de artistas, académicos, comunicadores e intelectuales—, la invitación de Peña:

Avaló y oficializó a quien nos ha insultado, escupido y amenazado por más de un año ante el mundo entero […]”, y con ello fortaleció una “campaña política de odio hacia los mexicanos, media humanidad y las minorías más vulnerables del planeta”.

Así, uno de los mayores desaciertos del presidente fue reconocer y legitimar a Trump como un posible jefe de Estado, algo que nadie había hecho hasta el momento. La idea, ahora se sabe, fue del Secretario de Hacienda, Luis Videgaray.

Sin lugar a dudas, las consecuencias fueran varios, y todas abismales. Trump nos dijo en nuestra cara y en nuestra propia casa que construir un muro en la frontera es totalmente necesario, reafirmando con ello un discurso anti-inmigrante que culpa a los mexicanos de todos los males habidos y por haber en los Estados Unidos (justo como el gobierno federal hace con los maestros de la CNTE). El candidato republicano —y más aún, Peña con su silencio sumiso— nos humilló frente al mundo entero; en palabras de Iñárritu, nuestro presidente “entregó lo poco que quedaba ya de dignidad”.

Monero: James.
“Peña entregó lo poco que quedaba ya de dignidad”. Monero: James.

Mientras todo esto ocurría, y lejos de exigir una disculpa o declarar que los mexicanos no pagarían por el supuesto muro fronterizo, Peña Nieto se dedicó a proclamar que los pronunciamientos de Trump habían sido puros “mal entendidos”, proyectando con esto una imagen presidencial débil, enclenque y dócil en materia de política exterior.

Horas después, el presidente afirmaría (por medio de un Twit) que en su encuentro privado con el mandatario republicano aclaró que los mexicanos no pagarían por el muro. Esto, más que representar la enmienda de un error, demostró nuevamente la cobardía presidencial: ¿cuánta credibilidad y autoridad le puede quedar a un presidente que en público sostiene un discurso manso, mientras refugiado detrás de la pantalla aparenta fortaleza? La jornada terminó con una reacción masiva (a escala global) de reprobación del acto presidencial, y una sensación generalizada de traición a la patria entre los mexicanos.

Por su lado, Donald Trump regresó triunfante a su país, y sin perder tiempo llegó a pronunciar un discurso recargado de odio, xenofobia, racismo y demagogia en Arizona, con el que reafirmó la construcción de “un gran muro, un hermoso muro, que pagarán los mexicanos. Ellos no lo saben aún, pero lo pagarán. Completo. Y cooperarán con gusto”. Así, esta semana no pocos mexicanos compartieron el sentir de Iñárritu: Enrique Peña Nieto no nos representa más —y no es como que muchos lo hayamos aceptado como representante desde los inicios de su sexenio—.

A nivel internacional, el sentir sobre el actuar del presidente fue uno, que el periódico The Economist retomó en su texto “Lo indecible, lo inexplicable”: Ni México, ni Hillary, ni el mundo perdonará a EPN si la visita ayuda a Trump a ganar. Por otro lado, la candidata del Partido Demócrata, Hillary Clinton, le pagó a Peña con la misma moneda, al pronunciarse preocupada “por el clima de inseguridad, los reportes de tortura y las desapariciones forzadas que hay en México”, y rechazar la invitación del mandatario presidencial de acudir al país.

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La candidata Hillary Clinton se dijo preocupada “por el clima de inseguridad, los reportes de tortura y las desapariciones forzadas que hay en México”. Foto: Internet.

El siguiente acto inepto de nuestro presidente esta semana fue el 4to informe de Gobierno, cuyo “nuevo formato” consistió en transmitir por Facebook un foro donde jóvenes “escogidos aleatoriamente” le hicieron diversas preguntas al presidente. El acto se realizó siguiendo el guion presidencial de no cuestionar y adular a EPN, fue un evento donde sólo uno de los jóvenes asistentes se animó a realizar un cuestionamiento con rigor y exigir una respuesta “no coreografiada”. Por supuesto, Peña hizo gala de un perfeccionado cantinfleo político para evitar dar una respuesta al respecto. No pasaron muchas horas para que se filtrara por las redes que la mayoría de los jóvenes asistentes al encuentro eran acarreados y militantes del PRI.

En el informe presidencial no se habló de los temas sobre los que todos seguimos esperando impartición de justicia: no se habló de los 43 (cuyas últimas averiguaciones apuntan a cuarteles militares), no se habló de la crisis económica que han provocado las reformas estructuralesa, no se habló de la casa Blanca, ni de los 78 mil 109 ejecutados que van en el sexenio peñista (con un promedio de 21 mil 199 homicidios dolosos por año), que nos coloca al nivel de guerra de Siria, Irak y Afganistán por un conflicto interno, según el reporte de Índice de Paz.

Peña tampoco nos habló de la inversión de 15 millones de dólares que hizo el gobierno federal para espiar las comunicaciones de uno de los periodistas que trabajó en la investigación de la Casa Blanca, ni se habló de las declaraciones del hacker colombiano contratado para espiar a la oposición en las elecciones del 2012, ambos dos temas que diferentes medios retomaron esta semana. Y, claro, tampoco se tocó el tema del alza a los precios de los energéticos.

De lo que sí se habló en el informe escueto de Peña Nieto fue de la mediocre “justificación” de invitar a “Hillay Trump” al país, del plagio de tesis que el presidente “no cometió”, de las “cosas buenas que casi no se cuentan, pero cuentan mucho”, y en fin, de un abanico de adornos floreados para ocultar la realidad de un país que se desangra.

Un informe adornado
El 4to informe: un abanico de adornos floreados para ocultar la realidad de un país que se desangra. Foto: Muro Político.

Un amigo me preguntaba esta mañana si Calderón cometió la misma cantidad de idioteces que Peña Nieto. Yo le dije que no, que Peña es un caso sin precedentes. Sin embargo, la pregunta me hizo reflexionar que las cosas han cambiado mucho desde el sexenio pasado. La generación #YoSoy132, aquellos jóvenes que hace 4 años atestiguáramos cómo una televisora es capaz de construir a un candidato que se robe la presidencia, no hemos olvidado. Y quizás no es porque no queramos hacerlo, sino porque Peña Nieto no nos ha dejado hacerlo: año tras año el presidente ha ido acumulando error tras error.

Las redes sociales también han jugado un papel impresionante, pues los múltiples canales y medios independientes que han proliferado con la expansión de estas plataformas, nos han demostrado la importancia y el impacto de la difusión de información crítica como eje fundamental para la construcción de una ciudadanía que sepa identificar al verdadero enemigo nacional. Hoy, para los jóvenes es reprobable no enterarse del “mame político”, porque ya no hay excusas para estar desinformado.

En lo personal, coincido con lo que dijera Kumamoto —joven diputado jalisciense que ha demostrado que hacer política honesta no es imposible— en su columna de la semana pasada: el mayor acierto de Peña ha sido unirnos a todos como nación frente a un solo enemigo. Se acercan fechas decisivas, festejos patrios en los que los mexicanos tendremos la oportunidad de salir a exigir justicia. En redes ya se ha convocado una marcha multitudinaria en la Ciudad de México el 15 de Septiembre, para exigir que Peña Nieto renuncie. Replicar este acto en todo el país es un evento que todos los mexicanos deberíamos organizar y anotar en nuestra agenda de las próximas semanas.

En redes ya han convocado a marchar el próximo 15 de Septiembre para exigir la renuncia de Peña Nieto. Foto: Internet.
En redes ya han convocado a marchar el próximo 15 de Septiembre para exigir la renuncia de Peña Nieto. Foto: Internet.

Apéndice Internacional: De Golpes de Estado, fusilados y guerra

Dilma Rousseff fue destituida de la presidencia el pasado míercoles 31 de Agosto. Foto: La Frontera Dice.
Dilma Rousseff fue destituida de la presidencia el pasado míercoles 31 de Agosto. Foto: La Frontera Dice.

A nivel internacional también hubo hechos de gran trascendencia. Una de las noticias más lamentables de la semana fue la destitución de la presidente brasileña Dilma Rousseff, quien traicionada por su vicepresidente Michel Temer, fue acusada de corrupción y removida de su cargo en un juicio donde nunca hubo pruebas contundentes; como han acertado muchos, el hecho, más de que un acto de impartición de justicia, fue un “Golpe de Estado en pleno Siglo XXI” para imponer a un presidente neoliberal que haga frente a la política social gestionada desde que Lula ganó la presidencia en el 2003, y con las que millones de personas han salido de la pobreza.

Otro acontecimiento histórico esta semana fue que llegó a Cuba el primer vuelo comercial de EU, en más de medio siglo. Ahora que las relaciones entre los dos países parecen haber dejado los rencores en el pasado, las nuevas generaciones seremos testigos de una nueva etapa en la historia de Cuba, uno de los países socialistas más controvertidos desde la revolución cubana del Che Guevara y Fidel Castro.

En India hubo una movilización social de 150 millones de trabajadores para exigir mejores condiciones laborales, mientras que de Siria circuló un video donde niños “soldados” del Estado Islámico ejecutan a cinco supuestos kurdos. En Norcorea mandaron fusilar a un funcionario público por quedarse dormido en una sesión del congreso, mientras en Venezuela marcharon millones para destituir a Madero de la presidencia.

Queda mucho por comentar y analizar, pero me veo obligado a detenerme aquí, pues ya me he extendido demasiado. Procuraré mejorar la redacción, ser más preciso y conciso. Quizás con el tiempo termine fragmentando este espacio en una columna diaria que facilite la lectura, o quizás incluso decida trasladar el discurso a otro formato más atractivo para las nuevas audiencias. Quién sabe, ya veremos qué opinan los lectores, ya veremos cómo avanza la historia del Siglo XXI. Por ahora, espero que todo lo aquí expuesto le haya servido al lector para reflexionar y analizar los hechos contemporáneos, que como se podrá haber dado cuenta, no son pocos, pero sí muy polémicos.

DANIEL ARELLANO* Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California. Reportero y articulista de A los 4 Vientos. Interesado en el periodismo de investigación, la literatura, el estudio de las ciencias sociales y el desarrollo político del país.