Crece la pobreza en BC por devaluación del peso

Con una depreciación de la moneda en Baja California superior al 25 por ciento en los últimos 12 meses, la estabilidad económica del estado está bajo presión y puede caer a una crisis generalizada que ya se manifiesta en un mayor número de pobres.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Y aun cuando el sector manufacturero de exportación es quizás el único elemento de la economía estatal que resulta beneficiado con la depreciación del peso, esto no se refleja en la economía regional porque los productos que elabora y la riqueza que sus ventas en el extranjero genera, no se quedan en el estado.

En declaraciones y posicionamientos que formularon por separado representantes de tres organismos del sector patronal de Ensenada respecto al impacto de la devaluación del peso frente al dólar en la entidad, también quedó en claro que la caída en la cotización monetaria fronteriza genera inflación, dificultad económica y financiera, y por lo tanto pobreza.

“Las cosas vienen juntas: La devaluación del peso frente al dólar genera una mayor inflación en Baja California y por tanto se agrava la ya difícil situación económica de la entidad y de la población en general”, manifestó Rafael Chávez Montaño, presidente de la Cámara de Comercio (CANACO) de Ensenada.

El empresario utilizó como argumento el hecho de que una economía “dolarizada” como la de Baja California, depende en mucho de la estabilidad cambiaria por lo que un aumento del precio del dólar afecta no sólo a quienes compran dólares, sino a toda la población.

No se trata sólo de quienes pueden adquirir dólares, sino que muchas operaciones mercantiles y de negocios en la localidad se realizan en esa moneda, por lo que cualquier incremento terminará por repercutir en el consumidor final vía inflación, menor poder de compra y por lo mismo, pobreza”.

Por su parte, el Centro Empresarial de Ensenada que preside el ingeniero Isidro Ernesto Conde Coronado, recordó que de acuerdo con estadísticas oficiales y del Colegio de la Frontera Norte (COLEF), de 2008 a 1015 la población en pobreza en el estado aumentó en un 17 por ciento, siendo la depreciación del peso uno de los factores que más incidieron en el incremento.

También que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) y el COLEF estimaron en más de un millón las personas se encuentran en crisis económica en Baja California al terminar 2015, y que la cotización del peso frente al dólar registró en el mismo lapso una caída de 25 por ciento respecto a 2014.

DOLAR PESO EFECTIVO

Las cifras, agregó, representan un vínculo que anuncia la profundización en la crisis económica del estado, lo que a su vez incrementará la pobreza. Esto, en un círculo vicioso que sólo terminará con el regreso a la estabilidad cambiaria del peso.

El organismo empresarial determinó que la industria exportadora y el turismo son los sectores beneficiados con la depreciación y la crisis, ya que mientras la primera en teoría ofrece productos mexicanos más baratos, la segunda atrae a los viajeros con el anzuelo de un mayor poder adquisitivo para el dólar.

Pero aún estos presuntos beneficios a la economía regional son cuestionados por algunos representantes del sector empresarial.

Por ejemplo, el licenciado Armando León Ptacnik, presidente de la Federación Noroeste de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), informó respecto a los exportadores que éstos continúan con gastos en pesos pero ingresan dólares sobrevaluados, lo que provoca un aumento en sus utilidades que no comparten con el resto de la sociedad bajacaliforniana.

También destacó que la depreciación del peso frente al dólar se sumaron a otros factores que desde hace dos años generan pérdidas de miles de millones de dólares en la economía de Baja California.

Entre ellos citó el daño que ocasiona la homologación del impuesto al valor agregado (IVA), el aumento al impuesto sobre la renta (ISR) y la fuga de capitales.

Unidas, dijo, inestabilidad cambiaria y homologación del IVA propician fuga de compradores y capitales, así como empobrecimiento social generalizado.

– “Se registran ventas menores y se generan menos utilidades. A los proveedores regionales se les compra menos y así se produce más desempleo. Creamos una cadena que nos arrastra a un bajo crecimiento de la economía estatal y caemos en recesión, es decir, en un decrecimiento en la economía que a su vez genera más pobreza”.