Profanos y Extraños: ¿Qué pide el siglo?

Las utopías del siglo XX de una vida de asueto, robots en casa para las labores domésticas, vehículos voladores para todos, más y mejores medios de comunicación y poco trabajo casi se han esfumado.

Horacio de la Cueva / A los Cuatro Vientos

El único sueño llevado más allá de la imaginación ha sido el de las comunicaciones. Las computadoras, el internet y los teléfonos celulares superan por mucho la imaginación del siglo XX sin llegar al síndrome de HAL de «2001 una Odisea del Espacio» de Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick.

La desigualdad económica ha llegado al extremo de que menos de 100 personas son tan ricas como la tercera parte de la humanidad.

La energía nuclear, que se decía sería tan barata que el cobrarla sería muy caro no ha sido la solución más limpia a nuestra hambre por energía. La realidad es que los accidentes nucleares suceden, Three Mile Island, Chernobyl y Fukushima tardarán miles de años en recuperarse. El calentamiento global es la realidad a la cual tenemos que ajustar nuestras vidas y replantear nuestra base de la economía para superarlo.

Tres problemas mundiales que deben resolverse simultáneamente: la desigualdad y la pobreza extremas, el calentamiento global y una dependencia económica de los combustibles fósiles.

El sistema económico actual promueve la inequidad de oportunidades y la explotación de recursos naturales y humanos.

La pesca industrial desmedida está a punto de colapsar la mayoría de las pesquerías y ha dejado sin empleo y alimento a pescadores ribereños alrededor del mundo.

La agricultura industrial ha desplazado a las semillas nativas adaptadas al ambiente local y ha dejado sin alimento y tierras a campesinos en todo lugar.

PESTICIDAS NO ENTRE

La minería es probablemente una de las industrias extractivas y más contaminantes que existen. Sólo debemos recordar las muertes de Pasta de Conchos para enfatizar su desigualdad laboral.

Para impulsar la industria, el crecimiento económico y la desigualdad hemos utilizado combustibles fósiles de carbono. Como consecuencia de la liberación de gases de efecto invernadero desde el inicio de la revolución industrial la temperatura media del planeta ha aumentado.

También ha aumentado junto el nivel medio del mar, afectado pesquerías, arrecifes coralinos, islas y costas susceptibles a inundaciones.

Ha aumentado la fuerza y duración de ciclones, huracanes y tifones así como cambiado la distribución de los cultivos y aumentado la intensidad de la desertificación.

El calentamiento global también ha modificado los ecosistemas y vida silvestre. Es un factor en el crecimiento de la inequidad.

En el siglo XXI tendremos la oportunidad de revertir esta inequidad, apartar nuestra base económica y energética del petróleo y crear un sistema social basado en el desarrollo sustentable y la integridad de los ecosistemas.

Necesitamos trabajo y un cambio de punto de vista y metas. No hacerlo nos condena a la extinción.

Cuarenta y Tres normalistas de Ayotzinapa menos significan 43 salones sin maestro, 43 familias desesperadas y 43 explicaciones y aclaraciones que deben rendir las autoridades. ¿Dónde están los culpables y por qué siguen libres? No olvidamos ni a los Cuarenta y Tres ni a los responsables.

HORACIO DE LA CUECA* Investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación de la División de Biología Experimental y Aplicada del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE). Directivo del grupo civil ambientalista Terra Peninsular, de Baja California. Correo electrónico: cohevolution@gmail.com cuevas@cicese.mx