SuKarne logró permiso para quemar mil kilogramos diarios de residuos peligrosos en Mexicali

El consorcio SuKarne, que en México domina el 70 por ciento del mercado nacional de carne al poseer un hato de aproximadamente un millón de cabezas de ganado bovino, obtuvo de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) un permiso condicionado para incinerar mil kiogramos diarios de residuos peligrosos biológicos infecciosos en su planta procesadora de Mexicali.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B. C., a 29 de febrero de 2016.- La autorización la obtuvo la trasnacional mexicana con presencia en cuatro continentes del mundo, el 23 de febrero.

Los gobiernos de Baja California y Mexicali se abstuvieron de comentar el Manifiesto Ambiental de la compañía y con ello abrieron la viabilidad a un proyecto que no entró a consulta o reunión pública porque nadie solicitó la aplicación de estas herramientas sociales.

Se trata de un plan diferente al macroproyecto EcoZoneMx que SuKarne impulsa con su Grupo Viz Resourse Management, SA de CV, en la falda oriente de la Sierra Cucapá y que motivó el rechazo de un amplio sector de la población mexicalense.

El incinerador con el que el consorcio destruirá sus residuos peligrosos, se construirá en un año, trabajará 25 más con la condicionante de emisiones que le permitió el gobierno federal y podrá ampliar su vigencia por un periodo similar.

En el oficio de aceptación del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) que da origen al permiso a la empresa que exporta carne a los mercados de los Estados Unidos, Japón, Hong Kong, Canadá, Chile, Vietnam, Angola, Corea del Sur y Rusia, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la SEMARNAT reconoce los efectos al medio ambiente que pudiese ocasionarse por el manejo de los residuos peligros dentro del proyecto.

– “Por lo que la presente (autorización) no ampara el tipo de residuos que pueda recibir y tratar la promovente (SuKarne) dentro de sus instalaciones, por lo que deberá obtener las autorizaciones que otorga la Dirección General de Gestión Integral de Materiales y Actividades Riesgosas (DGGIMAR)”.

El proyecto de SuKarne consiste en la instalación, operación y mantenimiento de un incinerador de doble cámara para dar tratamiento a una tonelada diaria de Residuos Peligrosos Biológico Infecciosos (RPBI), en un área de 50 metros cuadrados donde se construirá el equipo, un almacén de cenizas, el almacén de residuos y un tanque de gas LP de 500 litros.

SUKARNE TRABAJADORES

El consorcio, que el año pasado logró ventas por dos mil 500 millones de dólares para su propietario sinaloense Jesús Vizcarra Calderón, se comprometió a incinerar los RPBI generados dentro de sus instalaciones en Mexicali.

– “Corresponden a residuos patológicos (muestras de carne enriquecidas para desarrollo de patógenos) y no anatómicos (envases de plástico que contuvieron vacunas, cofias, cubre bocas y guantes)”, indica la resolución de la DGIRA.

El almacenamiento de los residuos peligrosos previo a la incineración se llevará a cabo en la cámara de enfriamiento actualmente instalada dentro del laboratorio de calidad de la empresa en Mexicali. Su tiempo de resguardo  será de siete días máximo a una temperatura máxima de cuatro grados centígrados.

Originalmente, la DGGIMAR rechazó el proyecto que se presentó el 14 de agosto de 2015 en las oficinas de la SEMARNAT en Mexicali. Ello porque los residuos a tratar no estaban claramente identificados como RPBI como lo indica la Norma Oficial Mexicana (NOM) 087-SEMARNAT-SSA1-2002.

La normatividad establece que serán considerados como desechos biológicos infecciosos los cadáveres y partes animales que fueron inoculados con agentes enteropatógenos en centros de investigación y bioeteros.

A esto SuKarne contestó en enero con un oficio en donde precisa los residuos que calcinará en el incinerador, los cuales no son identificados en la resolución de la DGIRA.

Finalmente, el director general de la DGIRA, Alfonso Flores Ramírez, aclaró que la empresa no podrá iniciar la obra del proyecto en tanto no cuente con todos los permisos que legalmente necesite obtener ante las instancias del municipio, estado y gobierno federal.