El director de la CFE burla a mexicalenses

Después de mucha expectativa y esperar años por los ejidatarios afectados por las emanaciones de la Planta Geotérmica de Cerro Prieto de la Comisión Federeal de Electricidad (CFE) en el Valle de Mexicali, de varias reuniones en el Cabildo de Mexicali y de una visita en diciembre pasado a las oficinas en la Ciudad de México del director general de la CFE, Enrique Ochoa Reza, por fin, el 5 de abril pasado, el funcionario llegó a Mexicali.

Raúl Ramírez Baena* / Al Filo de la Navaja / A los Cuatro Vientos

Sin embargo, la visita resultó frustrante porque se realizó en un ambiente muy controlado por la propia CFE, cuidando que nada ni nadie incomodara o cuestionara al visitante, evadiendo la asistencia de representantes de los derechos humanos e incluso de la prensa. Sólo estuvieron representantes del gobierno del estado, el alcalde de Mexicali, Jaime Díaz Ochoa (a pesar de que como senador conoció de primera mano la problemática sin hacer nada al respecto, hasta la fecha); legisladoras y legisladores federales y locales, dos regidoras, el representante de los ejidatarios afectados, Ramiro Magaña y el investigador sobre las emanaciones de la Geotérmica, el Dr. Jesús Román Calleros.

Se llegó al extremo de impedir la asistencia a la reunión del principal promotor de esta visita y de las reuniones celebradas en el Cabildo de Mexicali, el ex regidor y hoy candidato del PEBC a una diputación local, Jorge E. Núñez. Como ya no es regidor, quizá se vetó su participación y otros aprovecharon la coyuntura para cosechar. Aquí se cumplió el adagio de que “nadie sabe para quien trabaja”.

Así, en lugar de avanzar en la resolución del conflicto, lo terso, oficialista y cómodo de la reunión permitió a Enrique Ochoa manejar las cosas fácilmente y cumplir con el objetivo de dejar una buena impresión de su visita sin resolver en esencia nada. Nadie abogo por Jorge Núñez, nadie planteó el problema como una violación al derecho a la salud.

Ochoa Reza desairó el informe de la Profepa, que en el oficio PFBA-DBC-UDQ/MX/652/2005 reconoce que la planta de la CFE infringe las regulaciones ambientales federales. No nos explicamos por qué entonces no ha interpuesta la denuncia correspondiente.

Las investigaciones del Dr. Román Calleros han comprobado la presencia de elementos tóxicos nocivos al ambiente, emanados de la Geotémica, como son: Cadmio, Manganeso, Litio, Mercurio. Boro, Arsénico, Níquel, Sodio, Potasio y Sulfatos; que el residual gaseoso contiene compuestos químicos letales como son: Ácido Sulfhídrico, Benceno, Tolueno, Xileno, Monóxido de Carbono, Etano, Metano Hexano, Hidrogeno, Nitrógeno, Amoniaco, y que su presencia en el ambiente es de suma importancia, ya que son relacionados con enfermedades como asma bronquial, cáncer de pulmón y de piel, anemia, leucemia, sordera y perdida del olfato.

El director de la CFE ha ignorado por completo estudios de alergólogos pediatras, oncólogos especialistas en inmunoterapia y neumólogos de la localidad. Incluso, personal médico de la clínica 5 del IMSS ubicada en el Ejido Nuevo León, a unos dos km de la Planta Geotérmica, asegura que se han incrementado en un 200 o 250 por ciento los casos de asma bronquial y de leucemia infantil de esa población. Existe la propuesta, tanto por el Colegio de Pediatras como por el de Alergólogos de Mexicali, para que las autoridades averigüen si los casos de leucemia y otro tipo de cánceres se deben a la Geotérmica de Cerro Prieto.

La planta de la CFE en Cerro Prieto. Irresponsable actitud del gobierno federal (Archivo).
La planta de la CFE en Cerro Prieto. Irresponsable actitud del gobierno federal (Archivo).

Al parecer, de la visita todo quedó en buenas intenciones y en promover otro estudio de impacto ambiental con investigadores de la UNAM, del Programa Universitario del Medio Ambiente que en el año 2012 hicieron lo mismo y determinaron la presencia de contaminación, “pero no a niveles que pongan en peligro a la población de la entidad bajacaliforniana”. O sea, ya sabemos que van a decir de nuevo. La investigación dará tiempo a la CFE para seguir alargando el conflicto.

Establecieron también que se va a promover otro estudio con un organismo “internacional”. Y todos felices, al menos, entre los asistentes a la reunión, porque en el salón del Ejido Hidalgo los pobladores se quedaron esperando, enojados y frustrados, como siempre. Es como dicen por ahí, les dieron “atole con el dedo”.

El problema de la Geotérmica es un asunto de derechos humanos que afecta a la población de Mexicali y, principalmente, a su Valle: Violaciones al derecho a la vida, a la integridad física (salud), a un medio ambiente sustentable, al trabajo (de los ejidatarios), a la propiedad ejidal y, como colofón, al derecho a la información, al negar el acceso a los periodistas a la citada reunión. Por eso era necesario que escucharan a los defensores de los derechos humanos, tanto de la CEDH como de la sociedad civil.

La regidora Alicia Martínez confirmó la versión de que Ochoa Reza advirtió que ante tanta contaminación -como se ha denunciado a nivel local- y si no hay acuerdo, entonces habría que cerrar la planta.

Si el director de la CFE habla en serio, el discurso sobre cerrar la Planta de Cerro Prieto va en consonancia con la apertura de los mercados al capital privado, a las inversiones extranjeras. Con la producción de energía eléctrica por particulares, se demuestra qué tan poderosas son las trasnacionales que lograron con la Reforma Energética el inicio del proceso de privatización de lo que era parte vital e histórica de nuestra soberanía: El petróleo y la generación de electricidad.

Ah, pero eso sí, «no se venderá ni un sólo tornillo de Pemex ni de la CFE».

RAUL RAMIREZ BAENA*Director de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste. Ex procurador de los Derechos Humanos de Baja California