México, uno de los 4 países menos libres para el periodismo en Latinoamérica

Freedom House publicó su informe sobre Libertad de Prensa 2016, en el que México retrocedió un lugar y es considerado uno de los cuatro países no libres de América Latina, por los ataques y la corrupción que enfrentan los periodistas.

Animal Político

México es uno de los países más peligrosos para los periodistas. El país es considerado no libre para la libertad de expresión debido a los ataques violentos por parte de grupos criminales y la impunidad que enfrentan los comunicadores, según el informe Libertad de la Prensa 2016, de Freedom House.

En América Latina, la organización identifica cinco países como no libres: México, Ecuador, Venezuela, Cuba y Honduras.

Los países libres son Canadá; Estados Unidos; Belice; Costa Rica; Suriname; Guyana Francesa; Chile y Uruguay.

México volvió a retroceder un lugar en el ranking internacional de libertad de expresión, para colocarse en el 64 de 100 países este 2016. El año pasado se ubicó en el 63 y en 2014 en el lugar 61.

Según el reporte, los periodistas mexicanos enfrentan acoso, intimidación y ataques físicos, también ha autocensura en las zonas más afectadas por el crimen organizado y tratan temas sensibles para las esferas políticas como corrupción.

Pese a esto, dice Freedom House en México – al igual que Brasil y Colombia – los comunicadores realizan periodismo de investigación.

Estos son los aspectos en los que México “reprueba” en libertad de expresión, según el reporte.

Corrupción y crimen organizado. Al menos cuatro periodistas fueron asesinados en 2015; y tres más en los primeros meses de este año en estados donde hay presencia del crimen organizado como Oaxaca y Veracruz.

El reporte menciona el asesinato del fotoperiodista Rubén Espinosa en la Ciudad de México y que durante el gobierno de Javier Duarte en Veracruz (2010-2016) han muerto 12 periodistas.

PERIODISTAS ALTO MUERTES
Foto: redpolítica.mx

Protección fallida. El reporte señala que los mecanismos para dar seguridad a los periodistas y que sus casos de acoso sean atendidos por las autoridades federales, éstas han fallado en la resolución de los casos y castigo de los culpables.

Además, algunas autoridades desacreditan que los periodistas sean atacados por su profesión, en cambio establecen motivos personales como las razones de que sean atacados.

Leyes para intimidar. Aunque en México se despenalizó la difamación en las leyes federales en 2007, y varios estados lo eliminaron también de sus códigos penales, en 12 estados la ley marca que la difamación aún es un delito, lo que es utilizado para intimidar a los periodistas.

Manipulación por contrato y hackeo. Actores públicos y privados manipulan a los medios a través de contratos de publicidad durante el 2015.

En este rubro, Freedom House cita el caso del despido de Carmen Aristegui de MVS. La radiodifusora acusó al equipo de investigación de utilizar la marca sin permiso para promocionar el sito Mexicoleaks. El despido ocurrió meses después de que el equipo diera a conocer que la esposa del presidente Enrique Peña, Angélica Rivera había adquirido una lujosa residencia en las Lomas de Chapultepec, uno de los barrios las exclusivos de la capital del país.

Los ataques a sitios web son otra forma de censura a los periodistas, dice el reporte y pone como ejemplo los hackeos a los medios Aristegui Noticias, Centroline.mx, La Jornada de Oriente, Diario Cambio en Puebla y AVC Noticias en Veracruz.

Concentración de la información. El reporte señala que aunque en cada estado – y mayormente en la capital del país – hay diversos medios, esto no significa que haya diversidad en el sector, pues las personas se informan a través de las dos cadenas nacionales de televisión: Televisa y TV Azteca.

La baja penetración de internet en áreas rurales y la poca circulación de periódicos en estas zonas ayudan a que sea la televisión en principal medio de información.

Desde 2003 van 23 periodistas desaparecidos en México, en promedio, dos por año: informe

Tamaulipas, Veracruz y Michoacán concentran el 65% de los casos ocurridos en 12 años. El 96% de las desapariciones corresponden a reporteros que cubrían temas de corrupción y crimen organizado, según la organización Artículo 19.

PRENSA LIBERTAD CAMARA
Foto: eldesconcierto.cl

Desde el 2003 un total de 23 periodistas han desaparecido en México, en promedio dos cada año, sin que hasta el día de hoy alguno haya sido localizado. El 96 por ciento de los periodistas desaparecidos trabajaban en temas de corrupción y delincuencia con posibles autoridades involucradas.

Tres estados del país, Tamaulipas, Veracruz, y Michoacán concentran el 65 por ciento de los casos de periodistas desaparecidos. Hay otras siete entidades que también registran casos de por lo menos un reportero cuyo paradero es desconocido. El 2010 ha sido el peor año hasta ahora con seis desapariciones.

El Informe “Periodistas Desaparecidos en México” que a finales de abril presentó la organización internacional de defensa de la libertad de expresión Artículo 19, advierte que no hay otro país en el mundo que registre más casos de periodistas desaparecidos, lo que se agrava por la falta de resultados en las investigaciones de los casos.

Según la organización, aunque es claro que existe “un patrón” en la desaparición de la mayoría de los periodistas por los temas que cubrían, e incluso porque varias víctimas recibieron amenazas previas, las autoridades estatales y federales han mostrado resistencia incluso para reconocer que el trabajo de los periodistas es la causa detrás de la desaparición de todos ellos.

– “Los patrones identificados confirman las deficiencias en el tratamiento dado por las autoridades mexicanas. Es decir, ignoran u ocultan de manera sistemática los nexos causales entre la actividad periodística y el papel de las autoridades y particulares en la desaparición de los periodistas. De esta menara sostenemos que la mayoría de las desapariciones son forzadas en tanto no se descarte este supuesto en las investigaciones” dice el informe.

Cabe señalar que de acuerdo con el informe, el 2010 ha sido el año con el mayor número de periodistas desaparecidos con seis. Tres casos han ocurrido en el actual sexenio aunque en 2015 no se tiene registro de alguno.

Sin embargo, apenas este 7 de febrero – posterior al cierre del informe – se reportó la desaparición de la periodista Anabel Flores Salazar, luego de que presuntamente fue sacada de su domicilio en Veracruz pro varios sujetos armados. Se trata del primer caso ocurrido desde 2014. La periodista cubría temas de seguridad al igual que la mayoría de las otras víctimas de los últimos doce años.

Silencio forzado

REPORTERO DETENIDO  SOLDADO
Imagen: Internet

De acuerdo con los datos de Artículo 19, entre el 2003 y 2015 se tiene un registro de 23 periodistas desaparecidos y que actualmente permanecen sin ser localizados. Algunos casos  como el del reportero Moisés Sánchez, que fue víctima de desaparición forzada y luego su cuerpo fue localizado, no se incluyen en ese listado.

El informe destaca que 15 de los 23 periodistas desaparecidos cubrían asuntos de delincuencia organizada mientras que siete de las víctimas también abordaban temas de corrupción. Es decir, el 96 por ciento de los reporteros trabajaban o estaban especializaos en ese tipo de temas antes de su desaparición.

El informe también resalta que el 23 por ciento de las víctimas investigaban el posible vínculo de autoridades militares, federales o estatales con grupos del crimen organizado. En el caso específico de cinco periodistas hubo amenazasprevias de personas desconocidas y en otros dos casos las advertencias vinieron directamente de militares o policías municipales.

De acuerdo con Artículo 19, estos datos  son suficientes para que en todos los casos se investigue el posible involucramiento de las autoridades.

Sin importar el orden de gobierno, la participación y/o tolerancia de agentes estatales en torno a la desaparición de periodistas en México, es indicio suficiente para exigir que una de las principales líneas de investigación sea la conexidad entre la desaparición, el tipo de cobertura y los sujetos afectados por la búsqueda y difusión de la información” señala la organización.

Tamaulipas es la entidad que registra el mayor número de casos con seis periodistas desaparecidos. Se trata de los reporteros Pedro Arguello, Miguel Ángel Domínguez y Guillermo Martínez Alvarado, del periódico El Mañana; así como Amancio Cantú y Guadalupe Cantú de La Prensa. Todos ellos desaparecidos desde el 1 de marzo del 2010.

A ellos se suma María del Rosario Fuentes del portal Valor por Tamaulipas, desaparecida desde el 15 de octubre del 2014.

Veracruz junto con Michoacán son los otros dos estados con el mayor número de casos, con cuatro cada uno, aunque con el caso ocurrido esta semana de Anabel Flores, la entidad que gobierna Javier Duarte ya sumaría cinco.

Los periodistas desaparecidos en Veracruz son Jesús Mejía Lechuga de Radio MS Noticias, Gabriel Fonseca de El Mañanero Veracruz, Miguel Morales de Diario de Poza Rica, y Sergio Landa de Diario Cardel.

En Michoacán las víctimas son los reporteros José Antonio García Apac de Ecos del periódico La Cuenca, Mauricio Estrada Zamora de La Opinión de Apatzingán, María Esther Aguilar de Cambio de Michoacán, y Ramón Ángeles Zalpa de Cambio de Michoacán.

Muchas manos, cero resultados

Foto: animalpolitico.com
Foto: animalpolitico.com

El informe destaca que aun cuando existe a nivel federal la Fiscalía Especializada en Atención de Delitos contra la Libertad de Expresión (FEADLE)  que se especializa en investigar delitos contra periodistas, y que se suma a las Procuradurías de cada estado que también tienen facultades para hacerlo, los casos de desaparición de reporteros, al igual que ocurre con los homicidios,permanecen generalmente impunes.

– “Un común denominador es la carencia de investigaciones, y la impunidad de los delitos es constante: tanto en los primeros casos de periodistas desaparecidos como en el más reciente, a pesar de que los ministerios públicos tienen conocimiento de los hechos, se desconoce el estado, avance y/o resultados de las investigaciones -en caso de que existan- , así como las acciones para dar con el paradero de las víctimas” señala el informe.

Artículo 19 advierte especialmente que la existencia de la propia FEADLE, en lugar de convertirse en un canal para la resolución de los casos, se ha vuelto en varias ocasiones en otro paso burocrático pues no atrae las indagatorias y en algunos casos las duplica.

La existencia de dos averiguaciones en el nivel federal y local, advierte el informe, genera una duplicidad de funciones y de actuaciones que ponen a las víctimas indirectas (los familiares) en una revictimización constante.

Como ejemplo el estudio señala el caso de Moisés Sánchez, quien fue secuestrado a principios de enero de 2015 y casi un mes después se encontró su cuerpo sin vida. Tanto a nivel estatal como federal se “investigó” el caso pero las respuestas o llegaron tarde, o simplemente no llegaron.

Por ejemplo, el análisis destaca que la Fiscalía de Veracruz se tardó doce días en iniciar las investigaciones del caso y hasta el día de hoy no ha recopilado los videos del C4 que registraron la ruta del plagio del periodista, La FEADLE por su parte prefirió invertir dos semanas iniciales clave en indagar si Sánchez era o no periodista antes de ponerse a averiguar lo que había ocurrido.

La colaboración entre ambas autoridades para solucionar este caso fue nula, de acuerdo con el estudio.

El que los casos de las desapariciones de los periodistas no se resuelvan, destaca Artículo 19, genera un daño triple: No se detiene a todos los probables responsables; no se logra localizar a las víctimas; y no se esclarece el motivo por el cual se privó de su libertad (y posiblemente de la vida).

Tras un año, un nuevo caso

Artículo 19
Artículo 19

El informe “Periodistas Desaparecidos en México” arroja que en 2015 no se registraron casos de periodistas desaparecidos. No obstante, en el arranque de 2016 la historia es distinta.

Este 8 de febrero se reportó la desaparición de la periodista Anabel Flores quien, según la información oficial dada a conocer por la Fiscalía de Veracruz, fue sacada de su domicilio en el municipio de Mariano Escobedo por personas armadas y con uniformes similares a los de los soldados.

En su comunicado, la fiscalía dijo que había varias líneas de investigación abiertas en torno al caso de la reportera que cubría temas de seguridad, pero afirmó que también se indagarían “los vínculos” de la comunicadora, entre ellos una supuesta reunión con un presunto narcotraficante apodado “El Pantera” en 2014.

Artículo 19 emitió una alerta para que el caso sea resuelto y lamentó el pronunciamiento de la Fiscalía de Veracruz.

– “Resulta alarmante que a  pocas horas de haber comenzado la investigación, la Fiscalía de Veracruz, establezca en su primer comunicado un posible vínculo de la periodista con la delincuencia organizada, culpabilizando a Anabel Flores, y violando su debido proceso. La obligación de las autoridades de procuración de justicia en investigar y no criminalizar”.

La organización recordó que Veracruz es actualmente la entidad más peligrosa del país para ejercer la actividad del periodismo. La entidad que gobierna Duarte registró el año pasado 67 agresiones contra periodistas incluyendo cuatro desplazamientos forzados y el homicidio de tres comunicadores.