Una propuesta aberrante

Mucho me sorprendió la propuesta de que una de nuestras calles pudiera llevar el nombre «Sal Fish” y otra el de «Baja Mil”. Ambas peticiones ya fueron presentadas formalmente al cabildo, quienes las analizarán.

Carlos Lazcano Sahagún*

Este tipo de propuestas nos dan una idea de que hay sectores de ensenadenses que desconocen totalmente lo que significa el que una calle tenga el nombre de una persona, es un honor que muy pocos pueden tener, y Sal Fish y la carrera Baja Mil de ningún modo lo merecen.

Si hablamos de personas, aquellas quienes tengan su nombre en una de nuestras calles deberán haber contribuido de manera importante al bienestar de la ciudad, de México o de la humanidad, y Sal Fish no ha contribuido para nada en ninguno de esos rubros.

Muchos dirán que por las carreras fuera de camino ha contribuido a nuestra ciudad, pero esto no es cierto. Sal Fish se enriqueció a costa de nuestra ciudad y a costa de Baja California.

Dichas carreras son un negocio que a quien menos benefician es a Baja California. La famosa «derrama económica” es un mito, sólo unos cuantos empresarios son los que se benefician; el impacto sobre nuestras regiones naturales es brutal, aunque muchos no quieran reconocerlo; promueven una visión negativa de la naturaleza.

Estas carreras, catalogadas por algunos como «tradición bajacaliforniana”, van precisamente en contra de nuestras raíces e identidades; estas carreras promueven lo más vulgar del ser humano, nada tienen que ver con los verdaderos valores de nuestra tierra.

SAL FISH SCORE

Pero en particular son un negocio en el cual ganan unas pocas personas, extranjeras principalmente, y deja en Baja California migajas, un ambiente natural empobrecido, y muchas pérdidas económicas.

De hecho el contrato que firma el ayuntamiento con la empresa Score, organizadora de estas carreras, es totalmente leonino, contrario a los intereses de Ensenada, y esta situación contraria a Ensenada la impulsó principalmente Sal Fish. De verdad que poner su nombre a una calle es mucha falta de dignidad.

Es triste ver cómo hay ensenadenses que están tan confudidos en cuanto a lo que vale la pena de nuestra ciudad, que se atreven a hacer propuestas como esta. Una ciudad con gente digna jamás haría propuestas tan descabelladas. Ojalá que nuestro cabildo recapacite y de ningún modo permita este atentado contra nuestros valores.

Ya sabemos que nuestro país está en venta. Quienes permiten que las carreras Bajas se lleven en las condiciones tan negativas para Ensenada, están vendiendo a Baja California a intereses extranjeros.

Ahora sólo falta que en nuestras calles pongamos los nombres de estos nuevos piratas que, a costa de llenarse las bolsas de dinero, no dudan en destruir no sólo nuestra belleza natural, sino también pervertir a nuestra sociedad e impulsar muchos antivalores.

Que triste situación, de verdad.

CARLOS LAZCANO* Reconocido explorador, geólogo, escritor, fotógrafo e historiador mexicano pródigo en investigaciones y publicaciones sobre historia, medio ambiente y arqueología de Baja California, Chihuahua y otros estados del país, así como sobre  sitios naturales inexplorados o poco conocidos. Su trabajo lo ubica como uno de los mejores espeleólogos de  México.