¿Por qué llamo a votar por Morena?

En los círculos donde me muevo hay un debate interesante. Muchos de mis amigos y compañeros consideran que Morena es una moneda que estaba en el aire y que ya se cayó. Otros, entre los cuales me encuentro, pensamos que la Dirección de este Partido está atrapada en muchos problemas internos que mediatizan o paralizan el trabajo de la militancia.

Jesús Sosa Castro / A los Cuatro Vientos

Se dijo que iba a ser un partido democrático, transparente y sensible oidor de las bases y esto no ha sido verdad. Hay expresiones abiertamente antidemocráticas, autoritarias y con una enorme dosis de arribismo político de personas que lo están desacreditando

En otros artículos he afirmado que en las filas de este partido hay un creciente desencanto. No sólo por lo arriba señalado, que es bastante, sino porque pudiendo ser un semillero formador de líderes de pueblo, ha devenido en un ramillete de politiqueros y acomodaticios buenos para nada. Una parte muy importante de los llamados cuadros intermedios son meros mandaderos que nada aportan a la organización. Han tejido sus ascensos en base a sus relaciones y a la existencia de sus grupos de presión. El aprendizaje político no se les da. Hay una especie de crisis en la capacidad de entender lo que pasa en el país. Se nota la falta de entendederas de muchos dirigentes. Pero con todo, el Proyecto Político de Morena que cacarearon más de la cuenta, ¡VA!

Esto es lo que se debate en muchos sectores del partido. Naturalmente que los líderes no lo ven ni lo oyen. Las bases han aprendido más que esos “dirigentes” No quieren que haga aire porque dejarán de ser lo que son, por lo menos hasta ahora. El pensador inglés Michael Oakeshott decía que: “a los políticos hay que exigirles que de cuando en cuando saquen a airear sus ideas” pero siendo precisos, muchos de los autollamados dirigentes de Morena no las airean porque no las tienen

Si todo esto y más se da en las altas esferas de Morena, ¿por qué yo votaré por este partido? Primero porque Morena no es de Andrés Manuel López Obrador y del montoncito de buenos para nada que lo rodean. Morena es la participación acumulada de millones de personas que andan en busca de una ruta que los ayude a encontrar una salida a sus necesidades sociales, políticas, económicas y culturales. Por decenios han venido buscándola sin ningún éxito. Los dirigentes en quienes confiaron, traicionaron a su gente y se convirtieron en comparsas del poder burgués.

AMLO GESTO BENITO JUAREZ

Hay quienes afirman que AMLO es un autoritario, antidemocrático, impositivo e incapaz de ver y oír a la gente. Y así es. ¡Yo se lo he criticado públicamente! Pero hay algo que otros políticos no han tenido ni tendrán jamás. Una trayectoria de trabajo, de conocimiento de las necesidades de la gente, de los problemas y riquezas del país.

Una experiencia invaluable que le dio gobernar la ciudad más compleja y difícil de México, y sobre todo, es un hombre incorruptible que en cinco años de gobernar la ciudad capital dio muestras de austeridad republicana dando un giro de ciento ochenta grados a las formas de hacer políticas al servicio de la gente. Ningún pelafustán del gobierno o de los partidos a su servicio le ha encontrado un solo acto de corrupción

Decenas de compañeros con los que platico y discuto sólo ven lo que pasa en las cúpulas de Morena sin analizar lo que pasa en el espectro de la política general. A mi juicio, su mirada es parcial. Sostengo en cambio, que López Obrador ha logrado ganar una parte importante de la confianza de las masas y que este fenómeno es lo que puede llevarlo a encabezar una transformación importante en el país. El General Lázaro Cárdenas iba de pueblo en pueblo hablando con la gente para rodear de éxito la expropiación petrolera de 1938. Esto mismo está haciendo AMLO y no es poca cosa. Hablar con la gente y plantearle lo que pasa en su entorno y en el país, es trabajar los códigos secretos que encontró el cardenismo para recibir el apoyo de la nación y expulsar del país a las petroleras extranjeras

La otra parte que es necesario analizar, es el por qué miles y miles de personas, respaldan el proyecto del que habla López Obrador. ¿La unánime exigencia de miles y miles de trabajadores que exigían Fuera Peña Nieto y todo su mal gobierno el 1º de mayo no tiene mayor significado? ¿Es acaso, una masa ignorante que no sabe lo que quiere y ha encontrado en el dirigente de Morena sólo una forma de divertirse? ¿Es la falta de cultura, la que incita a la gente a expresar el hartazgo que trae entre pecho y espalda y por eso mira hacia Morena?

José Saramago decía que “la esperanza es como la sal, no alimenta pero da sabor al caldo” ¿Después de la Independencia, la Reforma y la Revolución no podrá haber una nueva esperanza de cambio? ¿No fue la exacerbación de los abusos, de la pérdida de derechos y la panzada lo que levantó a la gente en esos grandes movimientos sociales? Desde luego que hay quienes apelan a una revolución de clase, encabezada por el proletariado, por los campesinos, por los explotados. ¿Pero… estamos ante esa posibilidad? ¿Están creadas las condiciones para detonar una revolución de esa naturaleza? ¿Tenemos la dirección revolucionaria capaz de dirigir esa revolución? Yo, francamente no veo esas condiciones. Lo que sí veo es una coyuntura política que los revolucionarios debemos aprovechar. Si la dejamos pasar, vendrán muchas décadas de oscuridad para el país. Por eso, yo llamo a votar por Morena.

JESUS CASTRO SOSA*Jesús Sosa Castro es un destacado militante de la izquierda mexicana. Articulista de SDP y colaborador de A los 4 Vientos.