Crónica Analítica: Debate político en UABC: un análisis de candidatos, propuestas, intereses, actitudes y mentiras

Inicié este texto a manera de crónica, pensando en redactar una breve narración del debate llevado a cabo el miércoles 11 de Mayo en la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales de la UABC. Sin embargo, durante la redacción de la supuesta “crónica”, me encontré rodeado de tantos datos y propuestas de los candidatos que me sentí sobrepasado, “¿cómo discriminar lo “más importante?”, me preguntaba.

Daniel Arellano Gutiérrez* / A los Cuatro Vientos

No sé si el lector haya atravesado una sensación parecida alguna vez, tratando de comprender la política (nacional o internacional), pero a mí algo me quedó claro: tomar una decisión tan importante como lo es el voto implica estar verdaderamente informado. Porque detrás de todo candidato hay intereses, propuestas, historias, razones, orgullos, mentiras y toda la complejidad que representa el ser humano y la sociedad que habita.

A continuación desarrollo lo que quisiera llamar una “crónica analítica”, una especie de análisis narrado. Si bien recorté lo más que pude las intervenciones de los candidatos, el contenido sigue siendo bastante: nadie que termine de leer podrá decirse desinformado.

Espero que la lectura proporcione la oportunidad de analizar con más calma y claridad lo comentado, posibilidad que el contenido audiovisual no ofrece debido a la rapidez del bombardeo informativo. Sin más preámbulos, y esperando que el lector tenga un café a la mano, empecemos.

La carpa blanca está atiborrada de estudiantes. Por todos los extremos del lugar se ve gente parada que se ha escabullido debajo de la carpa para presenciar el debate político entre los candidatos a presidente municipal de Ensenada. En la entrada del recinto permanecen varios alumnos que no alcanzaron espacio, quienes aguardan pacientes a que dé inicio el debate. Quizás hubieran alcanzado un lugar si las cuatro filas delanteras no estuvieran apartadas para “invitados especiales” de los diferentes partidos.

A los candidatos presentes se les ve tranquilos, a la espera de que dé inicio el debate. En el templete están los siguientes representantes, ordenados de izquierda a derecha: Armando Ayala Robles (Morena), Silvia Gómez Correa (Movimiento Ciudadano), Carlos Loyola Peterson (PAN), Omar García Arámbula (Candidato Independiente), César Mancillas (PES) y Fernando Rivera Garibaldi (PRD). Seis de diez candidatos nos han honrado con su presencia, los otros cuatro ni sus luces. Novelo debe estar escondido en el armario, temiendo que lo increpen los alumnos como lo hicieran alguna vez los estudiantes de la Ibero con Peña Nieto. A quien engaño, los cimarrones no son tan despiertos.

Inicia la presentación del evento, con un estudiante explicando que el objetivo del debate es escuchar y analizar las propuestas de los candidatos. “Somos una comunidad crítica y propositiva”, dice el joven, “con valores como la libertad, la igualdad, la honestidad…”. Mi mente se pregunta si está hablando de la misma comunidad estudiantil que no se involucra ni siquiera en los procesos políticos de su universidad. Pero bueno, las palabras bonitas reconfortan siempre el corazón.

Aplausos y comienza el espectáculo. El moderador anuncia las reglas por el micrófono: “las participaciones serán de un minuto por candidato”. Resalta que enfatice lo siguiente: “está estrictamente prohibido manifestar cualquier muestra de rechazo o apoyo a los candidatos”. Bien por la libertad de expresión. “Se usará un cronómetro y un semáforo durante la participación de cada candidato para medir el tiempo”, menciona el hombre del micrófono, para después agregar que la discusión se desarrollará a partir de cuatro bloques, donde los candidatos se presentarán, hablarán de sus propuestas, y se les cuestionará sobre los diferentes temas a debatir: el transporte, las vialidades, el empleo y el problema del agua.

Empezamos con el primer bloque: la presentación de los candidatos. Inicia César Mancillas, hablando, por supuesto, de lo orgulloso que está de ser cimarrón. “Antes que nada, yo me siento muy contento de estar aquí […] Ya fui alcalde…”, (¿cínico?). Su participación se sintetiza en que “no es posible que mis universitarios estén sin empleo” (pero que comprensivo resultó ser el señor, ¡pero cuanta empatía y humildad!), y en la “gran experiencia política” que ha acumulado a través de los años (como ladrón profesional).

No son pocos los que videograban el evento con sus celulares. A mi derecha, por ejemplo, un sujeto graba el debate para transmitirlo en vivo por Facebook. Veo como los likes flotan y vuelan por la pantalla de su celular. Es evidente cómo las nuevas tecnologías de la información están cambiando la forma de hacer política: queremos más imagen, menos texto (bien por quien lea esto). Los diferentes partidos también han traído a su equipo de comunicación, para asegurarse de que no se les escape un solo parpadeo del candidato que les paga el sueldo. ¡Imagínese usted, que el jefe se saque el moco y no lo tengamos en video!

El siguiente en hablar es Fernando Rivera (PRD), quien prosigue agradeciendo el espacio y dando una breve semblanza sobre su experiencia en el ámbito social y económico de la ciudad. Le sigue el candidato de SEMPRA (digo, del PAN), Carlos Loyola Peterson, quien no menciona gran cosa en su discurso más que la importancia de votar el próximo 5 de Junio por “un rumbo claro”.

DEBATE CANDIDATOS UABC 11MAYO

La única mujer de todos los candidatos, Silvia Gómez Correa (representante de Movimiento Ciudadano), hace una semblanza sobre su carrera profesional, que incluye experiencia en el área médica y jurídica, con dos maestrías bajo el brazo, un doctorado, y menciona estar cursando la Licenciatura en Criminología. “No vengo de ningún partido político” (¿le creemos?). “¡La ciudad no ha cambiado en 30 años!”, comenta la señora. Se le acaba el tiempo a media frase y le apagan el micrófono.

Le toca el turno a Omar García, el candidato independiente de apenas 28 años. De inmediato resaltan las diferencias en cuanto técnica oratoria se refiere, pues el joven habla muy de prisa y en ocasiones se le lengua la traba; sin embargo, también proyecta una gran pasión al expresarse. De sus ojos desbordan ganas de tener un cambio verdadero.

Aprovechando su conocimiento y cercanía con la juventud, Omar menciona que estaba “harto de ver memes en Internet y quejarse sin hacer nada”, por lo que decidió abandonar la maestría (con beca CONACYT) que cursaba en México DF para buscar hacer un cambio en su ciudad natal. Rápidamente le recrimina datos duros a los otros candidatos (estrategia que seguirá utilizando a lo largo del debate), comenzando con el despilfarro de dinero que cada partido está gastando en las campañas políticas que se están llevando a cabo desde hace unas semanas: nada más que 158 millones de pesos distribuidos entre todos los partidos.

El siguiente candidato es Armando Ayala Robles (de Morena), quien contrasta con el joven candidato independiente por su buena oratoria; parece que alguien pasó la noche en vela practicando su discurso frente al espejo. Con voz fuerte y una buena comunicación corporal, menciona lo orgulloso que está de “nuestra Universidad” (se nota que no conoce a mi pequeña casa de borregos), y que Morena es “el proyecto de la mayoría” (bueno, pero ¿cuál de todas las mayorías?). Se acaba su tiempo y lo cortan.

El moderador menciona que el evento continuará con el segundo bloque, donde los candidatos presentarán sus propuestas, para lo que contaran con tres minutos cada uno. Inicia el Mancillado con miras al pasado: “Nosotros hicimos huelgas, y paros, y de ahí salió una nueva Universidad, y de ahí, no encontrar empleo, como ustedes, y yo no quiero esto”. Continúa otros dos minutos con su discurso de ex universitario luchón. “¿Qué les propongo? Ser un gobierno decente, honesto, justo, que no tenga interés de partidos, yo ya no los tengo”. ¿Qué? En serio, ¿qué? Bromeaba cuando mencioné aquello del cinismo, pero ahora sí me ha dejado callado. “Yo no soy nuevo en esto”. Baia, baia. El ex alcalde (quien estuvo antes que Enrique Pelayo, digo, para los desinformados) termina mencionando un dato interesante “consideren que el próximo alcalde podría durar 8 años, eh, a que eso no lo sabían, yo lo sé porque también fui diputado, y nosotros cambiamos la ley”. Pues, en efecto, no sabía eso.

La lona se mueve, respira y exhala cada palabra de los candidatos para evitar que nos intoxiquemos los presentes con tanto cinismo político.

Le toca a Armando Ayala Robles: “Estamos cada día convenciendo a más personas de que es posible un cambio” comienza, para luego atacar al bipartidismo del PRI-PAN y la apatía que provoca en la ciudadanía. “Si promovemos la inversión privada, va a haber más empleo para ustedes […] No les podemos decir cuántos empleos vamos a generar, pero sí vamos a crear las condiciones […] Vamos a abrir más universidades donando el 50% de nuestro salario». Sorprende que se comprometa a solucionar todo: las calles, el problema del agua, la falta de empleos, etcétera, pero no menciona de qué forma.

Continua Omar García: “Vamos a crear un gobierno ciudadano, donde la corrupción se acabe […] donde cada ciudadano, con un click, pueda consultar en qué se gasta su dinero”. Es bueno saber que alguien contempla las TIC (Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación) para la mejora de la administración pública. “Queremos eliminar la burocracia, que cuando vayamos al ayuntamiento nos atiendan como se debe”. El joven prosigue mencionando que están reclutando a los “mejores perfiles”, y que se encuentran recibiendo currículums en la sede de su organización. Enfatiza que tienen un plan integral para mejorar las vialidades y el problema de recolección de basura.

El siguiente en hablar es el representante del PAN, quien inicia con el tema del empleo: “nuestra ciudad es una ciudad muy poco competitiva […] yo tengo cuatro hijos, y ninguno vive en Ensenada, ¿por qué? Porque no alcanzamos a establecer las condiciones para su propio desarrollo”. Con un sueldo como el de SEMPRA, seguro prefirió mandarlos a vivir al primer mundo. “Vamos a crear las condiciones para que en Ensenada aterricen las inversiones productivas que generen las condiciones…”. Continua el discurso repitiendo la palabra “condiciones” cada veinte segundos. “Antes no había universidades, y nos íbamos fuera a estudiar, pero regresábamos aquí a trabajar. Ahora se han invertido las cosas”. Ese último comentario despierta mi curiosidad.

Es el turno de Fernando Rivera Garibaldi: “Yo también, como ustedes, fui un soñador de pelo largo…”. Este señor definitivamente no sabe mucho de mi generación, si lo hiciera sabría que ese referente hoy es la minoría. Continúa hablando con nostalgia de la lucha social de su juventud: “Antes nos golpeaban más […] La lucha de la izquierda no se perdió, ustedes tienen libertades que antes no teníamos […] Ahora es el momento de involucrarse en la política partidista”. Curioso que manifieste una postura completamente opuesta a la de los candidatos independientes. “Tenemos que empezar por ordenar el desorden financiero. Nuestro municipio está endeudado, […] gasta 80 centavos de cada peso en salarios. Es un gobierno de amigos”. El señor encaja perfectamente con el PRD. “¿Cómo podemos hablar de traer industria si no tenemos agua?”.

CARLOS L OMAR G CESAR M DEBATE UABC

Silvia Gómez vuelve al ataque: “Yo no escuché propuestas concretas […] Hay leyes (tantos estatales como municipales) en apoyo a estudiantes […] De ser elegida como presidente municipal, voy a gestionar el FOINFRA para que los jóvenes tenga mayores oportunidades de empleo al egresar de su carrera”. Sorprende que la candidata menciona un par de artículos constitucionales que declaran el agua como recurso municipal: “Tenemos que legislar para que el agua dependa del municipio, y no del Estado”. La candidata se traba al intentar hablar inglés, lo que provoca algunas risas entre los alumnos; ahí se fue algo de prestigio, y quizás un par de votos.

¿Cuántos estudiantes habrá aquí? ¿Cien? ¿Doscientos? ¿De esos cuántos tienen verdadera capacidad para generar un análisis político? Porque se supone que los asistentes se convertirán por su mera presencia en líderes de opinión. Ellos, que han escuchado, analizado, sopesado las propuestas de todos los candidatos, saldrán de aquí y hablarán de lo acontecido en el debate con sus amigos y conocidos. ¿Cuántos procesos electorales han atravesado estos estudiantes? Los candidatos tienen una oportunidad única: la atención de los alumnos. No sorprende que el discurso vaya dirigido a las oportunidades de los estudiantes. Chicle y pega.

El moderador prosigue con el tercer bloque, donde se dará inicio a la dinámica del debate. Se le hará una pregunta a cada candidato y tendrán dos minutos para responder. Los otros candidatos podrán responder hasta el final con una contrarréplica, para lo que tendrán un minuto.

La primera pregunta le toca al candidato blanquiazul: “¿Qué hará usted para que los poblados y ejidos tengan acceso a servicios públicos, como recolección de basura, alumbrado público, áreas verdes y pavimentación de avenidas?”. El bigotón se enfoca en la problemática de la basura, mencionando la necesidad de un centro de transferencia donde los camiones puedan depositar la basura recolectada, sin tener que dar tanta vuelta por la ciudad. “Ensenada necesita alrededor de 35 camiones, porque recolectamos alrededor de 400 toneladas diarias”.

Resaltan los comentarios del candidato respecto al alumbrado público: “pues ahí la lleva, están reponiendo el alumbrado público curiosamente en época de elecciones”. Eso es un hecho que habría que ser ciego para no ver (literalmente). Menciona que se debe continuar con la renovación del servicio, y que el problema no son las concesiones, sino las trampas del contrato. Respecto a la pavimentación, menciona que se cuenta con 350 millones de pesos para “recuperar el rezago”, y si no me equivoco, el candidato da a entender que ese dinero sería empleado para reparar las principales vialidades de la ciudad, para evitar “que afecte la economía”.

Llega el momento de la contrarréplica, siendo la candidata de Movimiento Ciudadano quien toma primero la palabra: “Tenemos una Ley de Transporte Público que no ha sido ni revisada ni reformada”. Entre cantinfleos, la señora acusa a los otros candidatos de no conocer su ciudad: “podemos conocer el centro, ¿pero qué hay de todas las colonias?”.

Continua el único candidato sin logo en su camisa (yo creo que no le dio tiempo de mandarlo a hacer tras su salida del PAN), César Mancillas. En síntesis, dice que todo está mal (¡hasta los bomberos!), pero que durante su gestión todo lo hicieron bien.

Desde que inició el debate no dejo de preguntarme, ¿cuántos de los estudiantes a mi alrededor sabrán quiénes son realmente los candidatos? ¿Cuántos saben que Mancillas se salió del PAN tras no ser electo como candidato para contender con el Partido Encuentro Social? ¿Cuántos conocen los nexos entre Loyola y SEMPRA? ¿Cuántos conocen de verdad a los políticos aquí presentes? ¿Cuántos votos serán secuestrados por los discursos del día de hoy? Ojalá que pocos.

El candidato morenista, Armando Ayala, abate nuevamente el bipartidismo: “las alianzas ya tienen repartidos todos los puestos […] Para lograr servicios eficientes tenemos que tener recursos, y para tener recursos hay que llegar al poder sin compromisos […] hay que defender el interés público”.

Cuando llega el turno de Omar García, el joven arremete contra Loyola: “¿Qué va a saber usted de necesidades si se la pasa en su Suburban haciendo campaña?”. A ras de este comentario los espectadores del debate expresan un “uh” colectivo, manifestando su asombro ante el coraje del joven candidato. “Hablemos de números, somos ingenieros”, prosigue el candidato. “Tenemos que poner centros de acopio en la ciudad para poder transportar toda esa basura. Hay que atender las delegaciones, porque hablamos de las colonias de la ciudad, pero tenemos 22 delegaciones […] hay que hacer un plan integral, nosotros ya lo tenemos”.

Le sigue el turno al candidato perredista, quien reclama que servicios como el alumbrado público se han privatizado: “todo ciudadano tiene derecho al alumbrado público”. Es, definitivamente, un militante de izquierda.

Terminada la participación del candidato, el moderador le recuerda al público que está prohibido expresar favoritismo o rechazo por un candidato ¿Qué es esto, la Italia fascista? El siguiente tema a tratar es el del transporte público, y la candidata de Movimiento Ciudadano es quien inicia: “En la Ley está todo […] en la Ley de Transporte Público ya están delineadas las condiciones en que deben operar el transporte”. La candidata continuará insistiendo en la aplicación de la Ley como medida para mejorar todos los problemas que aquejan a la ciudad; si tan sólo no existiera la impunidad. “Hay que rediseñar rutas, porque nos estamos convirtiendo en una ciudad como Tijuana”.

Continua el candidato SEMPRA-PAN: “Ya hay dos planes que fueron realizados por el IMIP, que no se han llevado a cabo”. El bigotón encara a la candidata y le pregunta que haría con esos planes y con el IMIP.

Le toca Mancillas hablar al respecto: “El problema del transporte público es que está politizado”. A continuación el ex panista comienza a narrar cómo, años atrás, durante su gestión, se fundó el IMIP y realizaron el estudio que menciona la candidata. Sin embargo, comenta “los planes están, pero no se les dio seguimiento”.

Prosigue el candidato de Morena señala los nexos entre Mancillas y el IMIP: “es muy lamentable ver que el candidato de la alianza diga que todo el sector transportista está con él, ya hizo sus acuerdos”. Propone que, de ser electo sacará los dos estudios (uno de Vialidad y Transporte, otro de Transporte Público Urbano Fijo), y que se establecerán cuatro vías: Vía rápida, transporte turístico, vía interna, y transporte de carga pesada. Lo cortan nuevamente; alguien necesita que le regalen un reloj.

Le toca a Omar García hacer uso de la palabra. Revisa sus apuntes, toma el micrófono y comienza: “vamos a hablar con los concesionarios, si dicen que no les alcanza, pues negocio que no da, déjalo papá, y lo va a tomar el ayuntamiento”. Habla de meter un transporte digno y económico para llegar a tiempo a clases y que los profes no nos dejen fuera; el joven todavía tiene su espíritu de estudiante fresco.

Continua el candidato perredista: “Coincide en que es un problema politizado […] muchas de las concesiones están en manos de unos cuantos”. Describe brevemente la red choferes-cocesionarios, y habla de cómo el problema de los baches aumenta el costo de mantenimiento.

De nuevo el turno de Silvia Gómez, quien insiste en usar los instrumentos legales. “Las leyes se reforman […] vamos a actualizar la ley y ver los reglamentos”. No se nota para nada su formación como abogada.

DEBATE UABC 11 MAYO

El moderador anuncia la siguiente pregunta, que le corresponde responder al candidato de Encuentro Social: ¿Qué acciones tiene para solucionar el desabasto de agua? Mancillas comenta que es necesario reusar el agua, pero también traerla de nuevas fuentes. Añade: “Somos el municipio que paga más cara el agua […] Agua sí hay, pero hay problemas técnicos y administrativos en CESPE”. Encuentro en sus comentarios una contradicción que me confunde, ¿hay o no hay agua pues? El candidato termina diciendo que “hace falta un líder, que tenga experiencia”, y menciona el caso de la colonia Hidalgo, donde es “lamentable” porque les cortan el agua muy seguido.

Una señora a mi lado, maestra de la escuela de medicina, comenta por lo bajo: “Y luego ni te avisan, es lo peor”. Concuerdo con ella, no hay nada que descubrir que hoy tampoco habrá agua.

Le toca el turno al PAN, cuya participación se resume en: “Yo fui director de CESPE […] hay que mantener a CESPE fuera de la política […] lo que se necesita es eficiencia operativa, no sólo traer más agua […]”.

Continúa la candidata de Movimiento Ciudadano, quien habla de los chorros de agua desperdiciados alrededor de la ciudad, debido a la “mala administración”; disculpe señora, pero eso ya todos lo sabemos. “Mientras todos los recursos se vayan al Estado, continuaremos con la misma problemática […] al director de CESPE siempre lo nombran de arriba, o desde el partido en turno”. Eso huele a verdad.

Armando Ayala concuerda con su “amiga Silvia”, y comenta: “sabemos que CESPE es caja chica del gobernador […] Por eso yo estoy proponiendo municipalizar el agua”. Bueno, esa es una propuesta interesante. Al candidato le cortan, nuevamente, la intervención.

Le toca el turno a Omar, quien arremete contra los candidatos de sangre panista: “Me sorprende escuchar al químico Mancillas, y al ingeniero Loyola diciendo que ambos fueron directores de la CESPE, siendo que el señor Mancillas la utilizó como trampolín para la presidencia municipal, y para el señor Loyola, pues es el padre de cobrar el aire, entonces me sorprende que no tengan una propuesta concreta”. Duras críticas del joven, quien trae la propuesta de municipalizar el agua y evitar que su racionalización obedezca a fines políticos o partidistas.

Continua Fernando Rivera con su contrarréplica, quien coincide en que en los ensenadenses debemos tener “el destino del agua en nuestras manos, y no que dependa de los caprichos del gobernador”.

El candidato del PES habla nuevamente, pero sus comentarios dejan mucho que desear: “Hay que ser serios, no estamos buscando la presidencia de alumnos de la prepa […] Yo tengo experiencia, venir a aprender es muy difícil”. Lo siento señor Mancillas, pero usted ya tuvo varias oportunidades, y la verdad nos terminó decepcionando a muchos.

El moderador anuncia que el siguiente tema a tratar es el combate al desempleo. Yo en lo personal tenía mucho interés en ver que propuestas traían los candidatos en este rubro, pero la verdad terminé tan decepcionado en este bloque, que prefiero ahorrarle tiempo al lector. Lo más rescatable fueron los comentarios de la candidata de Movimiento Ciudadano, quien dijo que “nos ponen a trabajar en áreas que no son nuestras” (algo que muchos profesionistas hemos vivido), y los representantes de Morena, Omar y PRD coincidiendo en impulsar el turismo y la pesca. Eso sí, Omar vuelve a cuestionar a Mancillas, preguntándole esta vez si pensaba regresar el dinero que se robó durante su administración.

Una muchacha degusta sus tostitos con chile mientras atiende el debate. Otra chica sentada frente a mí disfruta de un dulce de chile ¿Quién dijo que la política no puede ser dulce?

Mientras mueve los brazos como si hubiese estudiado artes escénicas, el candidato de Morena pide analizar a los candidatos, y hace énfasis en el candidato ausente del PRI: “Si no dan la cara aquí, frente a los estudiantes, ¿cómo la darán si ganan?”. Le concedo algo de razón al hombre.

A continuación, el moderador introduce el siguiente tema, preguntándole al candidato de Morena, Armando Ayala, “¿Qué propone para hacer más eficiente el gasto público, tomando en cuenta que gran parte del presupuesto municipal se deroga en gasto corriente?”

El candidato responde que PRI y PAN han hecho del ayuntamiento una bolsa de trabajo: “Hace 8 años había 400 empleados de confianza, hoy hay 1144, si no me equivoco”. El morenista habla de llegar a un acuerdo con el sindicato para el congelamiento de plazas, y se compromete a bajar recursos federales y estatales.

La primera réplica va por parte de Loyola, quien le reprocha al candidato anterior el no haber mencionado la “capacidad de gestión”, necesaria para llevar a cabo sus propuestas. “Tenemos que llegar con el proyecto ejecutivo en la mano, de otra manera el recurso no va a llegar”.

UABC CENTRO COMPUTO

Continua la candidata de Movimiento Ciudadano: “No se despedirán empleados […] Vamos a llevar a cabo una reingeniería administrativa y financiera”. La señora menciona que no se despedirán empleados, porque esa estrategia ya se llevó a cabo años atrás con Catalán, y el ayuntamiento terminó perdiendo “millones” en juicios.

Comenta ahora Mancillas, cuyo llamado a la humildad debería haberle provocado una mordida de lengua sanguinaria. El candidato menciona que “El respeto es lo más importante […] no es un tema de jóvenes y viejos, sino de buenos y malos”. Créame, señor ex alcalde, que los ensenadenses tenemos bien claro quién es el malo aquí.

Omar vuelve a comentar que pondrá al personal mejor capacitado en los puestos de gobierno para reducir el gasto de nómina, mientras que (a continuación) el candidato perredista menciona un punto clave: “todos hablan de reducir personal, pero nadie menciona cómo”. Además, agrega que “es un problema complejo porque no tenemos dinero”.

Ayala vuelve a tomar la palabra, quien hace énfasis en que Morena se distingue del resto de los partidos desde el momento en que sus integrantes están donando el 50% de su salario.

El moderador anuncia que la siguiente cuestión a tratar será la de “Dotar a Ensenada de mejores vialidades”, y Omar García es el primero en responder a la cuestión. El joven, ingeniero de profesión, saca a relucir todos los conocimientos de su formación. Habla de realizar un análisis de todas las calles de la ciudad, que las obras serán supervisadas con ética, y menciona que muchos de los problemas actuales de bacheo se deben a la mala calidad del material y un mal diseño de las vialidades. “Nosotros vamos a transmitir cada acuerdo por Periscope para evitar compadrismos […] Eso de tapar los baches con arena no se debe hacer”.

El resto de los candidatos no dice mucho: PAN habla de evitar la corrupción; Movimiento Ciudadano habla demasiado fuerte para entenderle algo (seguro repite algo de las leyes); Mancillas, eliminar la corrupción; Morena, hacer ajustes; PRD, cantinflea sobre la corrupción (se parece en determinados momentos a López Obrador).

La lona blanca ondula con el viento, creando la ilusión de que se mueve igual que la fuerza natural que la arrulla. Los políticos sacan cifras tras cifras millonarias, mientras varios de los jóvenes de la universidad se preguntan a quién le pedirán prestado el día de hoy para completar el pasaje del micro.

Llega el momento del cuarto bloque: “¿Por qué es el candidato idóneo para ser el próximo presidente municipal de Ensenada? Inicia Loyola con el discurso de: “Soy Ensenadense y ciudadano […] He visto cómo ha disminuido la calidad de vida en la ciudad”. Disculpe usted, pero trabajar para una empresa trasnacional durante 20 años no habla muy bien de su lealtad a la ciudad y sus ganas de sacarla adelante. Cada acción cuenta señor.

El siguiente en hablar es Omar García: “Los partidos deberían pedirnos una disculpa de rodillas por todo el daño que le han hecho al país”. Se vale soñar, es muy bonito dejarse llevar por el ideal de la justicia. “Sé discernir lo que está bien de lo que está mal, conozco las necesidades y carencias, las he vivido […] En su rostro veo mi rostro”. El candidato me termina contagiando su entusiasmo. Supongo que esta es la “llama de esperanza” de la que muchos adultos hablan cuando voltean a ver con nostalgia la lucha social llevada a cabo durante su juventud. Omar es el líder que nuestra generación estaba esperando, esperemos que no nos decepcione.

Mancillas vuelve a la carga, tratando de quedarse con el voto de los estudiantes a través del recuerdo de las obras que ha hecho para la comunidad estudiantil. “Mi interés es que tengamos vida digna”, dice el señor ladrón. Veo en su discurso el cinismo que se ha convertido en una propiedad del político mexicano, ¿qué tan carcomida está el alma de ese hombre para poder mentirnos a la cara con tanta hipocresía? Claro, tuvo que tragarse sus propias mentiras antes de venir a escupírnoslas.

En este punto del debate no son pocos los que han optado por destinar su atención a las redes sociales. Basta echar una rápida mirada alrededor para encontrar varias cabezas ensimismadas en sus celulares. Los políticos han acabado con la tolerancia de los alumnos para aguantar que les mientan en la cara; bueno, siendo sinceros, estas nuevas generaciones no son capaces de centrar su atención en algo durante un tiempo prolongado.

Después del ex panista continúa el candidato de Morena, apelando a su historia como sinónimo de buena voluntad: “Soy Ensenadense de alma y corazón […] soy de una familia que ha salido adelante desde abajo, con valores como la honestidad, el respeto, la justicia […] Queremos que haya justicia social, no la repartición del poder”. Ayala también menciona que ha sido gerente de una televisora local por 15 años, lo que significa que debe tener bastante experiencia en cuanto a medios se refiere.

La represente de Movimiento Ciudadano habla de haber “vivido todas las necesidades de las colonias” y de tener “conocimiento y formación administrativa”. Termina su discurso apelando a que “es mujer, pero una mujer fuerte”. Buen intento de acaparar el voto femenino.

El último candidato en hablar es Fernando Rivera, quien hace un chiste sobre el banquito que le tuvieron que traer para estar a la altura del púlpito. Retoma su discurso de izquierda: “Tenemos que mejorar la educación […] creemos en la libertad y la igualdad, en tener filosofías claras […] Yo también soy producto del esfuerzo, no vengo de pañales de seda”. Hay que investigar cuántos de estos candidatos “humildes” han firmado ya la iniciativa 3 de 3.

La participación del candidato perredista es la última de todas. A continuación llega el momento de la despedida, donde todos los candidatos hacen un último esfuerzo por ganarse la simpatía de los presentes. Nada que no hayan dicho durante el transcurso del debate: Que hay que votar con conciencia, limpiar al país de la corrupción, hacer un análisis del discurso político porque hay mensajes ocultos (aquí estamos, a sus órdenes), razonar el voto, etcétera.

Mientras el joven cimarrón que diera inicio al debate se encarga de la despedida y agradecimientos protocolarios del evento, observo que un muchacho a mi lado consulta una publicación del candidato independiente; Omar aparece en una selfie que se tomó antes de que diera inicio el debate. El compañero del celular se pone a leer los comentarios de la publicación, para después salirse al perfil del candidato y (tras curiosear un poco más) darle Me Gusta a la página de Omar García Independiente. Creo que está claro quién se ganó la simpatía de los universitarios.

Aplausos y concluye el encuentro. La gente comienza a retirarse del evento, y tras un par de saludos a colegas que presenciaron el debate, me sorprende encontrar a la secretaria Mirtha hablando con César Mancillas. ¿Pero qué se traman esos dos?

De regreso a casa me tocará escuchar en el micro a dos compañeras desconocidas hablar sobre el debate: “¿Qué te pareció?”, preguntará una. “Pues se me hizo que no traen propuestas, dijeron lo mismo de siempre”, responderá la otra, para luego agregar: “El candidato independiente es el que me llamó la atención”. Y es así como los líderes de opinión comienzan (comenzamos) a moldear la opinión pública. Para quien piense que no se dijeron propuestas, lo invito a leer con atención este texto.

DANIEL ARELLANO* Licenciado en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Baja California, Campus Valle Dorado, actual practicante en A los 4 Vientos. Interesado en el periodismo de investigación, la literatura, el estudio de las ciencias sociales y el desarrollo político del país.