Registra México 162 conflictos ambientales

Hace dos semanas estuve en un Coloquio de Educación Ambiental en Guadalajara, Jalisco, donde pude asistir a un par de conferencias que me parecieron de gran interés para los ambientalistas, por lo que les quiero compartir alguna información que alcancé a registar.

Ana Marichal / LudEco*

La primera fue una conferencia de Víctor Toledo, investigador del Instituto de Investigaciones en Ecosistemas y Sustentabilidad (IIES) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), campus Morelia).

A partir de una investigación realizada por Richar Heede  (Tracing anthropogenic carbon dioxide and methane emissions to fossil fuel and cement producers, 1854–2010), Toledo mencionó que 90 empresas transnacionales son responsables de la mayor parte de producción de gases de efecto invernadero.

Toledo hablaba  sarcásticamente de que estos principales responsables del cambio climático (CC) caben en unos dos o tres autobuses de pasajeros.

Además de eso, «un dato de gran relevancia: la mitad de los contaminantes emitidos desde la revolución industrial se generaron en los últimos 25 años. Es decir, cuando las corporaciones y los gobiernos ya sabían de la relación entre las emisiones y el calentamiento global.»

En la conferencia, Toledo habló de la guerra de los medios en torno al tema del cambio climático (sobre todo en Estados Unidos), y se refirió al trabajo de otro investigador, Justin Ferrel,  sociólogo por la Universidad de Yale y miembro de la Academia Nacional de Ciencias, quien documentó cómo desde los años 70 las grandes petroleras fueron advertidas por sus científicos del riesgo de los gases de efecto invernadero (GEI) y aun así utilizaron ese conocimiento para sus negocios, desatendieron las advertencias, apoyaron al llamado “negacionismo” con millones de dólares, lucraron con la duda sobre la ciencia climática y gozaron la cascada de ganancias que traía consigo el desborde de las emisiones de GEI registrados en los pasados 25 años gracias al bloqueo de la industria fósil a la regulación y freno vinculante de esos gases.

Imagen: Internet.
Imagen: Internet.

Toledo también mencionó que la vida urbana actual nos hace caer en la ilusión de que vivimos organizados pero en el fondo, aunque estemos muchos juntos en las ciudades, ocurre justamente lo contrario pues se desmantela la vida colectiva organizada y se difumina la cooperación y lo solidario.

– «Se ha desmantelado la defensa de lo colectivo», dijo.

Entonces, Toledo nos sugiere, como ambientalistas, promover la lucha por recuperar la colectividad por la búsqueda del bien común. Algunas herramientas cruciales para lograrlo son el derecho ambiental, la educación y la participación en los movimientos sociales.

Otra buenísima conferencia fue la de María Fernanda Paz, investigadora del Centro Regional de Investigaciones Multidisciplinarias (CRIM) de la UNAM, sobre los movimientos socioambientales en México.

Me pareció interesante su señalamiento de que esta batallas, más que luchas por el entorno, la biodiversidad o la vida en sí misma, en gran medida son peleas en defensa del territorio y que buscan poder decidir lo que se hace en ese espacio, y que también buscan otras formas de organización política (en redes, en frentes, en consejos, etcétera).

Es decir, las luchas ambientales son en realidad una forma de reclamo político por la autodeterminación.

Mostró un mapa de las luchas ambientales del mundo http://ejatlas.org/, y luego otro de México, donde dijo que hay registradas (a partir de su propia investigación) alrededor de 162 conflictos.

Señaló que, de acuerdo con sus investigaciones, lo que más está siendo afectado en el país es el agua y que el mayor problema ambiental es la contaminación.

NO CAPITALISMO VERDE

Dijo que al menos 46% de los casos de movilización han sufrido violencia y todos han sufrido ataques a sus derechos humanos; que 55% de los movimientos socioambientales en México llevan luchas legales y que la presencia de las mujeres en dichas confrontaciones es cada vez más importante.

También señaló que 75% de los procesos relacionados con la conflictividad socioambiental en México están vinculados con el avance del capital (mercantilización, procesos de urbanización), y el 1% con el narco.

Habló particularmente de la presencia creciente de la minería y lo que se nos viene con el fracking (técnica para posibilitar o aumentar la extracción de gas y petróleo del subsuelo), y señaló de manera enfática que la minería en esencia no puede ser sustentable pues la sustentabilidad por definición tiene que implicar regeneración.

En sus conclusiones, dijo que las luchas socioambientales son luchas que muestran que no se puede hablar de separación de ambiente-sociedad, como tradicionalmente se hace.

Nos invitó a vincularnos o estar al tanto de la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales (ANAA) http://www.afectadosambientales.org/ y de la Campaña Nacional en Defensa de la Madre Tierra http://www.defensamadretierra.mx/nuevo/ 

Y recomendó consultar el Manual Antiminero para quienes estén involucrados en luchas contra la minería. Se puede bajar en http://endefensadelosterritorios.org/2015/03/04/manual-antiminero-guia-practica-para-comunidades-contra-las-minas/

Por último, Alicia Castillo recomendó ampliamente un texto muy práctico para aquellos que realizan investigación socioambiental:

https://www.amazon.com/Conducting-Research-Conservation-Science-Practice/dp/0415457920

* Microempresa familiar conformada por profesionales de diversas áreas y especialistas en divulgación científica y educación ambiental, que tiene como objetivo generar una serie de materiales que den a conocer el mundo natural que conforma el estado de Baja California.