Decreto calzado-textil encarece la vida en Baja California

Se quejan industriales y comerciantes fronterizos y anuncia nueva fuga de compradores a Estados Unidos.

Las exenciones para la región fronteriza llegaron a su fin en enero, afirman.

Gabriela Martínez / El Economista / A los Cuatro Vientos

Tijuana, BC. Pese a que industriales de entidades como Guanajuato, Jalisco y Puebla celebran el nuevo decreto presidencial arancelario en materia de calzado y textil que protege al sector de las importaciones desleales, principalmente asiáticas, para las entidades fronterizas como Baja California tiene implicaciones contrarias.

El nuevo decreto condena a los comercios establecidos en la frontera a sumarse a la informalidad a través del contrabando, debido a que los cambios en materia fiscal gravan hasta 46% la mercancía textil y de calzado que se importa, advirtió el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Tijuana, Gilberto Leyva Camacho.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio (Canaco) de Ensenada, Rafael Chávez, manifestó que las nuevas reglas federales de importación que entraron en vigor en la entidad el 1 de junio, provocaron aumentos de entre el 30 al 40% en los precios finales al consumidor de ropa, calzado, juguetes y otros productos del ramo de la construcción, así como el fin de la competencia del comercio local con el sur de California.

Reveló que de nada sirvió el trámite que hizo el comercio y la industria fronteriza en la Secretaría de Hacienda para reconsiderar la medida impositiva que se anunció el 6 y 10 de enero en el Diario Oficial de la Federación, sin consultar previamente a los industriales y comerciantes y sin buscar alternativas de solución al problema real de la competencia desleal que ocurre y afecta las actividades empresariales del interior del país.

Al respecto, el líder empresarial de Tijuana explicó que el 10 de mayo pasado fueron publicados en el Diario Oficial de la Federación los nuevos lineamientos hacendarios, en los que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) determina impuestos de 25% para ropa que se utiliza por encima de la ropa, 20% para aquella que se utiliza por debajo de la cintura y 10% para zapatos.

ROPA EN TIENDA
Foto: unimexicali.com

Leyva Camacho aseguró que con los nuevos gravámenes, los comerciantes fronterizos quedan en desventaja con los empresarios que se encuentran en el centro del país, ya que la industria local además de costear estos aranceles debe pagar otro 5% de impuestos por precios estimados y 16% del Impuesto al Valor Agregado (IVA).

La industria textil y de calzado no es representativa en el estado, solamente en zapatos apenas tenemos unas tres empresas que no son competencia para todas esas decenas de negocios que prefieren ir a Estados Unidos para contrabandear la mercancía y vender mucho más barato en territorio mexicano porque no pagan impuestos. No tenemos una industria (textil-calzado) fuerte y la Federación está terminando por acabarnos”, advirtió el empresario.

Dijo que las nuevas políticas arancelarias, además de fomentar el contrabando, impulsan la fuga de consumidores que, según estimaciones del Colegio de la Frontera Norte (Colef), en el caso de Baja California ha significado una pérdida anual de aproximadamente 7,500 millones de dólares desde 2014, cuando entró en vigor la homologación del IVA en la frontera al 16 por ciento.

Se quedaron sin protección

El abogado fiscalista Adolfo Solís Farías,quien encabezó el amparo colectivo contra la homologación del IVA, explicó que cada año la SHCP analiza las fracciones arancelarias que integran las leyes aduanales, y con base en la necesidad de la industria mexicana decide que artículos deberán pagar impuestos y cuáles no.

En el caso de los estados fronterizos dijo que la Federación mantenía una consideración especial para los comerciantes de esa región que importan mercancía textil y de calzado debido a la competencia que mantienen esas empresas con los negocios situados al sur de Estados Unidos, pero desde enero de 2016 decidió eliminar esas excepciones, por lo que se están viendo afectados.