La impunidad no engrandece: Soldados y policía torturan a una mujer (+ video)

Por las redes sociales (YouTube), nos enteramos de un video en el cual  dos soldados y un valeroso elemento de la policía federal, torturan a una mujer en el apacible estado de Guerrero. En las imágenes, vemos a una mujer descalza y sentada en el suelo de tierra, que llora y se queja mientras una soldado encañona con un rifle de asalto su cabeza.

Álvaro de Lachica y Bonilla/A los Cuatro Vientos

Más adelante, un agente de uniforme azul, aparentemente de la Policía Federal, le esposa las manos por detrás de su cuerpo, para luego asfixiarla con una bolsa de plástico, mientras la militar le hace preguntas sobre el paradero de otra persona de nombre “María”…»¿Vas a hablar? ¿Ya te acordaste? ¿O quieres más?», le cuestiona la uniformada.

La mujer asegura entre lloros que no conoce a María y suplica a los agentes -cuyos rostros no aparecen en el video- que se detengan. Sin embargo, le colocan nuevamente la bolsa de plástico en la cabeza. «¿Quieres más bolsa? ¿O quieres agüita? ¿O quieres toques? Dime tú, ¿qué quieres?», le cuestiona la soldada.

En los últimos segundos de la grabación, que dura cuatro minutos, uno de los presentes reprende la actitud de la pobre mujer: “Pinche vieja dramática. ¡Si estaba respirando!”.

El vídeo no ha tardado en hacerse viral en redes sociales y a repercutir en los medios de comunicación electrónica.

Los hechos ocurrieron el 4 de febrero de 2015 en Ajuchitlán del Progreso, en el estado de Guerrero y tras la difusión de las imágenes, rápidamente, la Secretaría de la Defensa Nacional, emitió un comunicado este jueves 14, en el que reconoce la veracidad de los hechos. La Sedena explicó que tuvo conocimiento del caso el pasado 10 de diciembre de 2015 e informó “inmediatamente” al Ministerio Público Militar, quien integró una averiguación previa correspondiente y detuvo a un capitán y a una soldado policía militar como presuntos responsables del delito de ¡DESOBEDIENCIA!

TORTURA MUJER 1

Ese ha de ser el motivo por que el 64 % de los habitantes de México aseguran no sentirse a salvo de la tortura.  La población mexicana sabe que, en su país, prácticamente cualquier persona puede ser torturada. 

Mientras tanto, como siempre, las autoridades miran hacia otro lado, y confían en que la comunidad internacional también lo haga. En esa situación, la justicia sigue estando fuera del alcance de la mayoría de quienes reúnen el valor suficiente para denunciar la tortura que han sufrido. Los peritos médicos a menudo descartan las lesiones o examinan a las víctimas demasiado tarde, cuando hace ya mucho que las heridas han curado. Así, con las pruebas físicas desaparecidas, y las pruebas psicológicas ignoradas, nadie rinde cuentas de lo sucedido.

En México existen leyes contra la tortura, pero casi nadie les presta atención, y los torturadores quedan impunes, en este caso a los militares, los juzgarían por desobediencia.

La necesidad de mejorar la seguridad pública en México es evidente,  pero para ser efectiva, cualquier estrategia que pretenda abordar el problema de la inseguridad debe también resolver la impunidad generalizada de los abusos militares cometidos durante diversos operativos.

Los abusos seguirán  ocurriendo porque los responsables no son sancionados, en gran parte debido a que la mayoría de los casos son investigados y juzgados por los propios militares, mediante un sistema de justicia militar que carece de garantías básicas de independencia e imparcialidad y  que la revisión por autoridades civiles de las decisiones adoptadas por los tribunales militares es sumamente limitada; prácticamente no existe ningún escrutinio público de las investigaciones y los juicios militares.

Tendríamos  muchos motivos para sentirnos orgullosos de nuestros militares, pero con acciones como esta, lo único que logran es mancillarlo… La impunidad no enaltece.

Observa el video:

ALVARO DE LACHICA* Miembro de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C. Andale941@Gmail.Com