Carta de los barzonistas al Papa Francisco (II)

Compartimos también su manera de JUZGAR esta situación, Padre Francisco:

Alma Gómez Caballero / El Barzón-Chihuahua

* Como Usted pensamos que la raíz estructural de los problemas ambientales y sociales que nos aquejan a las agriculturas campesinas e indígenas es el Paradigma Tecnocrático-Financiero Mercantilista que se ha impuesto a nuestras sociedades. Con Usted concluimos que: “el mercado por sí mismo no garantiza el desarrollo humano integral y la inclusión social.” (109)

* Nos apropiamos de sus palabras: “Cuando la especulación financiera condiciona el precio de los alimentos tratándolos como a cualquier mercancía, millones de personas sufren y mueren de hambre. Por otra parte se desechan toneladas de alimentos. Esto constituye un verdadero escándalo. El hambre es criminal, la alimentación es un derecho inalienable”.

* Como Usted sostenemos: “No hay dos crisis separadas, una ambiental y otra social, sino una sola y compleja crisis socio-ambiental. Las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y simultáneamente para cuidar la naturaleza.” (139).

PAPA FRANCISCO PENSATIVO 1
Foto internet

* Este modelo tecnocrático-mercantilista, Usted bien lo señala, propicia “…una tendencia al desarrollo de oligopolios en la producción de granos y de otros productos necesarios para su cultivo, y la dependencia se agrava si se piensa en la producción de granos estériles que terminaría obligando a los campesinos a comprarlos a las empresas productoras.” Por esto precisamente hemos luchado con intensidad para defender nuestro maíz y nuestro patrimonio genético de los organismos genéticamente modificados.

* Otro de los factores de esta crisis con varias cabezas es la extensión de los monocultivos controlados por oligopolios, que presionan para cambiar indebidamente los usos del suelo; que arrasan con la cubierta vegetal de cientos de miles de hectáreas y se acaban en unos cuantos años el agua fósil almacenada pacientemente bajo el desierto por decenas de siglo. (23) Desde nuestras localidades observamos que: “…La expansión de la frontera de estos cultivos arrasa con el complejo entramado de los ecosistemas, disminuye la diversidad productiva y afecta el presente y el futuro de las economías regionales.” (134) En México todo esto se hace con el total apoyo de los diversos órdenes de gobierno.

* Las consecuencias las señala Usted y nosotros las constatamos a nuestro alrededor: “…el acaparamiento de las tierras de cultivo por parte de empresas transnacionales y Estados… no sólo priva a los agricultores de un bien esencial, sino que afecta directamente a la soberanía de los países. Ya son muchas las regiones en las que los alimentos producidos van a países extranjeros y la población local se empobrece por partida doble, porque no tiene ni alimentos ni tierra”.

Concluimos, que “Estas situaciones provocan el gemido de la hermana tierra, que se une al gemido de los abandonados del mundo, con un clamor que nos reclama otro rumbo.”. Ese rumbo lo hemos tomado con nuestros movimientos y con nuestras luchas, por eso también hacemos nuestro su Llamado a ACTUAR: 

PAPA FRANCISCO EN CHIAPAS

 * Partimos de las premisas que Usted plantea: que la humanidad posee la capacidad de colaborar para construir nuestra casa común. (25) y que Salvar la vida, salvar al planeta, salvar a la humanidad pasa por salvar a la pequeña agricultura. 

 * Estamos dispuestas y dispuestos a seguir luchando, como Usted lo dijo en el Encuentro con Movimientos Sociales en Bolivia, por la tierra, el techo y el trabajo digno, en el sentido que apuntan los Obispos de Paraguay: «Todo campesino tiene derecho natural a poseer un lote racional de tierra donde pueda establecer su hogar, trabajar para la subsistencia de su familia y tener seguridad existencial. Este derecho debe estar garantizado para que su ejercicio no sea ilusorio sino real. Lo cual significa que, además del título de propiedad, el campesino debe contar con medios de educación técnica, créditos, seguros y comercialización” (94) El gran objetivo es que se nos permitan una vida digna a través de nuestro trabajo en el campo. (128) 

* Vamos a continuar nuestras luchas para que las autoridades asuman la responsabilidad de tomar medidas de claro y firme apoyo a los pequeños productores y a la diversidad productiva, sobre todo a los sistemas alimentarios campesinos “…que siguen alimentando a la mayor parte de la población mundial, utilizando una baja proporción del territorio y del agua, y produciendo menos residuos, sea en pequeñas parcelas agrícolas, huertas, caza y recolección silvestre o pesca artesana.” (129)  

 * A nivel local, continuaremos nuestros movimientos en el sentido de lo que Usted señala: “…la modificación del consumo, al desarrollo de una economía de residuos y de reciclaje, a la protección de especies y a la programación de una agricultura diversificada con rotación de cultivos. Es posible alentar el mejoramiento agrícola de regiones pobres mediante inversiones en infraestructuras rurales, en la organización del mercado local o nacional, en sistemas de riego, en el desarrollo de técnicas agrícolas sostenibles. Se pueden facilitar formas de cooperación o de organización comunitaria que defiendan los intereses de los pequeños productores y preserven los ecosistemas locales de la depredación.” 

 *Insistiremos en nuestra demanda, en la que Usted también está de acuerdo de que es urgente ordenar el mercado agroalimentario La población padece de manera sistemática de las prácticas de la especulación y el ocultamiento de productos. Exigimos necesarias intervenciones de los poderes públicos para regular a los grandes poderes que intervienen, garantizar el derecho a la vida digna comenzando por el derecho a la alimentación.

PAPA FRANCISCO AYOTZINAPA

 * Luchamos y seguiremos luchando por una nueva política que, definiendo y cumpliendo nuevas metas de producción pueda garantizar una disminución de la dependencia y de las importaciones en el abasto de alimentos básicos y una productividad creciente y extendida que equilibre las regiones y pueda democratizar el desarrollo en todo el territorio nacional. 

 * Requerimos su total apoyo en las instancias internacionales para llevar a cabo lo que Usted propone: “ Para afrontar los problemas de fondo, que no pueden ser resueltos por acciones de países aislados, es indispensable un consenso mundial que lleve, por ejemplo, a programar una agricultura sostenible y diversificada, a desarrollar formas renovables y poco contaminantes de energía, a fomentar una mayor eficiencia energética, a promover una gestión más adecuada de los recursos forestales y marinos, a asegurar a todos el acceso al agua potable”. 

 * No descansaremos en nuestra lucha por la justicia, contra la impunidad y la corrupción y a favor de que se hagan efectivos todos los derechos para todas y para todos. Exigimos justicia para nuestras compañeras y compañeros asesinados; vigencia total del imperio de la Ley.  

 Padre Francisco: estamos bien dispuestas y dispuestos a responder a su llamado y poner nuestra parte en la construcción de nuestra casa común brindando los alimentos suficientes,  saludables y accesibles para todas y todos quienes la habitamos. Esa es nuestra aportación a la Revolución de la Ternura a la que Usted nos convoca. 

 Desde el peregrinar del Ejido Benito Juárez a bordo de una de nuestras herramientas de trabajo, el tractor con el que labramos la tierra para producir alimentos, recorrimos 200 km para nuestro encuentro, en Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua, norte de México. 

 Mujeres, hombres, niñas y niños de El Barzón…

Todos los números entre paréntesis se refieren a los párrafos de la Encíclica Laudato Si.