Un ataque cibernético sumiría Estados Unidos en el caos

Un nuevo informe de la US Governement Accountablity Office (GAO) revela que en Estados Unidos no existe actualmente ninguna definición en materia de responsabilidades en caso de ataque cibernético contra el país.

Red Voltaire

11 de abril de 2016.- El informe de la GAO precisa que el principal problema reside en el hecho que en Estados Unidos no se reconoce una autoridad única al frente de las fuerzas armadas y de los servicios civiles.

La segunda es que no hay nada establecido en cuanto a la coordinación de las diferentes unidades militares implicadas.

Durante el ejercicio Cyber Guard 15, resultó imposible lograr que el Northern Command (el llamado Commando Norte, a cargo de la protección del territorio nacional estadounidense), la Guardia Nacional (cuyas diferentes unidades responden a los gobernadores del Estado donde tienen su sede) y el Departamento de Seguridad de la Patria (Homeland Security, también designado por las siglas DHS) trabajaran juntos para enfrentar un ataque cibernético simulado.

Un antecedente: ¡Y no fue un ataque premeditado!

CIBERATAQUE ALGORITMO

El 9 de julio, el periódico El Universal reportó desde la capital Washington que el fantasma de los ataques cibernéticos, que se han convertido en un quebradero de cabeza para el gobierno de Estados Unidos, reapareció ese día mediante una extraña sucesión de fallas en los sistemas informáticos, aunque hasta el momento no se encontró conexión entre ellas.

La Bolsa de Valores de Nueva York se vio obligada a suspender sus cotizaciones al inicio de sus operaciones; la compañía aérea United Airlines canceló más de 3 mil 500 vuelos y la página de internet del diario “The Wall Street Journal” se vio obligada a trabajar de forma parcial después de haber permanecido momentáneamente fuera de servicio.

En un intento por frenar las especulaciones, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, dijo que tras una revisión de los tres casos se descartó la posibilidad de un ataque cibernético y que sólo se trataba de una serie de fallas que coincidieron en tiempo y de las que el presidente Barack Obama fue informado.

“La necesidad de preservar la seguridad de infraestructura clave o de organizaciones de las que depende la seguridad o las finanzas en EU nos han obligado a estrechar la cooperación en materia de ciberseguridad”, recordó.

En Twitter, la Bolsa de Valores de Nueva York aseguró que “ninguna brecha” se había producido en su sistema informático que pusiera en riesgo la base de datos o al sistema y reiteró que se trató de “fallas técnicas” que obligaron a un cierre de operaciones entre las 11:32 y las 15:10.

El problema pudo originarse por la actualización de un programa informático instalado la noche del martes previo al problema.

En el caso de United Airlines, un fallo en su sistema, que confirmó la empresa, debido a un problema de “automatización” en uno de los enrutadores que interconectan a sus computadoras, afectó a más de 230 aeropuertos en EU y más de 130 en todo el mundo.

La situación se resolvió más de tres horas después, en medio de las protestas de los pasajeros.

“The Wall Street Journal” se quedó sin su página de internet durante 45 minutos aproximadamente.

Sin ofrecer mayores explicaciones, el diario informó que había vuelto a la normalidad después de reiniciar su sistema.

Descarta acto deliberado contra bolsa de valores y United Airlines

CIBERATAQUE PIRATA

Los problemas técnicos que paralizaron la Bolsa de Valores de Nueva York y de la aerolínea United no parecen haber sido provocados por actos premeditado, señaló ese día el secretario del Departamento de Seguridad Interna (DHS), Jeh Johnson.

Durante un foro del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales (CSIS), Johnson dijo haber hablado personalmente con el presidente de United Airlines, Jeff Smisek.

“Parece por lo que sabemos hasta este momento, que el mal funcionamiento de United y en el New York Stock Exchange no fueron el resultado de ningún actor nefario”, dijo Johnson.

Indicó que tiene menos información sobre los problemas técnicos que afectaron también al diario The Wall Street Journal, salvo que fueron solucionados.

La aerolínea United restableció asimismo sus operaciones.

No obstante, dejó en claro que la seguridad cibernética es una de las más altas prioridades para el Departamento de Seguridad Interna, aunque sostuvo que debe buscarse un balance entre las restricciones y las libertades.

“Puedo construir un sistema de correo electrónico perfectamente seguro, pero estaría limitado a 10 personas y nos desconectaría enteramente del internet y del mundo. Esto sería, también, como una prisión”.

Johnson reconoció que las amenazas cibernéticas se han incrementado en “frecuencia, escala, sofisticación y seguridad”.

Por su parte, el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, señaló que no hay indicios “de que actores maliciosos estén involucrados” en los problemas detectados en United Airlines y en la Bolsa de Valores de Nueva York.

En su habitual rueda de prensa, Earnest indicó que se ha abierto una investigación por parte del gobierno federal para determinar las causas, aunque sugirió que no hay planes para modificar los controles de la red informática del gobierno.

Estados Unidos fue recientemente objeto de un ataque cibernético contra la Oficina de Administración y Personal (OPM) del gobierno federal, en un incidente que comprometió los datos personales de al menos 4.2 millones de estadunidenses.

Aunque la administración Obama dice tener evidencia de los actores implicados en el ataque contra la OPM, no ha develado su identidad públicamente.

A raíz de ese ataque, puso en marcha una Unidad Especial de Ciberseguridad para realizar una revisión de 30 días de las políticas de seguridad cibernética del gobierno federal.

Apagón, caos total y el mundo al garete en cinta de NatGeo

NATGEO APAGON ELEVADOR

Antes, el 15 de diciembre de 2013, el diario argentino La Nación refirió acerca de un impactante filme de NatGeo –“El Gran Apagón”– que planteó cuál sería el escenario en Estados Unidos si sufriera un ataque cibernético que aislara a sus habitantes entre sí, y del resto del planeta.

Aunque NatGeo no se aventuró a realizar una hipótesis sobre lo que pasaría en un apagón global, sí lo plasmó con Estados Unidos como el sitio afectado en un eventual ataque cibernético que deje al país –y por ende a buena parte del planeta– totalmente incomunicado.

El gran apagón, es una película de dos horas que propone un escenario inesperado contado por sus protagonistas: una falla eléctrica que perdura 10 días y de magnitudes catastróficas provoca el colapso de un país entero.

Sin redes telefónicas, sin cajeros automáticos, sin luz, sin gasolina… sin escape. ¿Quién habrá sobrevivido cuando las luces regresen?

El gran apagón retrata las consecuencias que podría ocasionar una pérdida total de energía eléctrica, producto de un ciberataque y relatada por aquellos la sufren.

Esta producción combina imágenes impactantes obtenidas de apagones y desastres reales, como el Huracán Sandy, con el estilo dramático propio de una película. El resultado es una producción atrapante.

Los ataques y sabotajes a infraestructuras urbanas ya no se limitan a la ciencia ficción. Las ciberamenazas y las debilidades de la red están presentes todos los días.

CIBERATAQUE VIRUS MALIGNO

“El próximo Pearl Harbor al que nos enfrentemos podría ser un ataque cibernético que paralice los sistemas de energía, red, seguridad y financieros”, ha dicho Leon Panetta, exsecretario de Defensa de EE.UU.

La red eléctrica de ese país conecta a sus habitantes mediante 5.800 plantas de energía e incluye alrededor de 725.000 km. de líneas de transmisión de alto voltaje.

El 70% de los componentes clave de la red eléctrica, tienen más de 25 años, mientras que las centrales superan los 30 años.

En 2013 un informe del Congreso norteamericano alertó sobre la vulnerabilidad de la red y reveló que más de una docena de servicios públicos sufren ataques cibernéticos “diarios”, “constantes” o “frecuentes”, con una notificación de diez mil intentos por mes.

Dentro de este escenario, el filme presenta cinco historias diferentes: una familia a punto de tener un bebé en California; un cineasta adolescente en Texas; estudiantes atrapados en un ascensor en Arizona; una pareja de Nueva York aislada en un ático y una familia de preppers que espera lo peor.

¿Cómo sobrevivirán todos ellos 10 días bajo la oscuridad y sin electricidad?

He aquí algunos de los sucesos que se decantan a partir del momento en que el país más poderoso del mundo colapsa ante la oscuridad total:

APAGON CIUDAD

En el día 1, se apagan las luces en la vía pública. Las rutas están congestionadas. Las personas están atrapadas en subterráneos y ascensores.

La mayoría de los cajeros automáticos no está disponible. Los más jóvenes organizan fiestas y se pronostica un baby boom en nueve meses.

En el día 2, baños no funcionan y algunas áreas no tienen agua. No hay aire acondicionado. Los alimentos se pudren. Los supermercados enfrentan una demanda masiva de agua embotellada, alimentos enlatados, pilas y velas. Disminuye el suministro de gas.

La policía, los bomberos y el personal médico disponibles no son suficientes. Hay informes de saqueos e incendios. Los toques de queda se activan.

Si lo anterior le parece dantesco, tome en cuenta que el caos apenas se está iniciando.

En el tercer día, la policía, los médicos y las enfermeras trabajan las 24 horas con poco o ningún descanso.

Los funcionarios del gobierno y de servicios públicos continúan luchando para restaurar la energía. Las escuelas y los negocios están cerrados y las tiendas y supermercados están por cerrar completamente. Y todavía quedan siete días más…

Temor latente

CIBERATACANTE

Cruda, visceral y totalmente inmersiva, la película entrelaza historias ficticias de estadounidenses comunes y corrientes, cuyas vidas entran en caos, con la historia de una familia de “preppers” que se había preparado para lo peor.

El filme utiliza impresionantes videos caseros de apagones recientes reales y otros desastres intercalando dramáticas escenas filmadas. Vea lo que haría falta para sobrevivir desde el primer día y quiénes quedarían en pie al volver la luz.

En este contexto, se impone recapitular que este año un informe del Congreso norteamericano alertó sobre la vulnerabilidad de la red y reveló que más de una docena de servicios públicos sufren ataques cibernéticos “diarios”, “constantes” o “frecuentes”, y se detectan nada menos que 10 mil intentos por mes.

Si todo lo anterior le genera una suerte de vacío en el estómago al imaginarse, usted y los suyos, en una situación como la que viven los protagonistas del filme, observar el tráiler de El gran apagón sin duda alguna exacerbará sus temores de que algo así, efectivamente, llegue a ocurrir en el mundo civilizado.

Los ejecutivos de NatGeo aseveraron, con motivo del inminente estreno simultáneo de esta sesuda película –que tiene además sobrados tintes de documental– en la región, que esa cadena insiste en mostrar realidades e hipótesis sin un objetivo morboso o tremebundista.

El interés primario es, consecuente con el perfil de NatGeo, contribuir en la medida en que les sea posible a la concientización de las poblaciones del mundo para tratar de conservar el planeta y hacer un uso razonable de la tecnología.