Genealogía del odio

Los asesinatos de nueve personas Nochixtlán, Oaxaca, el pasado 19 de junio, en una protesta reprimida con armas de fuego por las corporaciones policiacas, tienen su origen no solo en la reforma educativa de Enrique Peña Nieto o en la oposición de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Jesús Robles Maloof* / Sin Embargo

Se pueden explicar también como el contexto creado por la desinformación y propaganda de odio hacia esa organización dentro de la estrategia del actual régimen para criminalizar a los movimientos sociales.

Diseñada desde el Gobierno federal e implementada por los medios de comunicación oficialistas, en estos años hemos visto en ejecución las viejas estrategias de guerra sucia con algunas tácticas de nuevo cuño, todas alimentadas en el odio, el racismo y los prejuicios hacia quien protesta en defensa de sus derechos.

Creo que en la democracia a la que aspiramos el disenso es pieza fundamental, sólo la versión autocrática de Peña Nieto considera que quien se opone es enemigo de México. Por lo tanto si es válido oponerse a las acciones del Gobierno, es legítimo disentir con la CNTE, con sus objetivos y con sus métodos. Como lo he escrito aquí, creo que hay temas en las que los maestros y la sociedad deben debatir abierta y honestamente. No me refiero en a las opiniones críticas frente al movimiento magisterial en general, sino a aquellas que forman parte del discurso del odio.

En un contexto de desinformación intencionada, entender los motivos de lucha de las y los maestros es importante. Es un derecho fundamental protegido por la Constitución, protestar y oponerse a una reforma que mutila derechos laborales modificando las formas de contratación y despido, acciones de gobierno que no necesariamente están relacionadas con la mejora en la educación, sino con eliminar la disidencia a las reformas que buscan procesos de privatización de lo público.

Podemos discutir si la afectación a derechos de terceros o la violencia es un método aceptable para la defensa de un derecho, pero antes de apresurarnos a condenar a la CNTE por “violenta” les invito a revisar el origen de ese lugar común y revisar de dónde viene esa idea.

PRENSA VENDIDA Y JOVENES
Foto: yosoylavoz.org

Como antecedente en 2013 aquí en Sin Embargo describí parte de este discurso mediático que aludía a “la peste” y “enfermedades” a propósito de la protesta de maestros en el Zócalo capitalino, discurso fundado en el higienismo del siglo XIX. Ese año titulares como “Desinfectan el Zócalo”, “Las enfermedades respiratorias, las gastrointestinales… les han declarado la guerra” y “Dejan maestros huella”, eran cotidianos.

Semanas previas a los hechos de Nochixtlán, la batería de medios impresos y electrónicos recuperaba las declaraciones de Osorio Chong, Aurelio Nuño, de empresarios y jerarcas eclesiásticos aderezadas con editoriales que hablan por sí solas.

No permitiré que la CNTE y “sus aliados” echen abajo la reforma educativa: Nuño, “Alianza CNTE-AMLO, alienta violencia: Osorio”, “Ningún diálogo con la CNTE sobre reforma educativa: Osorio”, “Coparmex pide crear frente común contra violencia de la CNTE”, “Solo Nuño se aventó”, “La izquierda idiota y la CNTE” Si hacen paro, no duden que serán despedidos: Nuño”, “Contra CNTE, mano firme: Osorio”, “Intento de homicidio, la nueva acusación contra Rubén Núñez”,”No se permitirá más violencia de la CNTE“.

Podría hacer una lista de notas, titulares y editoriales que consignan el discurso de odio pero rebasaría los límites de este espacio.

De forma particular menciono a Excelsior que en su especial sobre la reforma educativa llamado “Jaque a Maestros” consigna una editorial llamada “Aurelio Nuño, el hombre que puso en su lugar a la CNTE”.

Dicha sección es un ejemplo de propaganda que apenas y menciona los hechos de Nochixtlán.

JESUS ROBLES MALOOF* Integrante de New Media Advocacy y Propuesta Cívica, así como miembro del colectivo de activistas digitales Contingente Mx. Defiende casos de activistas amenazados, estudiantes detenidos ilegalmente durante protestas y defensores de migrantes, entre otros. Denunció públicamente estar bajo vigilancia electrónica, con sus cuentas hackeadas y sus teléfonos intervenidos.