Hay 486 bienes muebles del Ayuntamiento de Ensenada «perdidos»‏

El Ayuntamiento de Ensenada tiene 486 bienes muebles “no localizados” con un valor de 8.5 millones de pesos. La mayoría de ellos pertenecían a la hoy Dirección de Seguridad Pública Municipal.

A los Cuatro Vientos

Ensenada, B.C., a 5 de febrero de 2016.- Asimismo, sin aportar evidencia documental de las condiciones de uso, deterioro, perdida o extravío, así como sin terminar el proceso de eliminación, identificó en el Padrón General de Bienes Muebles un total de 12 mil 362 bienes muebles con el estatus para propuesta de baja con un valor de 81.4 millones de pesos.

El auditor superior de Baja California, Manuel Montenegro Espinoza, determinó las irregularidades en la inspección del padrón en donde además identificó una diferencia de 5.3 millones de pesos en los registros contables de los bienes que a noviembre del 2015 aún estaba pendiente de aclarar.

El padrón general de bienes muebles determina un saldo de 415 millones 962 mil 505 pesos al terminar el año 2013, pero los registros contables reportan la cantidad de 421 millones 250 mil 845 pesos. Esto genera una diferencia de cinco millones 288 mil 340 pesos de más sin aclarar.”

Recordó que los bienes muebles son aquellos que pueden trasladarse fácilmente de un lugar a otro, manteniendo su integridad y la del sitio fijo en el que se hallen depositados.

Respecto a los bienes “no localizables”, el fiscal informó que se trata de 486 que tienen un valor de ocho millones 532 mil 208 pesos.

En su mayoría corresponde a bienes muebles de la Dirección de Seguridad Pública, precisó.

Además, el gobierno municipal “no presentó la documentación que respalde el trabajo de investigación sobre el paradero de esos bienes”, y aun así les otorgó el estatus de “no localizados”.

A continuación reveló que el padrón incluye dos mil 93 bienes muebles con el estatus de baja “B”. Su valor asciende a 18 millones 508 mil 42 pesos y presuntamente no se encuentran en uso desde el ejercicio 2010.

BIENES MUEBLES

– “El Ayuntamiento de Ensenada tampoco ha concluido con el proceso de baja de los mismos bienes, incumpliendo con la Norma Técnica número 7 relativa al Sistema de Inventarios y Resguardo de Bienes Muebles emitida por la Sindicatura Municipal de Ensenada, así como incumplimiento al Postulado Básico de Contabilidad Gubernamental: ‘Sustancia Económica’”.

El auditor también identificó en el padrón general 10 mil 269 bienes muebles con el estatus para propuesta de baja identificados con la letra “P”.

A esos recursos se les impuso un valor de 62 millones 887 mil 466, “pero no se proporcionó evidencia documental de sus condiciones de uso, deterioro, perdida o extravío”.

Finalmente, Montenegro encontró una muestra de 59 bienes identificados para propuesta de baja sin estar valuados, lo que es una violación al Postulado Básico de Contabilidad Gubernamental denominado “Valuación”.

“De no corregir estas irregularidades, el Ayuntamiento de Ensenada estará en franca desventaja para que se aprueben sus cuentas públicas patrimoniales”, sentencia que se dio en el ejercicio fiscal 2013 cuando el Congreso del Estado no aprobó la Cuenta Pública Patrimonial del gobierno local.

En 2012, luego de fiscalizar la cuenta pública del Ayuntamiento de Ensenada en 2011, Órgano de Fiscalización determinó que en la administración pública existían bienes muebles e inmuebles no localizados o no dados de baja del patrimonio municipal, donativos no registrados de terrenos hechos al gobierno local por empresas desarrolladoras de vivienda, y propiedades inmuebles no regularizadas con valores millonarios.

El informe reveló que varias de esas irregularidades tenían años en ser observadas en la revisión de las cuentas públicas del Ayuntamiento de Ensenada, pero en su inmensa mayoría no se han corregido.

La severidad de las irregularidades, describe el auditor superior del estado en su informe, incluso provocaron que en varios procesos de fiscalización de las cuentas patrimoniales de los gobiernos municipales de Ensenada, éstas no fueran aprobadas tal y como sucedió en los ejercicios fiscales de 2011 y 2013, que correspondieron al primero y último año de gobierno de Enrique Pelayo Torres.