Propuesta ciudadana: “Tres de tres”

¿Por qué nosotros no exigimos todos juntos, la renuncia del Presidente, cuando Carmen Aristegui nos dio a conocer el asunto de la Casa Blanca, sabiendo que por lo menos era un caso de conflicto de interés, si no es que más? ¿Por qué la sociedad ensenadense no demandó juicio al ex presidente municipal Enrique Pelayo, por las graves irregularidades, durante su gestión?  ¿Por qué no reclamamos, también los ensenadenses,  la sanción correspondiente cuando la regidora Columba Domínguez no se excusó de opinar sobre el aumento al pasaje del transporte público municipal, cuando sabemos que ella es concesionaria de una línea de autobuses?

Álvaro de Lachica y Bonilla/A los Cuatro Vientos

Hace un par de semanas, nos enteramos del sonado escándalo en el que fue sorprendido un funcionario de la Secretaría de la Función Pública, cenando caviar con un poquito de vino espumoso y ésta es la muestra de que el “Sistema Nacional Anticorrupción” es un distractor y una herramienta de aplicación de la ley de manera discrecional; un disfraz y la garantía de la reproducción de la corrupción es innegable. Estos funcionarios tienen la supremacía de decidir qué es legal o qué no es legal, qué es ético y lo que no lo es, qué es inmoral y qué es moral. Esto dependerá si son ellos, sus amigos o los intereses políticos y económicos si son sorprendidos en flagrancia.

Somos re buenos para criticar éstos y otros casos de corrupción e impunidad en el café o en la sobremesa, pero incapaces de tomar valor para actuar, para ponernos de acuerdo y unir las fuerzas suficientes socialmente para exigir justicia y castigo a los deshonestos, a los que violentan la ley porque saben que nada les pasa. Es fácil cuestionar al presidente, al gobernador, al diputado o al alcalde pero no asumimos nuestra responsabilidad como ciudadanos para evitar que funcionarios y políticos nos sigan haciendo daño.

Por eso, siempre acabamos con funcionarios gubernamentales con casas rentadas o compradas a contratistas, volando en aviones de empresarios a los cuales han beneficiado, viviendo en mansiones que su sueldo no justifica, participando en licitaciones o celebrando contratos por los cuales obtienen ventajas privadas mediante el acceso a bienes públicos. Por ello acabamos instalando a depredadores en el poder a través del voto.

POLITICOS CARCAJADAS PRIPANPRD

Hace unas semanas, una serie de organizaciones y ciudadanos preocupados, presentaron a la opinión pública una iniciativa ciudadana de la Ley General de Responsabilidades Administrativas. Esta ley es uno de los dos pilares del Sistema Nacional Anticorrupción, que fue creado mediante la reforma constitucional de mayo de 2015. Se trata de una iniciativa elaborada y avalada por 19 expertos en diversos aspectos relacionados con la corrupción, tanto en el ámbito académico como profesional, del sector público y privado. Inspirada parcialmente en aquel movimiento del llamado 3 de 3, impulsado por el IMCO y Transparencia Mexicana el año pasado, esta iniciativa trata específicamente de las responsabilidades de quienes son o pueden ser servidores públicos, o quienes están relacionados con el ámbito público.

En esta ocasión, se tiene la esperanza fundada de que esta propuesta ahora sí funcione, ya que en primer lugar porque surge de grupos de expertos y organizados de la ciudadanía. Es una ley sólida técnicamente, consistente con el concepto de sistema anticorrupción. Segundo, porque enfrenta aquellos problemas que las leyes actuales no consideran. Por ejemplo, quienes son sujetos al cumplimiento de esta ley son todos los servidores públicos en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, en los tres órdenes de gobierno, en los órganos autónomos, los candidatos a elección popular, los equipos de transición, los particulares (empresas y personas físicas) que se involucren en actos de corrupción. Tercero, porque encauza el descontento social, el hartazgo ante la corrupción e impunidad evidente de ciertos personajes que hacen frecuentemente las 8 columnas de los periódicos, porque es un pilar de un andamiaje institucional que contribuye significativamente a la maduración de nuestra democracia. 

Esta  iniciativa “Tres de tres” busca que una práctica que hoy es inexistente, se convierta en una práctica regular en los procesos electorales del país y se generalice como buena práctica entre 2016 y 2018. El objetivo es que durante los próximos tres años se desarrollen elementos para una nueva cultura política, una cultura basada en una mayor apertura frente al ciudadano de quienes aspiran a ocupar un puesto de representación popular.

Para que esta legislación avance como iniciativa ciudadana en el Congreso, se requiere al menos 120 mil firmas de apoyo las cuales se están recabando en la página http://tresdetres.mx. Estoy convencido de que México puede ser más próspero, equitativo y justo, tener mejores gobiernos, una clase política más honesta y eficaz, si le ponemos alto a la impunidad y la corrupción. Es hora de pasar de la denuncia y la indignación, a la acción. Yo, ya firmé.

ALVARO DE LACHICAComisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, A.C.
andale941@gmail.com