Oaxaca, el estado con más avances en derechos indígenas

Cambios en la legislación y en la Constitución local han hecho posible que en 417 de 570 municipios del estado la población indígena elija a sus autoridades acorde con sus sistemas normativos internos, convirtiendo a la entidad en la más avanzada en el país en materia de derechos indígenas, aunque aún hay mucho camino por recorrer, señala el antropólogo Jorge Hernández.

Academia Mexicana de Ciencias

En Oaxaca viven un millón 165 mil 186 indígenas divididos en 16 grupos etnolingüísticos que representan el 34.2% de la población total de la entidad, de acuerdo con el último censo de 2010, condición que lo convierte en el estado del país con el mayor número de indígenas que tradicionalmente se han asentado en su territorio.

Aunado a esta diversidad multicultural, también es la entidad más avanzada respecto al reconocimiento de sus derechos en la legislación local y en la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Oaxaca.

Jorge Hernández Díaz, investigador de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), consideró que este logro para las comunidades indígenas es el resultado de diversos movimientos sociales que desde los años setenta del siglo pasado luchaban inicialmente por la tierra y en la década de los ochenta se transformó en una reivindicación por sus derechos.

– “Oaxaca se convirtió en el primer estado en el que se introdujo el reconocimiento a estas comunidades en la Constitución estatal antes que en la Constitución federal. El artículo 16º contempla derechos como mantener sus formas de organización social, política y de gobierno, así como de sus sistemas normativos internos (o sistema de usos y costumbres), jurisdicción territorial, acceso a los recursos naturales de sus tierras y territorios. Es considerada, en el contexto mexicano, la entidad federativa con la legislación más avanzada en la materia”, explicó el integrante de la Academia Mexicana de Ciencias.

De los 570 municipios de Oaxaca, en 153 se elige a las autoridades a través de los partidos políticos, como en todo el país, y en los 417 restantes es mediante el sistema normativo interno en el cual cada comunidad, acorde con sus reglas, elige a quienes dirigirán sus distintas comisiones, ayuntamiento, administración de justicia, comisariado de bienes comunales, comisiones de apoyo y escuelas.

Las leyes y la Constitución reconocen el derecho de los pueblos indígenas a mantener sus lenguas pero no se han satisfecho sus necesidades primordiales como el acceso a la educación básica en su idioma (Foto: internet).
Las leyes y la Constitución reconocen el derecho de los pueblos indígenas a mantener sus lenguas pero no se han satisfecho sus necesidades primordiales como el acceso a la educación básica en su idioma (Foto: internet).

Para que esto fuera posible, en Oaxaca también se reformaron disposiciones en el Código de Instituciones Políticas y Procedimientos Electorales para que comunidades indígenas elijan a sus autoridades, y en 1998 se creó la Ley de Derechos de los Pueblos y Comunidades Indígenas, lo cual, de acuerdo con el investigador, es un avance.

– “Es así pese a que no da satisfacción a la totalidad de las demandas del movimiento indígena, aunque sí se considera un triunfo político conseguido por los grupos indígenas y sus organizaciones”.

En los años noventa las peticiones del Ejército Zapatista de Liberación Nacional en Chiapas sirvieron de caja de resonancia de las demandas indígenas en el resto del país, consideró Hernández, como son, entre otras, que se les reconozca: su derecho a ser diferentes, su territorio, lengua y costumbres. Fue a partir de 1992 que se reformaron los artículos 4º y 2º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, destacando el carácter pluricultural de México. Sin embargo, hasta hoy no hay leyes secundarias a nivel local ni federal que les protejan y promuevan el desarrollo de sus lenguas, culturas, usos y costumbres, recursos y formas específicas de organización social.

– “Es verdad que las leyes y la Constitución reconocen el derecho de los pueblos indígenas a mantener sus lenguas, pero no se han satisfecho sus necesidades primordiales como el acceso a la educación básica: preescolar, primaria y secundaria en su idioma, ya no digamos la educación multicultural o bilingüe básica, y esto se debe a que no se ha institucionalizado esta multiculturalidad”, señaló el doctor en antropología por la Universidad de Connecticut.

En Oaxaca -dijo-, aún hay un largo camino por recorrer ya que es necesario conciliar el derecho a la diferencia con derechos universales fundamentales. La Constitución del estado dice que los gobiernos municipales deben ser paritarios con una representatividad de 50% hombres y 50% mujeres; no obstante, hay comunidades donde no se permite a las mujeres participar en las asambleas y esto se debe a que también dice que se deben respetar los sistemas normativos internos.

– “Las reglas de participación a nivel municipal varían de un lugar a otro. Esa gran variedad de formas tiene sus contradicciones internas como no dejar participar a las mujeres, a la gente que llega de afuera, a gente que no practica el catolicismo u otra religión porque algunos sistemas normativos internos incluyen el sistema de cargos, y el sistema de cargos incluye funciones religiosas. Hasta ahora no tenemos una solución a esta contradicción, la única propuesta es el intercambio de ideas y la negociación”, explicó.

INDIGENA MUJER Y POLICIAS

Jorge Hernández Díaz se especializó en el estudio de comunidades indígenas en la entidad desde 1979 con un enfoque cultural más que económico. Hizo trabajo de campo en la población chatina, al sureste de Oaxaca; con los huaves, en el istmo de Tehuantepec; con los triquis, en la mixteca oaxaqueña; y con poblaciones zapotecas y mixtecas.

También es autor, coautor y coordinador de 18 libros, entre los que se encuentran Violencia y cambio social en la región triqui, El café: crisis y organización. Los pequeños productores en Oaxaca y Artesanías y artesanos en Oaxaca. Innovaciones de la tradición.

Nación multicultural

Comentó que en el México posrevolucionario el Estado intentó homogeneizar al país en términos culturales y lingüísticos; para ello se crearon aparatos institucionales que promovían el mestizaje y el habla del español, y más recientemente esa postura se ha ido modificando al reconocer esa diversidad.

Pero faltan crear los aparatos institucionales que protejan y conserven esa identidad pues en el país habitan 7 millones 382 mil 785 indígenas de 3 años en adelante, con 62 idiomas reconocidos”.

En Oaxaca habitan los amuzgos, cuicatecos, chatinos, chinantecos, cholchotecos, chontales, huaves, ixcatecos, mazatecos, mixes, mixtecos, nahuas, triques, zapotecos, zoques y tacuates, entre otros; la entidad se sigue enriqueciendo con la migración pues han llegado grupos provenientes de Chiapas que se han asentado en la entidad.

Los estados con altas concentraciones de población indígena son Campeche, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Veracruz y Yucatán, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.