Insisten en aberración histórica con los nombres de las calles de Ensenada

El jueves 7 de julio se reunirá el Consejo Municipal de Nomenclatura y Monumentos de Ensenada con el fin de emitir un dictamen respecto a que los nombres de “Sal Fish”, “Baja Mil” y “Braulio Maldonado” queden entre las nomenclaturas de nuestras calles.

Carlos Lazcano Sahagún* / Raíces / A los Cuatro Vientos.

A muchos nos sorprendió esta reunión ya que suponíamos que estas propuestas habían sido desechadas hará cosa de unos tres meses, pero al parecer no es así.

Un comerciante abusivo y ambicioso que se ha hecho rico a costa de Ensenada; una carrera fuera de camino que destruye sistemáticamente nuestras áreas naturales y tradiciones; y un gobernante asesino. Esas son las propuestas.

Según el reglamento de nomenclatura para que una persona sea propuesta debe “haber sido un personaje honorable y distinguido en esta ciudad, en el Estado, en el país, o en el extranjero”.

– “Debe haber inventado, descubierto o realizado algún estudio o actividad por la cual haya sido beneficiado el municipio, Estado o país”, y “haberse distinguido en el municipio, Estado, país o extranjero en las artes, ciencias, educación o deportes”

El reglamento también dice que se impondrá el nombre a la calle “cuando se trate de un héroe nacional o local”.

Ninguno de los tres nombres propuestos llena alguno de estos requisitos.

SAL FISH VICTORY
El exitoso promotor turístico a punto de tener su calle en México (Archivo).

Las propuestas en sí dejan ver algo de quien las propuso. Primero, ignorancia de nuestra historia y cultura; segundo, confusión al pretender encajar a estas propuestas dentro de algunas de las categorías para que fueran aceptados.

Pretender que Sal Fish ha sido un “gran” personaje de Ensenada denota una fuerte confusión, a menos de que quien hizo la propuesta sea de los pocos beneficiados con los negocios que promovió a costa de nuestra ciudad. Pretender equiparar a Sal Fish con nuestros héroes y con las personas que forjaron nuestra ciudad y nuestro Estado resulta hasta ofensivo y grosero.

Situación parecida es la de Braulio Maldonado: un gobernante asesino que no dudó en mandar a matar a quienes consideraba sus enemigos. Fue él quien inició el asesinato de periodistas en nuestro estado, además de que fue profundamente antidemocrático, al grado que persiguió y reprimió fuertemente a la ciudadanía que no simpatizaba con el PRI.

Tan aberrante como eso es la pretensión de imponer el nombre de “Baja Mil”. Esta es una carrera depredadora, contraria totalmente a las vocaciones naturales de Baja California, que además promueve lo peor de los bajacalifornianos. Hay quienes pretenden hacernos creer que esta carrera es una “tradición” de Baja California, pero nada más falso. Se trata de un negocio que tiene dueño, que es a quien realmente beneficia; a Baja California le afecta, y gravemente.

Es curioso que en la citada reunión del Consejo de Nomenclatura no se haya  incluido hacer un dictamen sobre la propuesta que también en esos días se hizo, de poner el nombre de Raúl Ramírez Lozano a otra de nuestras avenidas. Esa si es una propuesta válida. Raúl Ramírez es uno de nuestros grandes deportistas y no solo a nivel local o nacional, sino a nivel mundial. Puso muy en alto el nombre de México y Ensenada y sin lugar a dudas ha sido uno de los mejores deportistas mexicanos de toda la historia.

El hecho de que estas propuestas, sin un sustento válido, hayan llegado hasta el Consejo de Nomenclatura es preocupante. Refleja un alto nivel de ignorancia y un desconocimiento de nuestra historia y de las personas que han forjado esta ciudad.

BRAULIO MALDONADO Y LA PRENSA
Braulio Maldonado (sentado) pasó de ser un gobernante cuestionado por su desprecio a la vida de sus opositores y los periodistas críticos de la época, a objeto de reconocimiento (Internet).

Más preocupante aún es el hecho de que se preste a confusiones y que personajes negativos de nuestro devenir siquiera se les considere para estar entre los nombres de nuestras vías. El día en que honremos a anti-héroes, en vez de a héroes, es que nuestra sociedad anda muy mal. El día en que honremos a los destructores de lo que somos, en vez de a los constructores, es que andamos muy perdidos. Estas propuestas son como avisos de que estamos siguiendo rumbos equivocados.

Atrás de estas propuestas están, por un lado, los pocos beneficiados (Nico Saad) por los intereses económicos que encierran las carreras que para nada benefician a Ensenada, y en la otra propuesta, la de Braulio, se encuentran los sobrevivientes de los beneficiarios de la política asesina y represora de dicho mal gobernante.

Cuando la lógica mercantilista se quiere imponer ocurren deformaciones como las propuestas de Sal Fish y Baja Mil. Estas propuestas son parte de esa tendencia, promovida mucho desde el mismo gobierno que quiere destruir lo que México ha sido, afectando gravemente sus tradiciones, identidades, raíces, historias, e imponiendo visiones extrañas que nada tienen que ver con nosotros.

Es en este contexto que a nuestra tierra la están llamando únicamente “Baja”, queriéndole quitar la palabra “California”, cuando el nombre de esta tierra es originalmente California, y es parte de esas rica historia nuestra.

Hay quienes me han dicho que el término “Baja” vende, que es casi como una marca comercial y que por lo tanto debe seguirse usando. Desde luego, si llegaran a aceptar la nomenclatura de Sal Fish y Baja Mil, el siguiente paso será que nuestro estado modifique su nombre a “BAJA”, ya que dirán eso trae mayor  derrama económica y que ya es una “tradición”.

El que se haya disminuido grandemente la enseñanza de la historia en el sistema educativo es parte de esta tendencia. Sabe la clase política que ocultando la historia será más fácil vender este país y manipular a sus habitantes. Además, eventos como las Baja’s son parte de ese circo que tantos beneficios le ha reportado al gobierno, al ser auténticas cortinas de humo con que se mantiene alelados a muchos ciudadanos.

BAJA MIL PROPAGANDA
Las «Baja´s», siempre ligadas a intereses económicos de un puñado de promotores, empresas cerveceras trasnacionales, servidores turísticos y políticos de baja ralea (Internet).

Esa tendencia en destruir a México incluye el vender su territorio a intereses extranjeros de todo tipo: a los mineros que prácticamente están devastando el territorio a cambio de nada; a los desarrolladores que nos están quitando playas, costas y cuanto lugar hermoso hay en este país y antes era parte del patrimonio nacional; a inversionistas que se han estado queriendo quedar con los sitios arqueológicos más importantes del país por medio de concesiones.

Y aunado a todo esto se ha estado afectando gravemente el sistema educativo, precisamente para que éste no genere gente preparada, pensante y crítica, y puedan venderlo como si nada pasara. Si los mexicanos no hacemos algo, pronto este país dejará de ser nuestro, como ha estado sucediendo con nuestra entidad.

En Baja California, y en especial en Ensenada, tenemos una historia muy rica, llena de personajes que nos fundaron y forjaron. Muchos de ellos nunca han sido reconocidos y mucho lo merecen. Los propuestos ninguno lo merece. ¿Por qué no escoger entre esos tantos que lo merecen?

Algunas de estas propuestas son:

1.- Nuestra historia, cultura y tradiciones está llena de personajes que la han enriquecido. Recientemente falleció don Humberto Espinoza, quien realmente merece que una calle lleve su nombre. Gracias a él muchas de las antiguas tradiciones vaqueras de nuestro estado se han conservado.

2.- Misioneros como el padre Kino, que fue parte de los iniciadores de Baja California merecen, y con mucho, que una calle lleve su nombre. Igualmente muchos otros misioneros sentaron las bases de lo que hoy somos y nos dieron identidad, tradiciones y raíces.

3.- El misionero checo Wenceslao Linck, fundador de la misión de San Borja y uno de los grandes exploradores de nuestra tierra es otro de nuestros más importantes personajes históricos.

Misioneros y clanes nativos, los grandes ausentes en la caótica nomenclatura de la ciudad de Ensenada (Imagen: hispanopolis.com
Misioneros y clanes nativos, los grandes ausentes en la caótica nomenclatura de la ciudad de Ensenada (Imagen: hispanopolis.com

4.- El oceanólogo Antonio Resendís, recientemente fallecido, quien realizó exitosamente grandes esfuerzos porque se preservara la tortuga marina; con mucho merece su nombre en una de nuestras calles.

5.- El nombre original de nuestra tierra es California. Hay grupos de mercaderes que quieren cambiarlo por el de “Baja”. Por desgracia hay muchos que desconociendo nuestra historia y tradiciones lo asumen.

6.- Don José Luis Fernández Bandini es de los personajes que mucho beneficiaron a Ensenada. Hace falta que honremos su memoria poniendo su nombre en una de nuestras avenidas.

7.- Los soldados de cuera, que llegaron aquí junto con los misioneros, fueron parte de los fundadores y forjadores de nuestra tierra. Muchos de ellos  merecen el reconocimiento y poner sus nombres entre nuestras calles.

8.- Ninguno de nuestros antiguos grupos indígenas tiene su nombre en nuestras calles. Es un honor que con mucho merecen.

9.- Ambientalistas como Alfonso Aguirre, entre otros, que mucho han luchado exitosamente porque sean preservadas nuestras regiones naturales; merecen nuestra gratitud y reconocimiento.

10.- Artistas como la maestra Zarema Zhiribova, dedicada a la enseñanza y promoción del arte y la música en nuestro estado, es otro de los grandes personajes que nos honrarían poniéndole su nombre a una avenida.

11.- Estela Hussong, la gran pintora ensenadense, es otra de las importantes artistas, con reconocimiento mundial, que mucho nos honran.

CARLOS LAZCANO* Reconocido explorador, geólogo, escritor, fotógrafo e historiador mexicano pródigo en investigaciones y publicaciones sobre historia, medio ambiente y arqueología de Baja California, Chihuahua y otros estados del país, así como sobre  sitios naturales inexplorados o poco conocidos. Su trabajo lo ubica como uno de los mejores espeleólogos de  México.

carloslascano@hotmail.com