Continúa campaña mediática de Layzaola contra derechohumanista de BC

Una vez más Raúl Ramírez Baena, director de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, ex procurador de los Derechos Humanos y Protección Ciudadana de Baja California, inscrito en el programa de Protección de defensores de los derechos humanos de Naciones Unidas y colaborador de A los Cuatro Vientos, es objeto de ataques mediáticos sin contexto del teniente coronel Julián Leyzaola Pérez, candidato a munícipe de Tijuana por el Partido Encuentro Social (PES) a quien recientemente un centenar de organizaciones civiles y activistas defensores de los derechos humanos en México identificaron como el Secretario de Seguridad Pública Municipal en Tijuana (2008-2010) y Ciudad Juárez (2011-2014) que acumuló 18 recomendaciones de organismos públicos de derechos humanos, por lo que expresaron su preocupación por la seguridad e integridad personal de los defensores de derechos humanos y de víctimas de tortura en Tijuana, en el marco de las elecciones en el Estado de Baja California. Esta fue la respuesta del reconocido derechohumanista a los señalamientos del militar en el portal del periódico La Jornada BC:

LEYZAOLA RIE
La risa de la impunidad (Archivo).

“Por alusión personal, me veo obligado a aclarar, ahora en La Jornada Baja California, respecto a la entrevista realizada al Tte. Cor. Julián Leyzaola Pérez, publicada el día de hoy (2 de junio de 2016) en el portal de internet de tan prestigiado medio.

1.- Los Consejeros Electorales locales del INE en todo el país (192), además de los Consejeros Distritales (1,800), representamos la parte “ciudadana” del Instituto Nacional Electoral (INE); provenimos de diversos sectores de la sociedad civil y somos designados por el Consejo General del INE a convocatoria expresa, basándose en nuestra trayectoria. No formamos parte del Servicio Profesional Electoral, por tanto, nuestras actividades son temporales, duran poco más de 9 meses en cada proceso electoral. Yo fui designado en 2011 y este año fui ratificado.

2.- Lo anterior significa que, aun fungiendo como Consejeros Electorales, no dejamos de realizar las actividades profesionales que son la base de nuestro sustento diario. Hay consejeras y consejeros académicos, empresarios, activistas, abogados, etc. En lo personal, soy defensor de los derechos humanos y dirijo una organización de la sociedad civil.

3.- De acuerdo a lo anterior, ¿el Tte. Cor. Julián Leyzaola pretende que, por ser Consejero Electoral del INE, renuncie al derecho a defender los derechos humanos, que es a lo que me he dedicado desde hace muchos años y me seguiré dedicando, y a otros derechos como la libertad de expresión y la objeción de consciencia?

4.- Para explicar mejor lo anterior, cito algunos derechos de las y los defensores, reconocidos en la “Declaración de los Defensores de los Derechos Humanos” de la ONU: A recabar, obtener, recibir y poseer información sobre los derechos humanos; A presentar a los órganos y organismos gubernamentales y organizaciones que se ocupan de los asuntos públicos críticas y propuestas para mejorar su funcionamiento y a llamar la atención sobre cualquier aspecto de su labor que pueda impedir la realización de los derechos humanos; A denunciar las políticas y acciones oficiales en relación con los derechos humanos y a que se examinen esas denuncias; A ofrecer y prestar asistencia letrada profesional u otro asesoramiento o asistencia pertinentes para defender los derechos humanos; A ejercer legítimamente la ocupación o profesión de defensor de los derechos humanos; A obtener protección eficaz de las leyes nacionales al reaccionar u oponerse, por medios pacíficos, a actividades y actos, con inclusión de las omisiones, imputables a los Estados que causen violaciones de los derechos humanos.

4.- El Tte. Cor. Leyzaola niega enfáticamente haber participado “en alguna actividad deshonesta o delictiva”, porque no se le ha comprobado, dice, ante los tribunales. Precisamente, si de algo ha sido severamente cuestionado el Estado Mexicano por los organismos nacionales e internacionales de derechos humanos, ha sido por no desahogar las investigaciones sobre tortura, incluso las denuncias contra Julián Leyzaola que obran en las agencias del Ministerio Público del fuero común en Tijuana y en Cd. Juárez. La IMPUNIDAD en torno a las denuncias por violaciones graves a los derechos humanos es un mal que asola en todo el país y que afecta directamente a las víctimas de violaciones a los derechos humanos, ya que no pueden acceder a la justicia, a la verdad y a la reparación integral del daño causado.

JULIAN LEYZAOLA

5.- Julián Leyzaola continúa diciendo en la entrevista: “Hasta el día de hoy el señor (Raúl Ramírez) Baena fue y sacó de la cárcel a cuatro malandrines, todos sabemos que eran sicarios, que pertenecían al grupo del Teo (Teodoro García Simental)”. Y enfatiza: “Claro, es cierto, tal vez hubo golpes, tal vez hubo tratos indebidos a ciertas personas, pero eso no les quita que sean unos asesinos, unos sicarios… está bien, hay que meter a la cárcel a los que los trataron mal, pero no los saques de la cárcel… está comprobado que son asesinos, los tenemos otra vez en la calle”.

6.- Se equivoca Leyzaola, yo no fui y saqué de la cárcel a nadie. Fue una sentencia absolutoria dictada por el juez de la causa penal –precedida por una condena del Comité Contra la Tortura de la ONU y de una Recomendación de la CNDH- la que puso en libertad a las 4 personas detenidas (a quienes se les aplicó el dictamen pericial especializado llamado Protocolo de Estambul, que certifica oficialmente la tortura, resultando positivo), es decir, el juez, no yo, comprobó que no son asesinos. Además, tampoco son “malandrines”, son personas que merecen respeto a su dignidad y a no ser estigmatizadas con calificativos discriminatorios, menos por quien pretende ser alcalde de Tijuana y menos si fueron declarados inocentes. Leyzola ni siquiera concede el derecho a la presunción de inocencia, derecho elevado a rango constitucional.

7.- El Tte. Cor. Leyzaola admite por primera vez: “Claro, es cierto, tal vez hubo golpes, tal vez hubo tratos indebidos a ciertas personas…” Él lo dijo, no yo.

8.- No conozco ninguna norma, ley o reglamento que, como Consejero Electoral, me impida ejercer mi legítimo derecho a la libertad de expresión, a menos que Julián Leyzaola la cite y fundamente. Y si, como dice, estoy violando la ley en mi calidad de Consejero Electoral, ¿por qué no presentó un recurso de impugnación ante el órgano electoral nacional?

9.- Como Consejero Electoral, hago valer el principio inscrito en La Ley General de Víctimas, artículo 5, que dice: «No criminalización.- (…) Ninguna autoridad o particular podrá especular públicamente sobre la pertenencia de las víctimas al crimen organizado o su vinculación con alguna actividad delictiva. La estigmatización, el prejuicio y las consideraciones de tipo subjetivo deberán evitarse». Julián Leyzaola, como candidato a un puesto de elección popular, viola este precepto legal. Como Consejero Electoral mi obligación moral es señalarlo. Además de las 18 Recomendaciones giradas en su contra por los organismos públicos de derechos humanos, de los procesos abiertos en la CIDH y en la Corte Penal Internacional de La Haya y de las múltiples denuncias penales pendientes de desahogar en las AMP.

10.- Manifiesto mis más amplios respetos al Tte. Cor. Julián Leyzaola Pérez y le deseo una pronta recuperación física.

Atentamente: Raúl Ramírez Baena»