En 5 años, se desplomó la población de pepino de mar en BC

Las densidades en las poblaciones de la especie son «alarmantemente bajas». La posible causa: una pesca excesiva.

Con pescadores de Bahía de los Ángeles, realizan taller de socialización del proyecto que pretende evaluar las poblaciones del pepino.

Roberto Ulises Cruz Aguirre / Todos@Cicese

Ensenada, Baja California, México, 15 de julio de 2016.- A dos años de comenzar un proyecto de investigación que pretende evaluar las poblaciones de pepino de mar en Baja California, los primeros resultados indican que las densidades de este organismo son alarmantemente bajas, de apenas un séptimo de la densidad que existía hace solamente 4 o 5 años.

Lo anterior trascendió durante el Segundo taller de socialización del proyecto de evaluación de pepino de mar Isostichopus fuscus, impartido a pescadores residentes de Bahía de los Ángeles el mes pasado por el Doctor Luis Eduardo Calderón Aguilera, investigador del Departamento de Ecología Marina del CICESE, y algunos de sus colaboradores.

El proyecto cuenta con financiamiento a tres años por parte del fondo sectorial SAGARPA-CONACYT. Pretende evaluar la población de pepino de mar, primero para determinar si se puede abrir o no a la pesca, y segundo para definir la viabilidad del maricultivo de esta especie en la costa oriental de Baja California.

Contempla tres aspectos: Ecología; que comprende conocer las características del hábitat, hacer mediciones de talla, peso y densidad (número de organismos por unidad de área). Genética; para conocer si se trata de una sola población o existen subpoblaciones en la costa de Baja California. Reproducción; consiste en conocer las fases y el periodo de duración del ciclo gonadal (ovogénesis, espermatogénesis, madurez, desove y eyaculación).

De acuerdo con el monitoreo de pepino de mar en la zona, en 1990 la densidad promedio era de casi 0.4 individuos por metro cuadrado (m2); en 2005 se registraron 0.27 ind/m2, y en 2013 el registro fue de 0.15 ind/m2.

PEPINO MAR EXPLOTACION
Miles de pepinos de mar se han extraído de los litorales mexicanos para satisfacer la demanda de China tanto legal como «pirata» (Internet).

Los muestreos son nocturnos, porque en el día se generan resultados sesgados, ya que el pepino de mar se encueva y se subestima la abundancia.

El exceso de pesca podría ser la causa en la merma de la población de esta especie. El pepino de mar es un producto de exportación, tiene un alto precio en el mercado asiático. El kilo de pepino de mar seco puede cotizarse hasta en 100 dólares, lo que incita a su extracción legal e incluso ilegal.

En mayo de 2015 el Congreso de la Unión aprobó elevar las penalidades de uno a nueve años de prisión y el equivalente de 300 a 3,000 días de multa, a quien ilícitamente y de manera dolosa capture pepino de mar fuera de los periodos de veda (Boletín 5679, Cámara de Diputados).

La fecundación del pepino de mar es externa, es decir, arrojan sus espermatocitos y ovocitos para que solos se encuentren en el mar. Al fecundarse tienen un periodo larval de 14 días y después vuelven al fondo.

Ante la disminución de la población debido presuntamente a una pesca excesiva, especialistas ven al maricultivo como una opción sustentable para el aprovechamiento de esta especie.

Baja California tiene condiciones apropiadas para la maricultura. La Universidad Autónoma de Baja California Sur, institución participante en este proyecto, cuenta con el desarrollo de biotecnia. Una de las ventajas del maricultivo es la posibilidad de extraer al pepino de mar de acuerdo a las condiciones de mercado. Un ejemplo es el año nuevo chino, temporada en que se incrementa la demanda y el producto se puede vender a mayor precio.

El pepino de mar en su ambiente (Cortesía Cicese).
El pepino de mar en su ambiente (Cortesía Cicese).

– “Se pretende que en el siguiente año (2017) ya empiece el maricultivo básicamente en la siembra de juveniles en los lugares que a su vez hemos determinado con base en características oceanográficas, análisis de datos por sensores remotos y datos tomados in situ para determinar los sitios más apropiados para el cultivo”, comentó el doctor Calderón.

Resultados del taller

Contar con la participación de los pescadores activos, personas que viven de este recurso marino, es fundamental para que la investigación o el trabajo de tesis no se quede sólo en papel o en artículos arbitrados, sino que llegue a beneficiar directamente a la comunidad.

– “El acuerdo más importante del taller fue que se decidió hacer una UMA (unidad de manejo) para solicitar ya las cuestiones de maricultivo. Eso es un logro bastante grande”, informó el doctor Calderón.

A través de las UMA se busca hacer uso racional, planificado y ordenado de los recursos naturales y revertir los procesos de deterioro ambiental. Si la zona se registra para operar conforme a un plan de manejo aprobado, se deberá dar seguimiento permanente del hábitat y de las poblaciones que ahí se distribuyen. Y a su vez se podrán gestionar recursos económicos para la implementación de actividades como el maricultivo.

Los resultados del primer año de estudio de este proyecto se utilizaron por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), en particular por las autoridades de la reserva de la biosfera, para la asignación de cuotas de aprovechamiento. Esto confirma la repercusión social y económica de la investigación.

En el caso de las cuotas de aprovechamiento la solicitud se presentó ante la Dirección de Vida Silvestre, ya que el pepino de mar Isostichopus fuscus, al ser una especie sujeta a protección especial de acuerdo a la Norma Oficial Mexicana 059, requiere de cierto tipo de estudios para autorizar y determinar cuándo y cuántos individuos se pueden extraer.