Ganar perdiendo

Los 28 mil 828 votos conseguidos por Omar García en el municipio de Ensenada “debieron costar millones de pesos, que no se hagan”, comentó en un programa de tele César Mancillas Amador, ex alcalde y candidato derrotado contundentemente en la pasada elección, quien con tan cómica sospecha dejó en claro algo: los políticos de su generación están acostumbrados a comprar el voto.

Néstor Cruz Tijerina / A los Cuatro Vientos

Ante su corrupción evidente y la falta de participación electoral generada por lo mismo, en las últimas décadas, se han dedicado a la transacción de votos a través de dinero en efectivo y programas sociales con recursos públicos.

A César y a muchos dinosaurios en peligro de extinción que andan por ahí, no les da la cabeza para imaginar que alguien puede obtener tanta votación con una centésima parte del dinero con que ellos hacen campaña. Entonces empiezan a lanzar conjeturas chistosas que sólo los exhiben en su verdadera dimensión: “Hay alguien detrás de Omar”, así como siempre han estado detrás de ellos intereses oscuros particulares. Y los que verdaderamente estuvimos atrás o a un lado de Omar sólo podemos atacarnos de la risa con tales patadas de ahogado.

Por esa alegría de ver cómo políticos como César están siendo desechados y tirados a la basura, en la orfandad del erario público, es que me atrevo a decir que en esta elección Omar ganó perdiendo. No sólo por eso, sino porque quedó demostrado que una campaña austera puede impactar mil veces más que una donde se gastan millones de pesos en técnicas de marketing político obsoletas.

Porque en estos tiempos de despertar ciudadano vale más la honestidad, los antecedentes limpios y las propuestas inteligentes, consensadas y profundas. Porque una imagen con contenido diseñada en Power Point –llegamos a esa desesperación a falta de diseñador-, vale 3 mil “likes” más que una hecha por una agencia publicitaria que costó varios cientos de miles de pesos. Y los “likes” ya vimos todos que si votan, porque más del 90 por ciento del alcance de la campaña se tuvo por Facebook: Es la realidad en esta época de modernidad y falta de dinero e infraestructura de nuestra candidatura independiente.

Ahora que el poder de la campaña quedó manifestado, no han faltado las personas que ya saltaron a decir que lo pudieron hacer mil veces mejor que Omar o que el equipo que estuvo a su lado. Porque seguramente habrán miles por ahí que den discursos mucho mejores que los de Omar, con más contenido y parsimonia, o que organicen la comunicación mucho mejor que yo. Ojalá tanto opinador profesional se hubiera aparecido durante los días importantes en que Omar, acompañado de una o dos personas –solo, a veces-, repartía hojitas recicladas en las principales calles de la ciudad, o en sus largas caminatas por las colonias ensenadenses y la zona rural, pidiendo con toda su esperanza a la gente que despertara y no volviera a creer en los partidos de siempre.

OMAR LOYOLA MANCILLAS
Mancillas y Carlos Loyola (izquierda) en foro con Omar (Archivo).

Yo mismo, cuánto hubiera querido tener a mi disposición una Macbook Pro con Corel, aunque sea, ya no digamos In Design, para hacer un diseñito decente; ni qué decir de personal a mi cargo para que cada área funcionara mejor: Lo mío es escribir y desarrollar contenidos; me disculpo por las imágenes feas, aunque al final sí tuvimos apoyo gratuito de algunos diseñadores y me siento muy contento.

Por supuesto que lo de arriba no es una queja ni pretendo causar lástima al lector. La sensación que tenemos Omar, yo y los 15 ó 20 que estuvimos permanentemente trabajando en el proyecto es de una inmensa felicidad porque el resultado fue impresionante, tomando en cuenta contra qué nos estábamos enfrentando, y con qué.

La poquitita gente que aún se burla de nosotros diciendo que perdimos, me sorprende por su corta visión de las cosas: El camino está pavimentado para lo que viene. No sé si vaya a ser Omar o alguien más del equipo, pero quien se anime a volver a contender por la Presidencia –Municipal de Ensenada desde nuestra plataforma, esta vez ganará y me atrevo a anticipar que por paliza, a menos que el PRI ejecute un gobierno maravilloso, lo cual respetuosamente dudo.

Es un poco frustrante, sí, leer ahora a miles y miles de arrepentidos en la “fan page” por no votar por Omar esta vez, por miedo, por creer que nadie más lo apoyaría, porque creían que las cosas ya estaban compradas y decididas. Con ellos no hubiera quedado duda de quién habría ganado en los números. Pero la sociedad ensenadense va en pleno crecimiento intelectual y seguramente este error no volverá a suceder.

La principal victoria fue que cientos de personas ya están hartas de los partidos y encontraron en este joven Ingeniero, con sus virtudes y carencias que cada día son menos, a un auténtico líder. Los que tenemos años observando analíticamente a la sociedad ensenadense sabemos lo difícil que es esto, porque rápido nos ponemos a llamarle “huevón revoltoso” al que alza la voz y pretende enfrentar a los poderosos.

OMAR GARCIA 12ABRIL2

Hoy Omar está en una posición privilegiada que los líderes de izquierda o derecha, con sus millones, jamás podrán comprar. Legitimidad, le dicen a lo que ahora posee este candidato independiente. Una legitimidad y profundidad social que también han añorado docenas de activistas sociales que andan por ahí, y que tristemente nunca han tenido eco en la comunidad.

Así que ¿perder? Claro que no. Aunque no formara parte de esto, yo personalmente me siento feliz de este despertar ciudadano y de que los partidos políticos que tanto daño le han hecho al lugar donde nací, tienen los días contados. Porque no hay dinero suficiente en el mundo para comprar a la mayoría del padrón electoral. Y está visto que a la próxima sí saldrán a votar muchos más.

La victoria perdiendo de esta campaña fue que la semana pasada nosotros recibimos despensas de cientos de ciudadanos para poder sostener al equipo que defendió el voto, ¡y no al revés para comprarlos! La victoria perdiendo es que ahora miles de personas están dispuestas a apoyarnos en lo que sea durante la siguiente campaña, porque ya vieron que somos de verdad y que Ensenada ya no aguanta otra temporada más de gobiernos emanados de dos partidos políticos. La victoria perdiendo es que ahora, donde nos paremos, lo hacemos con una gran dignidad y una gran sonrisa, porque no hay enemigo tan grande que nos asuste ni trabajo tan difícil que no se pueda realizar con empeño, talento e imaginación para improvisar.

De eso nos excedimos en el famoso “tope de campaña” y el resultado está ahí, se puede ver, oler, tocar y fiscalizar.

Ensenada ganó perdiendo porque, aunque el abstencionismo volvió a imponerse, las condiciones están dadas para que la próxima elección sea una de las más participativas de la historia y se sienten las bases para un destino diferente. Porque Omar es alguien decepcionado de la política, como muchos, pero, como pocos, tuvo el valor de levantar la mano y hacer algo. Y tener éxito, que es mejor. Así que aquí en nuestros corazones no se siente ninguna derrota. Pura bonanza y agradecimiento a toda la gente que creyó. Incluso a los que creyeron tarde.

Seguirán oyendo de este proyecto.

NESTOR CRUZ TIJERINA* Periodista, entre 2011 y 2013 fungió como auxiliar en la Dirección de Comunicación Social del Congreso del Estado. Asesor en la campaña de Omar García. Colaborador de A los Cuatro Vientos.