Presenta Vega manifiesto ambiental de su megaproyecto en BCS‏

Para el gobernador de Baja California Francisco Vega de Lamadrid, no hay crisis económica que afecte su patrimonio, o desaliente su afán de hacer negocios en esa dualidad que tiene de ser mandatario del estado y empresario exitoso.

Javier Cruz Aguirre / A los Cuatro Vientos

Ensenada, B. C., a 27 de enero de 2016.- Junto a sus socios empresariales y políticos en Baja California Sur, se comprometió ante el gobierno federal a invertir 287.1 millones de dólares en la construcción, operación y mantenimiento del proyecto Desarrollo Turístico Integral “El Anhelo Resorts”.

Esto porque el 17 de diciembre de 2015 presentó para su evaluación en la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) de un megaproyecto que contempla, entre otras obras de tipo inmobiliario, turístico, deportivo y náutico:

1.- Un fraccionamiento con lotes de venta, condominios, villas y casas residenciales; dos hoteles (de playa y marina); restaurantes y centros comerciales de lujo, y un campo de golf con casa club.

2.- Una marina seca, club de yates, el vaso de la marina para yates y un malecón.

3.- Una planta desalinizadora y planta de tratamiento de aguas residuales, así como una subestación eléctrica, vialidades internas y caminos de acceso.

El proyecto, que se ubica en la delegación de La Ribera, municipio de Los Cabos, a 11 kilómetros de la localidad de Los Barriles y a 2.5 kilómetros en línea recta de la carretera federal transpeninsular, se desarrollará en tres fases.

Se construirá en un predio de 195.30 hectáreas y con un frente de playa de 839.201 metros lineales que colinda con la zona federal marítimo terrestre y el Golfo de California.

El biólogo Fenando Berdegué Sacristán, representante legal de la empresa El Anhelo Resorts, S. A. de C. V. con la cual el mandatario bajacaliforniano se asoció al aportar el terreno en donde se pretende desarrollar el megaproyecto, declara en la presentación del MIA que la obra tardará 20 años en construcción pero tendrá una vida útil superior a los 99 años.

Respecto a la inversión total requerida para las tres fases del proyecto, el documento ambiental informa que son 287 millones 138 mil 272.13 dólares, “que equivalen con el tipo de cambio a 16.62 pesos, a cuatro mil 774 millones 104 mil 481.57 pesos”.

Plano del megaproyecto del mandatario estatal en Baja California Sur (Cortesía).
Plano del megaproyecto del mandatario estatal en Baja California Sur (Cortesía).

De manera enfática, dice: “cabe destacar que la inversión es 100 por ciento capital privado”.

Y agrega. “A partir de la inversión total requerida, se estima que el monto de recursos económicos necesarios para la implementación de las medidas de prevención, mitigación y recuperación ambiental del proyecto, será de 3.98 por ciento que corresponde a 191 millones 420 mil 729.60 pesos”.

La infraestructura terrestre se propone desarrollarla en un espacio de 88.54 hectáreas e incluye el fraccionamiento, los hoteles, las pareas verdes y de condominios, los restaurantes y zonas comerciales, y las zonas complementarias para la marina.

En cuanto a las vialidades, éstas abarcarán una superficie de 17.16 hectáreas y en ellas se incorporan todas las instalaciones subterráneas de servicios públicos, incluidas las tuberías que dan a las plantas desalinizadora y de tratamiento de aguas negras.

El campo de golf ocupará 71.51 hectáreas de las cuales 49.94 son áreas verdes y lagos artificiales que serán abastecidas con agua tratada en la planta de reciclaje. Esta infraestructura hídrica y la planta desalinizadora ocuparán un terrenos de 0.21 hectáreas.

Por su parte la marina comprenderá obras náuticas en 17.15 hectáreas, un malecón en 0.94 hectáreas y un canal de acceso de 21.01 hectáreas.

Finalmente, en una superficie de 1.24 hectáreas, se construirán diversas obras de abrigo para las embarcaciones que lleguen a la marina del complejo turístico-inmobiliario.

El Manifiesto de Impacto Ambiental que presentó la compañía del mandatario de Baja California, está en etapa de evaluación en la DGIRA, por lo que cualquier persona interesada en conocer a detalle el proyecto puede solicitar una consulta y/o reunión pública para transparentar una de las obras más cuestionadas y polémicas que se han presentado en la región peninsular en los últimos cinco años.

 

VEGA DE LAMADRIDAD, EL EMPRESARIO

KIKO VEGA GENTE MANDA

En total y hasta el 1 de septiembre de 2015, Francisco Vega posee, de acuerdo con registros estatales de la propiedad y el comercio, 34 bienes inmuebles que se distribuyen en cuatro de los cinco municipios de Baja California: 23 de ellos en Tijuana, varios en el fraccionamiento Chapultepec; siete en Playas de Rosarito; tres en Mexicali y un predio de seis hectáreas el ejido El Porvenir del valle vinícola de Guadalupe, Ensenada, que compró en agosto de 2014 a un precio de 407 mil dólares.

En esta última operación inmobiliaria se asoció con un viejo amigo: el panista Carlos José Van Wormer Ruiz, empresario turístico-hotelero de Baja California Sur, diputado por mayoría en el VI Distrito Electoral del estado peninsular sureño y anfitrión de Vega Lamadrid en los torneos de pesca deportiva que el consorcio turístico de la familia Van Wormer organiza en la zona de Los Cabos y Los Barriles.

Precisamente en Los Barriles cuatro integrantes de la familia Van Wormer Ruiz, entre ellos Carlos José y Rosa María Ruiz González que en conjunto poseen cuatro hoteles en el municipio de Los Cabos, crearon en junio de 2008 la empresa “El Anhelo Resorts, S.A. de C.V.”, en donde se aliaron con Francisco Vega porque éste aportó un terreno de casi 146 mil metros cuadrados con frente al mar y “una fuerte cantidad de dinero” que no quedó plasmada en la escritura pública de la sociedad mercantil.

Luego de años de conflictos legales y técnicos, el 12 de marzo de 2014 el secretario de Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza otorgó permiso a El Anhelo para construir y operar una marina turística artificial en el predio Buena Vista, localidad de El Barril, municipio de La Paz, con una inversión mínima de 703 millones de pesos, cantidad que forma parte de una inversión global superior a los cuatro mil 500 millones de pesos que la empresa aplicará en el desarrollo de un mega proyecto turístico inmobiliario con marina y campo de golf, entre otros atractivos de lujo.

Meses antes a la resolución, y cuando Vega de Lamadrid estaba en campaña por la gubernatura de Baja California –postulación que dos veces antes perdió ante Eugenio Elorduy Walther y José Guadalupe Osuna Millán, a quienes considera sus enemigos políticos dentro del PAN-, la familia Wormer Ruiz facilitó al entonces candidato uno de sus aviones para facilitar su traslado por el estado peninsular norteño.

Una vez que De Lamadrid ganó la elección, en la primera quincena de octubre de 2013 y pocas semanas antes de asumir la gubernatura, Francisco Vega se trasladó a Los Barriles para competir en un torneo de pesca deportiva que organizaron los Wormer. Ahí su equipo ganó el primer lugar en el certamen de pesca de atún aleta amarilla. Junto con el entonces gobernador electo de Baja California premiaron a Julio Meza Virgilio, Fernando Berdegué Sacristán y Arturo de la Rosa Escalante.

Meza Virgilio, aparte de ser el dueño de la embarcación en donde el equipo ganó el primer lugar, directivo del Consejo Agrícola de Baja California, dueño del Rancho Agrícola Santa Mónica del valle de San Quintín, exportador de fresas y hortalizas al mercado mundial y socio del consorcio multinacional que pretende exportar miles de toneladas de fresa al mercado chino y japonés, a los cuales recientemente visitó Francisco Vega para promover precisamente las ventas de fresas y moras que se producen en el valle de San Quintín.

Fernando Berdegué Sacristán, además de ser el representante legal de El Anhelo Resorts, es socio del Grupo El Cid, de Mazatlán, Sinaloa, uno de los conglomerados hoteleros más importantes del Noroeste del país.

Y Arturo de la Rosa es un político de Los Cabos que primero hizo carrera con el grupo perredista José Antonio Agúndez Montaño, de quien es compadre, y hoy, bajo las siglas del PAN, ocupa la presidencia municipal de Los Cabos como trampolín en la búsqueda de la gubernatura de Baja California Sur en tres años más.

La exhibición de esta historia de negocios al amparo del poder político provocó en marzo de 2015 que Francisco Vega de Lamadrid, por primera vez en su función pública, transparentara su declaración patrimonial y aceptara que posee “más de 20 propiedades (casas y terrenos)” en San Diego, California; el Distrito Federal, Acapulco, Guerrero; Tijuana; Cancún, Quintana Roo, y Los Cabos.

– “Ser gobernador no me debe impedir tener negocios. La ley me impide que me sirva del gobierno para hacer negocios, pero eso no sucede. Todos me conocen, saben que soy empresario y no tengo prestanombres. Soy gobernador y empresario. Quien guste puede verificar en el Registro Público de la Propiedad. Ahí van a ver dónde están y cuáles son (sus propiedades)”, retó cuando en febrero y marzo de 2015 su enorme riqueza inmobiliaria en México y los Estados Unidos dejó de ser indiferente a los medios de comunicación del país.