La Quincena de la Ciencia

Descubren otros quinientos planetas del tamaño de la Tierra

El 7 de marzo de 2009, el telescopio Kepler fue lanzado al espacio con la finalidad de buscar exoplanetas, es decir, planetas fuera de nuestro Sistema Solar. Para ello, ha estado monitoreando las variaciones de brillo de 145 mil estrellas que están en la misma fase evolutiva que el Sol.

Joaquín Bohigas Bosch* / A los Cuatro Vientos / Fotografías: Internet

Exoplanetas

Esta información es transmitida a la Tierra, en donde es analizada buscando las variaciones de brillo que pueden ser atribuidas a eclipses debidos a planetas. Utilizando este y otros instrumentos de detección, desde 1988 los astrónomos han logrado confirmar la existencia de 3 mil exoplanetas y, con esta información, han calculado que pueden haber 10 mil millones de planetas parecidos a la Tierra, girando alrededor de una estrella parecida al Sol.

El 10 de mayo de 2016, la NASA anunció el descubrimiento de otros 1,284 planetas usando el telescopio espacial Kepler. Señalaron que 550 de estos planetas son pequeños y probablemente rocosos, y que en nueve de ellos es posible que haya agua líquida. Para que esto último sea posible, el planeta debe estar en la llamada zona habitable, que es un rango de distancias a la estrella alrededor de la cual gira; si el planeta está muy cerca de la estrella, el agua se evapora; si está muy lejos, se congela. Esta es una condición necesaria, pero ni remotamente suficiente para que puedan existir y prosperar seres vivos medianamente complejos, como las arañas, las culebras, los renacuajos y los abogados.

Una segunda piel para ocultar arrugas

Segundapiel

La piel es un órgano versátil que cumple con varias funciones fisiológicas en un medio ambiente cambiante. Su utilidad primaria es servir como una barrera protectiva que mitiga el efecto nocivo de temperaturas extremas, toxinas, microorganismos, radiación y agresiones mecánicas. También es una señal social que sirve para establecer el atractivo y el estado de salud del individuo.

El envejecimiento de la piel, ya sea por motivos cronológicos o por una exposición excesiva a la luz solar, crea problemas físicos y sociales irreversibles. La piel joven es más gruesa y bajo sus capas superficiales contiene más colágeno, que es la sustancia que le da elasticidad y firmeza. Después de la adolescencia, perdemos colágeno a una tasa anual de 1.5 por ciento (más cuando fumas y estás expuesto al Sol).

Avances recientes en la ciencia de materiales han resultado en la creación de pieles artificiales que son usadas, por ejemplo, para aplicar medicamentos, reparar heridas y monitorear el estado de salud. En una investigación reciente (Yu et al. Mayo 9, 2016, Nature Materials), reportaron el descubrimiento y la aplicación de un polímetro elástico que reproduce la apariencia y las propiedades de la piel juvenil. Los científicos produjeron esta piel después de 9 arduos años.

Trabajando con una compañía de cosméticos, aplicaron este material y un catalizador a base de platino a 25 personas, y encontraron que la segunda piel pudo ser usada cómodamente durante más de 24 horas. Como se contrae algo más que la piel natural, tiene el efecto de jalar arrugas y ojeras de la vejez, dándole un aspecto más juvenil a la persona.

Esta puede ser una mala noticia para los cirujanos plásticos. Ya que sólo se tiene que probar que la segunda piel no es dañina, es posible que esté a la venta en tiendas de cosméticos en un futuro no muy lejano. Como en la economía de consumo hay mercado para todo, podemos imaginar que habrán pieles resistentes y de tonalidades austeras para ir al trabajo, limpias y olorosas para cuando no hubo agua en casa y multicolores para ir a los reventones e impresas con imágenes para los que no se tatúan porque no soportan el dolor.

Los investigadores señalan que es posible hidratar la piel mediante una aplicación repetida del producto, lo que tendría un efecto positivo en el tratamiento de diversos tipos de eccemas, como la seborrea. Pero para ser usado con fines médicos, tienen que demostrar que funciona como lo anuncian, y eso toma mucho más tiempo.

Vacas sin cuernos

VacasSinCuernos

En Estados Unidos, cerca del 80 por ciento del ganado lechero es descornado con la finalidad de proteger la integridad de las personas que las manejan y la de sus congéneres vacunos. Es un procedimiento que le cuesta mucho dinero a la industria lechera y ha de ser muy doloroso, motivo por el que es criticado por los defensores de los derechos animales.

La semana pasada un grupo de investigadores anunció que habían editado el genoma de cinco vacas lecheras que nacieron descornadas (Carlson et al. Mayo 6, 2016, Nature Biotechnology). Si no hay oposición de la grey anti-genética, esperan que esta técnica sirva para descornar de manera rápida, eficiente, barata e indolora, tanto al ganado lechero como al de engorda que nace con cuernos (el 25 por ciento del total). No mencionan al ganado de lidia, pero se me ocurre que algún día habrá toros de lidia con cuernos suaves y deformables para salvaguardar la vida del torero (¿usará una espada de plástico?).

Los tacos de asada matan

TacosPastor

Siguiendo con el tema vacuno, una vez más se comprobó que la mortalidad natural (de todo tipo), es mayor entre las personas que diariamente consumen carne roja o procesada (Fields et al. 2016, The Journal of the American Osteopathic Association 116, 296).

Los autores llegaron a esta conclusión, evaluando dietas basadas en carnes y verduras en una población de poco más de 1.5 millones de personas. Inocentemente esperan que esta evidencia clínica sirva para que los tragones sin remedio cuiden más su dieta. En concreto, estimaron que en promedio los vegetarianos viven 3.6 años más que los taco-adictos. Desde luego, esto no significa que estos últimos tengan una peor calidad de vida. Por otro lado, considerando que cerca de la cuarta parte del calentamiento global es debida a la producción de ganado, es indispensable reducir el consumo global de carne, leche y derivados. Aunque duela.

JOAQUIN BOHIGAS BOSCH* Doctor en Ciencias. Físico-astrónomo. Investigador del Instituto de Astronomía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)