Vida artificial: un microbio con menos de 500 genes

El 21 de marzo anunciaron la creación de un microbio sintético que contiene menos de 500 genes (Hutchinson et al. 2016, Science volumen 351). ¿Qué significa esto? ¿Qué es lo que buscan?

Joaquín Bohigas Bosh/ La quincena de la ciencia / A los Cuatro Vientos

El genoma de todos los seres vivos está compuesto de ácido desoxirribonucleico, o DNA (los virus emplean RNA). Una parte del genoma contiene genes, algo así como letras químicas organizadas en frases que codifican la información genética que determina las características específicas de cada organismo, como el color de tus ojos y tu predisposición a ciertas enfermedades. Pero el genoma también contiene frases sin sentido, secuencias de letras que no tienen una función vital.

Para comprender mejor cual es la base de la vida y la función de cada uno de los genes, los científicos construyeron un organismo en el que todas las frases del genoma son genes. En otras palabras, su genoma no contiene frases sin sentido. El bicho tiene 473 genes, los mínimos necesarios para que pueda sobrevivir y reproducirse. Se muere si no tiene todos estos genes, pero los científicos aún no saben cuál es la función de la tercera parte de ellos. Este es el genoma más pequeño que se conoce (nosotros tenemos alrededor de 20 mil genes).

Esta investigación es un paso importante en la búsqueda por comprender la esencia genética de la vida. Según ellos mismos, “a largo plazo, nuestra meta ha sido diseñar y construir organismos sintéticos… a los que se les puedan añadir funciones específicas y predecir cuál va a ser el resultado final. Creemos que estas células pueden ser de gran utilidad en… medicina, bioquímica, biocombustibles, nutrición y agricultura”.

Los y las embarazadas deben evitar tomar demasiado café

EMBARAZADA TOMA CAFE

Con la finalidad de perfeccionar nuestro conocimiento sobre los factores de riesgo durante el embarazo, un grupo de investigadores del National Institute of Child Health and Human Development de los Estados Unidos, estudió detalladamente los hábitos diarios de 344 parejas durante las siete semanas posteriores a la concepción (Buck Louis et al. Marzo 22, 2016, Fertility and Sterility).

Las parejas registraron su consumo diario de cigarrillos, bebidas alcohólicas, te, café y vitaminas. Casi la tercera parte de las mujeres tuvieron un aborto espontáneo.

Según este estudio, el aborto es dos veces más probable entre las mujeres de más de 35 años y 55% más improbable entre las que toman una dosis diaria de multivitaminas que al menos tengan ácido fólico y vitamina B6 (79% si continúan tomándolas durante el embarazo).

El estudio encontró que hay una asociación entre el consumo de cafeína de la pareja (ambos) y la frecuencia de abortos, pero no demostró que haya una relación de causa y efecto.

Obviamente, recomiendan tomar muchas precauciones a las embarazadas de más edad, que las parejas beban menos de tres tazas de café americano al ¡día! y, sobre todo, que las mujeres tomen vitaminas antes, durante y después del embarazo.

Supernovas capturadas in fragranti

Cangrejo

A simple vista, el brillo, color y posición relativa de los astros que están más allá del Sistema Solar se mantienen constantes a lo largo de siglos. De cuando en cuando suceden cosas extraordinarias que alcanzamos a distinguir con nuestros ojos. En 1572, apareció un cuerpo tan brillante como Venus en el cielo, que dejó de verse al cabo de unos meses. Un famoso astrónomo, Tycho Brahe, pensó que se trataba de una nueva estrella. Desde entonces, los fenómenos astronómicos en los que aparece un objeto brillante y luego se desvanece, son llamados novas si llegan a brillar como miles de estrellas o supernovas si su máximo brillo es comparable al de diez mil millones de estrellas.

Esta nomenclatura es desafortunada ya que las novas y supernovas no son estrellas recién creadas, sino estrellas en las que se han apagado las reacciones nucleares que las mantuvieron brillando durante su larga existencia.                              

Las supernovas se producen muy de vez en cuando. La última que se vio a simple vista ocurrió hace cuatro siglos. Desde entonces, todas las supernovas que se han estudiado fueron descubiertas mediante telescopios que toman imágenes de zonas del cielo en las que hay muchas galaxias. De cuando en cuando aparece una supernova en una de ellas, pero el fenómeno empezó bastante antes de ser descubierto.

Ya sea un accidente aéreo o una supernova, la captura de imágenes de sucesos repentinos es muy difícil, pero tremendamente útil para comprender que sucedió.

Un grupo de astrónomos estudió las imágenes de 500 galaxias, que el telescopio espacial Kepler produjo cada treinta minutos durante tres años (Garnavich 2016, Astrophysical Journal 820, 23). En 2011 registraron dos supernovas. Por la forma en que su brillo cambia, dedujeron que fueron producidas al terminar la existencia de estrellas 280 y 490 veces más grandes y al menos 8 veces más masivas que el Sol. Al irse agotando su combustible atómico, el centro de estas estrellas se transforma en un núcleo inerte de hierro de tamaño parecido al de la Tierra. Su peso crece continuamente y cuando excede cierto límite, se colapsa en menos de un segundo. Si su masa es 20 o más veces mayor que la del Sol, se colapsa toda la estrella y lo único que queda es un hoyo negro como los que fueron descubiertos cuando detectaron ondas gravitacionales por primera vez.

 En este caso no se produce una supernova. Si la masa estelar no es tan elevada, solo se colapsa la parte central. La energía liberada por el colapso, produce una onda de choque que expulsa el resto de la estrella, que durante unos meses brilla como una supernova. Fue lo que sucedió en estos dos casos. El estudio de estas dos supernovas ha permitido entender mejor este fenómeno y detectar el momento en que empieza la expulsión del material estelar.