Danzar hasta que llueva: UABC, la generosa Universidad a la que estoy regresando

Luego de cuatro años de exilio (doloroso pero no tanto) la vida, esa gran maestra, me devuelve el enorme privilegio de convivir con nuevas generaciones de estudiantes y profesores. Con ellos, y con quiera leerme, comparto hoy brevísimas reflexiones.

Daniel Solorio Ramírez/ A los 4 Vientos

  1. A PESAR DE LOS PESARES: No obstante sus múltiples carencias y el tradicional autoritarismo de sus gobernantes, la UABC es la mejor opción educativa que Baja California ha dado a su juventud estudiosa. Copada hoy por el pensamiento y las prácticas neoliberales, parece enfocada a formar estudiantes “para el mercado” pero eso no será eterno; cambiará y nuestra casa de estudios será de nuevo la esperanza de una educación liberadora del ser humano. Por fortuna hay aquí centenares de profesores dispuestos al mejor conocimiento científico.
  2. ESTUDIANTES RECHAZADOS: Cada año y desde hace muchos años, nuestros gobernantes (no la UABC) ni sudan ni se abochornan por seguir rechazando a miles de estudiantes, apoyados en un examen de exclusión que les permite simular que “escogen a los mejores” y también les permite condescender con los gobiernos estatal y federal que reiteradamente violan nuestra Ley Orgánica al negarle a UABC los recursos necesarios para cumplir con eficiencia su labor educativa. La versión de que “no hay dinero” es una de tantas falacias que, contra natura, los universitarios nos hemos tragado sin retobar siquiera.
  3. Cada año miles de estudiantes son rechazados por la UABC
    Cada año miles de estudiantes son rechazados por la UABC
  4. EL MODELO DE COMPETENCIAS: Desde hace muchos años nuestra autoridades renunciaron a la autonomía universitaria y en esa renuncia nos arrastraron a vivir subordinados, sin chistar, a los presupuestos etiquetados; a las pesadas prácticas disciplinantes por las que el gobierno federal condiciona la entrega del dinero universitario. Y también a los alucinantes planes de estudios “por competencias” impuestos verticalmente en los tiempos del rector Alejandro Mungaray, sin que el profesorado de UABC pudiera comprender, ni opinar sobre la clase de sabandija que entraba en nuestras aulas.
  5. UN ASOMO: Si queremos asomarnos a esta cosa llamada “competencias” bien podemos invocar el famoso “Discurso de las Profecías” de Fray Servando Teresa de Mier donde puede leerse:

“….llámense cien hombres, no digo de los campos, ni de los pueblos (aquí maestros y estudiantes) y pregúnteseles qué casta de animal es una república federada ( aquí sistema de competencias) y doy mi pescuezo si no responden treinta mil desatinos…”.

autos armadoras

Yo, que conozco muy poco sobre las competencias, se por ejemplo, que fue inventado por la grandes corporaciones automotrices para exprimir al máximo a sus obreros e incrementar la fabricación de automóviles. Eso me lo explicó hace años el profesor Antonio Magaña (hoy desaparecido de la escena pública) pero no logro entender por qué rayos ese sistemita tenía que ser impuesto en la enseñanza del Derecho, en una universidad autónoma que hipotéticamente decide por sí misma en cuanto a toda su vida académica. Los educadores no siguen a los fabricantes de automóviles, pero esta vez sí.

  1. OMERTÁ, LA LEY DEL SILENCIO: Somos una universidad donde casi nadie dice nada que pudiera resultar incómodo a los poderes universitarios de hecho y de derecho. Estamos llenos de rumores, de decires, de chismorreos y desinformaciones. La gran mayoría de universitarios enmudece ante lo injusto, inclusive cuando le toca en carne propia. Tenemos que cambiar.
  2. MI UBICACIÓN. Seré localizable en mi cubículo, al interior de la Biblioteca de Derecho, o en los pasillos, o en los tribunales, o en el aula magna, o por “in box” o por etc., pero estaré disponible para contribuir al conocimiento, más del Derecho que de las leyes, en la medida de mis escasas posibilidades. Ojo, estudiantes: más del Derecho que de las leyes. Las leyes son lo de menos; los derechos son la cuestión. Si lo advierten empiezan a ser juristas.

omerta

DANIEL SOLORIO RAMIREZ*Daniel Solorio Ramírez. Maestro en Derecho Público. Ex Magistrado Presidente de la Segunda Sala del Tribunal de Justicia Electoral del Estado de Baja California. Profesor de la UABC. Colaborador de A los Cuatro Vientos.